Argentina
Qué ver en Esquel: la puerta de la Patagonia andina
Saber qué ver en Esquel es el primer paso para enamorarte de uno de los rincones más bonitos de la Patagonia argentina. Esta pequeña ciudad del oeste de Chubut, a los pies de la Cordillera de los Andes, combina raíces galesas, cultura originaria y una naturaleza que quita el hipo: glaciares, cascadas, lagos cristalinos y bosques milenarios.
Es, además, la puerta de entrada al Parque Nacional Los Alerces, así que aquí encontrarás todo lo necesario para organizar tu visita: cómo llegar, cómo moverte y qué excursiones no te puedes perder.
Cómo llegar a Esquel y su aeropuerto
Esquel se sitúa al noroeste de la provincia de Chubut, en un valle de origen glaciar al pie de la cordillera. Está lejos de las grandes ciudades (Buenos Aires queda a unos 1.900 km y Comodoro Rivadavia a 620 km), pero cuenta con buenas conexiones tanto aéreas como terrestres.
La forma más rápida de llegar es en avión. Aerolíneas Argentinas opera vuelos directos desde y hacia Buenos Aires, y desde casi cualquier punto del país puedes enlazar haciendo escala en la capital. El aeropuerto está a pocos minutos del centro.
Si prefieres el autobús, varias compañías como Vía Bariloche, Crucero del Norte, Vía TAC o Don Otto cubren rutas desde distintas ciudades argentinas. Y si viajas en coche, tienes dos accesos principales: la mítica Ruta 40 (de norte a sur) y la Ruta 25 desde el este, que llega desde Trelew tras unos 600 km atravesando paisajes espectaculares como la zona de Los Altares.

Otra opción preciosa es entrar por la RP 71, que recorre el interior de la Comarca de los Alerces bordeando lagos y localidades como Cholila y Villa Lago Rivadavia. Desde Chile también se puede acceder cruzando por Futaleufú (Ruta 259) o por Palena, a la altura de Corcovado.
Cómo moverse por Esquel
El centro de Esquel es pequeño y compacto, así que se recorre a pie sin problema. La ciudad invita a pasear por sus calles ordenadas y limpias, con su arquitectura marcada por los inmigrantes galeses y los pueblos originarios.
Para llegar a los atractivos de los alrededores —parques, cascadas, lagos y pueblos cercanos— lo más cómodo es alquilar un coche o sumarte a excursiones organizadas, ya que muchos puntos de interés quedan a bastantes kilómetros y el transporte público es limitado.
Qué ver en Esquel: los imprescindibles
El centro y la Plaza San Martín
Empieza por el corazón de la ciudad, la Plaza San Martín, donde encontrarás un curioso reloj de sol que mide la hora solar verdadera. Alrededor hay restaurantes de comida regional para todos los bolsillos, tiendas de artesanías y comercios. Para conocer la historia local y el legado galés, no te pierdas el Museo Histórico y el Centro Cultural Melipal.
La Trochita, el mítico tren a vapor
La Trochita es un auténtico sello de identidad de Esquel y uno de los pocos trenes a vapor que siguen funcionando en el mundo. Este ferrocarril, conocido como el Viejo Expreso Patagónico, empezó a operar en 1922 y es Monumento Histórico Nacional desde 1945.

El recorrido parte de la estación de Esquel, atraviesa la estepa patagónica y llega hasta la estación Nahuel Pan, hogar de una comunidad mapuche-tehuelche. Allí puedes visitar el Museo de Culturas Originarias, la Casa de las Artesanas y probar las famosas tortas fritas. El viaje completo, ida y vuelta, dura unas tres horas.
El Parque Nacional Los Alerces
Es el gran tesoro de la zona y motivo suficiente para venir a Esquel. Este parque, declarado Patrimonio de la Humanidad, protege bosques de alerces milenarios, lagos de aguas turquesa y ríos de montaña. Para aprovecharlo al máximo sin preocuparte por la logística, una excursión al Parque de los Alerces te lleva a los mejores rincones con guía y transporte incluidos.
En verano, un imperdible dentro del parque son los túneles de hielo, formaciones que se pueden visitar cuando el clima lo permite y que dejan imágenes inolvidables.
La Hoya y la Reserva Laguna la Zeta
La Hoya es el centro de esquí de la zona, muy valorado por su nieve seca y su temporada larga. Fuera del invierno también merece la pena subir por las vistas. Para descubrir la ciudad y este entorno de montaña de forma cómoda, puedes reservar un tour por Esquel y La Hoya.
Muy cerca del centro está la Reserva Natural Laguna la Zeta, ideal para dar un paseo tranquilo, hacer senderismo o disfrutar de un pícnic con vistas.
Excursiones cercanas desde Esquel
El verdadero encanto de Esquel está en explorar sus alrededores, así que reserva al menos dos o tres días para descubrirlos con calma.

Trevelin y Futaleufú
La encantadora villa galesa de Trevelin es una escapada casi obligada. Podrás conocer sus casas de té tradicionales, su historia y sus paisajes verdes, y combinarlo con el imponente Complejo Hidroeléctrico Futaleufú. Una buena forma de verlo todo en un día es esta excursión a Trevelin y Futaleufú.
Las cascadas Nant y Fall
Cerca de Trevelin se encuentran las cascadas Nant y Fall, un conjunto de saltos de agua rodeados de bosque que forman uno de los paisajes más fotografiados de la comarca. Si quieres disfrutarlas con guía, la excursión a las cascadas Nant y Fall es una opción muy cómoda.
Otras escapadas que merecen la pena son la travesía a Piedra Parada, un impresionante cañadón para los amantes de la aventura, y el Lago Baguilt, un rincón tranquilo perfecto para desconectar.

