España
Qué ver en la provincia de Alicante: rincones imprescindibles de la Costa Blanca
Si buscas qué ver en la provincia de Alicante, prepárate para una tierra que va mucho más allá del sol y la playa. Con más de 200 kilómetros de costa, pueblos blancos colgados de la montaña, calas de aguas turquesas y castillos que vigilan el horizonte, esta provincia de la Comunidad Valenciana es uno de esos destinos que enamoran a la primera.
En esta guía te contamos, como si fuéramos un amigo que conoce bien la zona, los lugares que no te puedes perder, cómo moverte, dónde dormir y qué escapadas merecen la pena. Coge boli y papel, que hay mucho por descubrir.
Cómo moverse por la provincia de Alicante
La provincia es grande y sus grandes tesoros están repartidos entre la costa y el interior montañoso. Por eso, la forma más cómoda de recorrerla es en coche: te permite ir a tu ritmo, parar en un mirador improvisado o descubrir una cala escondida sin depender de horarios.
Aun así, la costa está bien conectada. El TRAM de Alicante une la capital con Benidorm y otros pueblos costeros, y hay autobuses interurbanos que llegan a los principales núcleos. Si vas a centrarte solo en Alicante ciudad y alguna excursión puntual, puedes apañarte perfectamente sin coche. Para lo demás, el vehículo propio marca la diferencia.

Qué ver en Alicante: imprescindibles
Empecemos por lo que no puede faltar en tu ruta. Estos son los lugares que definen la provincia y que la mayoría de viajeros repiten año tras año.
Alicante capital, la ciudad de la luz
La capital es pequeña, luminosa y llena de vida. Su gran icono es el Castillo de Santa Bárbara, encaramado en lo alto del monte Benacantil, con unas vistas espectaculares de la bahía. Pasea por el casco antiguo (el barrio de Santa Cruz), recorre la Explanada de España con sus mosaicos ondulantes, asómate al Mercado Central y no te vayas sin ver la Concatedral de San Nicolás y la Basílica de Santa María.
Para orientarte el primer día y conocer las historias que esconden sus calles, un free tour por el casco antiguo va de maravilla. Y luego, playa: la del Postiguet queda a un paso del centro, con el castillo de telón de fondo.
Calpe y el Peñón de Ifach
El Peñón de Ifach es una mole calcárea de más de 300 metros unida a tierra por un istmo, y una de las postales más famosas de la Costa Blanca. Se puede subir por un sendero (parte pasa por un túnel) hasta lo más alto, donde la vista es de infarto. A sus pies, Calpe combina larga playa de arena y un puerto pesquero con buen ambiente marinero.
El Castell de Guadalest
Guadalest es de esos pueblos que quitan el hipo. Está considerado uno de los más bonitos de España, con su campanario y castillo asomados sobre un embalse de aguas turquesa. El casco histórico, la Casa Señorial de los Orduña y sus miradores hacen que la visita valga muchísimo la pena. Es una de las excursiones estrella de la provincia.
Isla de Tabarca
Frente a la costa alicantina espera Tabarca, el único territorio insular habitado de la Comunidad Valenciana. Sus aguas cristalinas forman una reserva marina ideal para el buceo y el snorkel, y su pequeño pueblo amurallado invita a perderse. Se llega en barco desde Alicante o Santa Pola.

Elche y su palmeral
El palmeral de Elche, Patrimonio de la Humanidad, es el mayor de Europa con cientos de miles de palmeras. Pasear por el Huerto del Cura y el resto del jardín urbano es una experiencia única, y la ciudad guarda además la famosa Dama de Elche y un rico patrimonio.
Pueblos con encanto de la Costa Blanca
Los pueblos son el alma de la provincia. Aquí van los que no debes saltarte.
Altea, la cúpula del Mediterráneo
Entre el mar y la montaña, Altea es pura esencia mediterránea: callejuelas empedradas, casas blancas cubiertas de flores y la cúpula azul de la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo presidiendo el conjunto. Sus miradores, sus terrazas y sus tiendas de arte la convierten en un lugar para pasear sin prisa.
