Francia
Qué ver en Reims: la capital del champagne
Saber qué ver en Reims es descubrir una de las ciudades con más historia de Francia: la llamada «ciudad de la coronación», donde se coronaron reyes durante más de mil años y donde tienen su sede algunas de las casas de champagne más famosas del mundo. Situada a apenas 140 kilómetros de París, es perfecta tanto para una escapada de un día como para usarla de base y recorrer la ruta del champagne.
En esta guía te cuento cómo llegar, cómo moverte, los imprescindibles que no puedes perderte, sus museos, un itinerario por días y las mejores excursiones por los viñedos. Todo con criterio de viajero, para que aproveches Reims al máximo.
Cómo llegar a Reims desde París
La forma más rápida y cómoda de llegar a Reims es el tren de alta velocidad desde París. En apenas 40-45 minutos estarás en la estación Reims Centre, prácticamente en el corazón de la ciudad. También existe el autobús, más económico pero mucho más lento (cerca de dos horas). Si viajas desde otros puntos de Francia, el TGV conecta Reims con las principales ciudades.
¿Y el coche? Es la mejor opción si piensas recorrer los pueblos del champagne a tu ritmo, ya que muchos viñedos y bodegas quedan a las afueras. Eso sí, dentro de Reims el casco histórico se recorre perfectamente a pie, así que no lo necesitarás para la visita urbana.

Cómo moverse por Reims
Reims es una ciudad muy caminable. Casi todos los imprescindibles (catedral, Palacio de Tau, plazas históricas) están concentrados en el centro y se enlazan dando un agradable paseo. Para las bodegas situadas algo más lejos o para la Basílica de Saint-Remi, la ciudad cuenta con un tranvía moderno y una buena red de autobuses.
Si vas a visitar varios monumentos y museos, plantéate el Reims City Pass: incluye entradas a lugares como el Palacio de Tau o el Museo del Automóvil, la subida a las torres de la catedral e incluso traslados en minibús a algunas bodegas. Merece la pena si vas a encadenar varias actividades en un día.
Qué ver en Reims: los imprescindibles
La catedral de Notre-Dame de Reims
Es la joya de la ciudad y una de las catedrales góticas más importantes de Francia, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1991. Se empezó a construir en el siglo XIII y aquí fueron coronados más de treinta reyes franceses a lo largo de mil años. Fíjate en su espectacular fachada, con tres grandes pórticos, la galería de los reyes y un impresionante rosetón; se calculan más de 1.300 esculturas repartidas por el templo, una auténtica «Biblia en piedra».
La entrada al interior es gratuita y merece mucho la pena admirar las vidrieras, el rosetón y la bóveda de crucería. La subida guiada a las torres, de 86 metros, es de pago (unos 9 €) y está incluida en el City Pass. Un consejo: visítala a última hora de la tarde, cuando la luz atraviesa los ventanales.
El Palacio de Tau
Justo al lado de la catedral encontrarás el Palacio de Tau, el antiguo palacio arzobispal donde los reyes se vestían antes de la coronación y celebraban los banquetes posteriores. También forma parte del conjunto Patrimonio de la Humanidad. Hoy es un museo que reúne tapices excepcionales, estatuas originales de la catedral, objetos litúrgicos y reliquias vinculadas a las coronaciones reales.
La entrada ronda los 8 € y para evitar colas conviene llevarla comprada; puedes conseguir tus entradas al Palacio de Tau con antelación y entrar directo. Está incluido en el City Pass si te sale a cuenta.

La Basílica de Saint-Remi
A un paseo del centro se levanta esta hermosa basílica románico-gótica del siglo XI, construida para albergar las reliquias de San Remi, el obispo que bautizó al rey Clodoveo en el año 498. También es Patrimonio de la Humanidad. Aunque sufrió daños en la Revolución y en la Primera Guerra Mundial, conserva vidrieras antiguas en el ábside y tapices que narran la vida del santo.
Plazas y rincones del centro
La Plaza Drouet d'Erlon es el corazón animado de la ciudad, presidida por la fuente de Subé y llena de cafés y restaurantes; suele ser el punto de llegada del viajero. No te pierdas tampoco la Porte de Mars, un imponente arco romano; la Place Royale y la Place du Forum; el mercado cubierto de Boulingrin, y el elegante Ayuntamiento. Todo se enlaza en un paseo tranquilo.