Dónde comer en Esquel
El centro concentra buena parte de la oferta gastronómica, con restaurantes de comida regional para todos los presupuestos. No dejes de probar el cordero patagónico, las truchas de los ríos de montaña y la repostería de influencia galesa, especialmente las tortas y dulces que encontrarás en Trevelin y en Nahuel Pan.
Cuándo ir y planes gratis
El clima de Esquel es de montaña, con inviernos fríos y nevados y veranos suaves. En invierno la estrella es el esquí en La Hoya; en verano se abren los túneles de hielo y las excursiones a lagos y cascadas están en su mejor momento.
Entre los planes gratuitos destacan pasear por la Plaza San Martín, recorrer los senderos urbanos y de montaña con buenas vistas, y caminar por la Reserva Laguna la Zeta. Si quieres ver todas las actividades disponibles, echa un vistazo a las excursiones y visitas guiadas en Esquel.
Reserva con antelación
Las mejores actividades en Esquel
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para ver Esquel?
Lo ideal es dedicar entre 2 y 3 días para conocer la ciudad y sus alrededores con calma. Con ese tiempo puedes recorrer el centro, subir a La Trochita, visitar el Parque Nacional Los Alerces y hacer una escapada a Trevelin y las cascadas Nant y Fall.
¿Cómo se llega a Esquel desde Buenos Aires?
La opción más rápida es en avión: Aerolíneas Argentinas opera vuelos directos entre Buenos Aires y Esquel. También puedes viajar en autobús con compañías como Vía Bariloche o Don Otto, o en coche por la Ruta 40 o la Ruta 25.
¿Qué es La Trochita y merece la pena?
La Trochita es el Viejo Expreso Patagónico, uno de los pocos trenes a vapor que siguen funcionando en el mundo, en marcha desde 1922. El recorrido de unas tres horas atraviesa la estepa hasta la estación Nahuel Pan, donde vive una comunidad mapuche-tehuelche. Es una experiencia única y muy recomendable.
¿Cuál es la mejor época para visitar Esquel?
Depende de lo que busques: el invierno es ideal para esquiar en La Hoya, mientras que el verano permite visitar los túneles de hielo y disfrutar de las excursiones a lagos, cascadas y el Parque Nacional Los Alerces con mejor clima.
¿Se puede recorrer Esquel a pie?
El centro de Esquel es pequeño y compacto, así que se recorre a pie sin problema, con calles ordenadas marcadas por la arquitectura de inmigrantes galeses y pueblos originarios.
¿Hace falta coche para moverse por los alrededores?
Sí, para llegar a los atractivos cercanos como parques, cascadas y lagos lo más cómodo es alquilar un coche o sumarse a excursiones organizadas, ya que el transporte público es limitado y muchos puntos quedan a bastantes kilómetros.
¿Qué se puede hacer gratis en Esquel?
Entre los planes gratuitos destacan pasear por la Plaza San Martín, recorrer senderos urbanos y de montaña con buenas vistas, y caminar por la Reserva Laguna la Zeta.
¿Qué comer en Esquel?
Se recomienda probar el cordero patagónico, las truchas de los ríos de montaña y la repostería de influencia galesa, especialmente tortas y dulces que se encuentran en Trevelin y Nahuel Pan.
De un vistazo
Lo esencial de Esquel
- Esquel es una ciudad del oeste de Chubut, a los pies de la Cordillera de los Andes, que combina raíces galesas, cultura originaria y naturaleza patagónica.
- La Trochita es un tren a vapor de 1922, Monumento Histórico Nacional desde 1945, que recorre la estepa hasta la estación Nahuel Pan en un viaje de ida y vuelta de unas tres horas.
- El Parque Nacional Los Alerces, declarado Patrimonio de la Humanidad, protege bosques de alerces milenarios, lagos turquesa y ríos de montaña, y en verano se pueden visitar sus túneles de hielo.
- La Hoya es el centro de esquí de la zona, valorado por su nieve seca y temporada larga, mientras que la Reserva Natural Laguna la Zeta, cerca del centro, es ideal para pasear o hacer senderismo.
- Trevelin, villa galesa cercana, ofrece casas de té tradicionales y puede combinarse con el Complejo Hidroeléctrico Futaleufú y las cascadas Nant y Fall.
| Dónde está | Argentina |
|---|---|
| Cuántos días | al menos 2-3 días |
| Cómo llegar | La forma más rápida es en avión con vuelos directos desde Buenos Aires, aunque también se puede llegar en autobús o en coche por la Ruta 40 o la Ruta 25 desde Trelew. |
| Ideal para | amantes de la naturaleza, el senderismo y quienes buscan combinar cultura galesa y originaria con paisajes patagónicos |
| Imprescindible | El Parque Nacional Los Alerces, descrito como el gran tesoro de la zona y motivo suficiente para venir a Esquel. |
| Actividades reservables | 4 |
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