Villajoyosa y sus casas de colores
La Vila Joiosa es famosa por sus casas de colores frente al mar, una explosión cromática que nació para que los pescadores reconocieran sus hogares desde el agua. Aquí también manda el chocolate, con fábricas históricas que puedes visitar.
Denia y su castillo
Denia presume de castillo con vistas al puerto, buena vida marinera y una gastronomía de primerísimo nivel (sus gambas rojas son legendarias). Es puerta de entrada al Parque Natural del Montgó y punto de partida para calas espectaculares.
Jávea, Benidorm y más
Jávea seduce con su arquitectura de piedra tosca y sus calas de ensueño. Benidorm, con sus rascacielos y sus playas doradas de Levante y Poniente, es el reino del ambiente y la diversión familiar. Y en el interior, joyas como Biar, Cocentaina, Orihuela o Villena guardan castillos y cascos históricos que merecen una parada.

Miradores y vistas de la Costa Blanca
Si te gustan las panorámicas, Alicante es un paraíso. El Mirador del Cap Negre, en Jávea, ofrece una de las mejores estampas de acantilados de toda la costa. El Cap d'Or, en Moraira, y el Morro de Toix, entre Calpe y Altea, regalan vistas de vértigo sobre el mar.
Para caminar con premio, la Ruta del Faro del Albir es un paseo sencillo y precioso junto al Mediterráneo, mientras que la Ruta de los Acantilados de Benitatxell desciende por escaleras talladas en la roca hasta la impresionante Cala Moraig. Y desde los miradores de Guadalest tendrás las montañas más altas de la provincia a tus pies.
Naturaleza y rutas de interior
Tierra adentro, la provincia sorprende con paisajes que poco tienen que ver con la playa. Las Fuentes del Algar, cerca de Callosa d'en Sarrià, forman cascadas y pozas turquesa perfectas para un chapuzón en verano (eso sí, van muy llenas en temporada alta). El Forat de Bernia, un pasadizo excavado en la roca, atraviesa la Sierra de Bernia con vistas de escándalo.
Otros parajes que enamoran son las Cuevas de Canelobre, con sus formaciones gigantescas; las Lagunas de Torrevieja, con su famosa laguna rosa; el Parque Natural del Montgó y las salinas de Santa Pola, refugio de flamencos. Un mundo natural que demuestra que Alicante es mucho más que sol y arena.
Itinerario por días: cómo organizar tu visita
Con pocos días conviene priorizar. Una propuesta que funciona muy bien:
Día 1: Alicante capital (castillo, casco antiguo, Explanada y playa).
Día 2: Excursión a Guadalest y las Fuentes del Algar.
Día 3: Ruta por los pueblos del norte: Altea, Calpe y el Peñón de Ifach.
Día 4: Isla de Tabarca o Elche con su palmeral.
Si dispones de más tiempo, añade Denia, Jávea y alguna ruta de montaña. Para exprimir la visita sin quebraderos de cabeza, echa un vistazo a las excursiones y visitas guiadas por la provincia de Alicante: hay opciones a Guadalest, catamaranes por la costa y salidas a Tabarca muy bien de precio.

Dónde dormir en la provincia de Alicante
La elección depende de tu plan. Si quieres cultura y ambiente urbano, alójate en Alicante capital, cerca de la Explanada y la playa del Postiguet. Para desconectar en un entorno de postal, Altea ofrece hoteles boutique con encanto. Benidorm es la mejor base si viajas en familia o buscas marcha, con enorme oferta de alojamiento. Y Denia combina puerto, gastronomía y naturaleza para quien prefiere el norte de la provincia.
Excursiones cercanas y gastronomía
Además de recorrer la propia provincia, desde Alicante puedes escaparte fácilmente a rincones como la isla de Tabarca, los pueblos de la Marina Alta o incluso hacia el sur, a Murcia. Y no te vayas sin comer bien: el arroz alicantino, el arroz a banda, las gambas rojas de Denia y una buena fideuà son platos que definen esta tierra. Acompáñalos de un vino de la zona del Valle de Jalón y tendrás la experiencia completa.