Los museos de Reims
Además del Palacio de Tau, Reims tiene museos para todos los gustos. El Museo de la Rendición es de visita obligada por su valor histórico: en este edificio se firmó la rendición alemana el 7 de mayo de 1945, y la sala de mapas se conserva tal cual estaba. Una parada breve pero muy emocionante.
Si te gustan los motores, el Museo del Automóvil Reims Champagne reúne unos 250 vehículos, entre coches y motos desde 1903 hasta hoy. Es uno de los cinco museos del automóvil más importantes de Francia. La entrada cuesta unos 10 € (incluida en el City Pass) y la visita lleva alrededor de hora y media.
Otra joya menos conocida es el Museo-Palacete Le Vergeur, un bonito edificio con fachada de entramado de madera que alberga colecciones de pintura y piezas artísticas en un ambiente muy especial.
Las bodegas de champagne en Reims
No se puede hablar de Reims sin hablar de champagne. Bajo la ciudad se extienden kilómetros de cavas subterráneas donde reposan millones de botellas, y visitar una casa es una experiencia imprescindible. La mayoría de recorridos son en inglés o francés (en español es difícil encontrarlos) y suelen terminar con una cata.
Entre las casas más famosas están Pommery, con sus espectaculares cavas galo-romanas y su ambiente artístico. Puedes reservar el tour por la bodega Champagne Pommery para descubrir cómo se elabora este vino tan especial. Otra opción emblemática es la visita a la bodega Veuve Clicquot, una de las marcas más reconocidas del mundo y con una historia fascinante ligada a la famosa «viuda».
También merece mucho la pena la casa Taittinger, cuyas cavas ocupan una antigua abadía benedictina; sus visitas van desde catas sencillas de un brut reserva hasta experiencias premium con champagnes difíciles de probar en otro sitio. Si eres muy fan del enoturismo, combinar dos casas en un mismo día es una gran idea.
Itinerario por Reims: un día o un fin de semana
Si solo tienes un día: empieza en la Plaza Drouet d'Erlon, camina hasta la catedral de Notre-Dame y dedícale tiempo a su interior. Justo al lado, visita el Palacio de Tau. Come en el centro y, por la tarde, reserva una visita a una bodega de champagne. Si te queda hueco, acércate a la Porte de Mars o al Museo de la Rendición.
Si te quedas el fin de semana: el segundo día es perfecto para bajar a la Basílica de Saint-Remi, visitar otro museo (el del Automóvil o Le Vergeur) y, sobre todo, salir a la ruta del champagne por los viñedos cercanos. Merece la pena quedarse a dormir al menos una noche para vivir el ambiente de la ciudad sin prisas.
Excursiones cercanas: la ruta del champagne
Reims es el punto de partida ideal para explorar la región de Champaña. A pocos kilómetros está Épernay, con su famosa Avenue de Champagne bajo la que se guardan millones de botellas, y el pintoresco pueblo de Hautvillers, donde el monje Dom Pérignon perfeccionó el método del champagne.
Para descubrir todo esto sin preocuparte de conducir, una excursión a las bodegas Moët & Chandon y Taittinger te lleva a dos grandes casas en una sola jornada. Y si prefieres combinar viñedos y pueblos, el tour del champán por Épernay y Hautvillers es una manera redonda de entender esta tierra. Puedes ver todas las actividades y excursiones en Reims para elegir la que mejor encaje con tu viaje.

Dónde comer en Reims
La zona de la Plaza Drouet d'Erlon concentra buena parte de la oferta gastronómica, con cafés, brasseries y restaurantes para todos los bolsillos. No te vayas sin probar las especialidades locales: el jamón de Reims, los platos maridados con champagne y, de postre, las famosas galletas rosas de Reims (biscuits roses), que se mojan tradicionalmente en una copa de champán.
Presupuesto y consejos prácticos
Reims es más económica que París pero sigue siendo Francia. Como referencia, una habitación doble céntrica con desayuno puede rondar los 100 € en temporada. Las entradas a museos cuestan entre 8 y 10 € cada una, y las visitas a bodegas con cata van desde unos 25 € las más sencillas hasta 50-60 € las experiencias premium.