Reserva con antelación
Las mejores actividades en Provincia de Alicante
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días se necesitan para ver la provincia de Alicante?
Con 3 o 4 días puedes ver lo esencial: la capital, Guadalest, los pueblos del norte como Altea y Calpe, y una excursión a Tabarca o Elche. Si quieres profundizar en la costa y el interior, lo ideal es una semana.
¿Es necesario alquilar coche para visitar la provincia de Alicante?
Para la costa puedes moverte en TRAM y autobuses, pero para descubrir los pueblos de interior, calas escondidas y rutas de montaña el coche es muy recomendable, ya que te da libertad total de horarios.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Alicante?
El clima es agradable casi todo el año. La primavera y el otoño son ideales para combinar playa, rutas y pueblos sin aglomeraciones. En verano hace calor y las zonas turísticas se llenan, sobre todo lugares como las Fuentes del Algar.
¿Qué excursión desde Alicante merece más la pena?
La escapada a Guadalest y las Fuentes del Algar es una de las más completas por combinar pueblo con encanto y naturaleza. La visita a la isla de Tabarca también es muy recomendable por sus aguas cristalinas y su ambiente único.
¿Cómo se llega a la isla de Tabarca?
Se llega en barco desde Alicante o desde Santa Pola. Es el único territorio insular habitado de la Comunidad Valenciana, con aguas cristalinas ideales para bucear o hacer snorkel.
¿Dónde es mejor alojarse según el tipo de viaje?
Alicante capital es ideal para cultura y ambiente urbano cerca de la Explanada y la playa del Postiguet. Altea ofrece hoteles boutique para desconectar, Benidorm es la mejor base en familia o para salir de marcha, y Denia combina puerto, gastronomía y naturaleza.
¿Qué platos típicos no hay que perderse en la provincia?
El arroz alicantino, el arroz a banda, las gambas rojas de Denia y una buena fideuà son platos que definen la gastronomía local. Se recomienda acompañarlos con vino de la zona del Valle de Jalón.
¿Qué rutas de senderismo destacan en la costa?
La Ruta del Faro del Albir es un paseo sencillo junto al Mediterráneo, mientras que la Ruta de los Acantilados de Benitatxell desciende por escaleras talladas en la roca hasta la Cala Moraig. El Forat de Bernia atraviesa la Sierra de Bernia por un pasadizo excavado en roca.
De un vistazo
Lo esencial de Provincia de Alicante
- La provincia de Alicante combina más de 200 kilómetros de costa mediterránea con pueblos blancos de montaña, calas de aguas turquesas y castillos históricos.
- Alicante capital destaca por el Castillo de Santa Bárbara, el barrio de Santa Cruz, la Explanada de España y la playa del Postiguet junto al centro.
- El Peñón de Ifach en Calpe es una mole calcárea de más de 300 metros unida a tierra por un istmo, con sendero para subir hasta la cima.
- Guadalest es un pueblo de interior con campanario y castillo asomados sobre un embalse de aguas turquesa, considerado uno de los más bonitos de España.
- El palmeral de Elche, Patrimonio de la Humanidad, es el mayor de Europa y puede visitarse en el Huerto del Cura junto a otros jardines urbanos.
| Dónde está | Alicante · España |
|---|---|
| Cuántos días | 4 días (o más para ampliar con Denia, Jávea y rutas de montaña) |
| Cómo llegar | Lo más cómodo es moverse en coche, aunque la costa está conectada por el TRAM de Alicante y autobuses interurbanos si solo se visita la capital y alguna excursión puntual |
| Ideal para | viajeros que buscan playa, pueblos con encanto y naturaleza, además de familias (Benidorm) o quienes prefieren desconectar (Altea) |
| Imprescindible | El Castillo de Santa Bárbara en Alicante capital, con vistas espectaculares de la bahía |
Sigue explorando