Si vas a visitar varios monumentos, el Reims City Pass (unas 24 h) puede amortizarse enseguida. Ten en cuenta que muchos museos cierran los martes y que en algunos periodos del año los museos municipales ofrecen entrada gratuita. Reserva las visitas a bodegas con antelación, ya que las plazas vuelan sobre todo en primavera y verano.
Reserva con antelación
Las mejores actividades en Reims
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días se necesitan para ver Reims?
Con un día completo puedes ver los imprescindibles: la catedral, el Palacio de Tau, el centro histórico y una visita a una bodega de champagne. Si quieres incluir la ruta del champagne por Épernay o Hautvillers y visitar más museos, lo ideal es dedicarle un fin de semana.
¿Cómo llegar a Reims desde París?
La opción más rápida es el tren de alta velocidad, que conecta París con Reims en unos 40-45 minutos hasta la estación Reims Centre, en pleno centro. También hay autobuses más baratos pero que tardan cerca de dos horas, y puedes ir en coche si piensas recorrer los viñedos.
¿Merece la pena visitar una bodega de champagne en Reims?
Totalmente. Es una de las experiencias más especiales de la ciudad: recorres cavas subterráneas históricas y terminas con una cata. Casas como Pommery, Veuve Clicquot o Taittinger ofrecen visitas guiadas, la mayoría en inglés y francés. Conviene reservar con antelación.
¿Es gratis entrar a la catedral de Reims?
Sí, el acceso al interior de la catedral de Notre-Dame es gratuito. La subida guiada a las torres es de pago (unos 9 €) y está incluida en el Reims City Pass, que también cubre otros museos como el Palacio de Tau.
¿Se necesita coche para moverse por Reims?
No, el casco histórico se recorre perfectamente a pie porque la catedral, el Palacio de Tau y las plazas históricas están concentrados en el centro. El coche solo es útil si se quiere recorrer a su ritmo los pueblos y viñedos del champagne a las afueras.
¿Qué es el Reims City Pass y merece la pena?
Es un pase de unas 24 horas que incluye entradas a lugares como el Palacio de Tau o el Museo del Automóvil, la subida a las torres de la catedral y traslados en minibús a algunas bodegas. Merece la pena si se van a encadenar varias actividades y monumentos en un día.
¿Qué comprar o probar en Reims además del champagne?
No hay que irse sin probar el jamón de Reims, platos maridados con champagne y de postre las famosas galletas rosas de Reims (biscuits roses), que tradicionalmente se mojan en una copa de champán.
¿Qué se puede visitar cerca de Reims en un día de excursión?
Épernay, con su famosa Avenue de Champagne bajo la que se guardan millones de botellas, y el pueblo de Hautvillers, donde el monje Dom Pérignon perfeccionó el método del champagne, son excursiones cercanas ideales para completar la visita a Reims.
De un vistazo
Lo esencial de Reims
- Reims es la «ciudad de la coronación», donde se coronaron más de treinta reyes franceses a lo largo de mil años en su catedral gótica.
- La catedral de Notre-Dame de Reims, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1991, tiene una fachada con más de 1.300 esculturas y entrada gratuita al interior.
- Bajo la ciudad hay kilómetros de cavas subterráneas de casas de champagne como Pommery, Veuve Clicquot y Taittinger, con visitas que suelen terminar en cata.
- El Museo de la Rendición ocupa el edificio donde se firmó la rendición alemana el 7 de mayo de 1945, con la sala de mapas conservada tal cual estaba.
- Reims está a apenas 140 kilómetros de París y se puede llegar en tren de alta velocidad en 40-45 minutos, ideal para una escapada de un día o como base para la ruta del champagne.
| Dónde está | Francia |
|---|---|
| Cuántos días | 1 día o un fin de semana |
| Mejor época | primavera y verano (para reservar visitas a bodegas, ya que las plazas vuelan) |
| Cómo llegar | Tren de alta velocidad desde París hasta la estación Reims Centre en 40-45 minutos, aunque también hay autobús (más lento) y coche si se quiere recorrer la ruta del champagne. |
| Ideal para | escapada de un día desde París o para usarla de base y recorrer la ruta del champagne por los viñedos |
| Imprescindible | La catedral de Notre-Dame de Reims |
| Actividades reservables | 5 |
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