Francia
Qué ver en Saumur, la Ciudad Blanca del Valle del Loira
Si buscas qué ver en Saumur, has dado con uno de esos rincones del Valle del Loira que muchos viajeros pasan por alto y que, precisamente por eso, se disfruta el doble. Conocida como la Perla de Anjou o la Ciudad Blanca por sus casas de toba y sus tejados de pizarra, Saumur combina un castillo de cuento, una gran tradición de vinos espumosos y unos museos trogloditas de lo más originales.
En esta guía te cuento cómo llegar, cómo moverte y todo lo imprescindible que ver, tanto en el casco histórico como en sus alrededores. Toma nota, porque merece mucho la pena.
Cómo llegar a Saumur
La forma más cómoda de acceder a Saumur es volar hasta Nantes y alquilar allí un coche. Desde el aeropuerto tienes una hora y media larga de trayecto por carretera, y tener vehículo propio te dará muchísima libertad para explorar las bodegas y los museos de los alrededores, que quedan algo apartados del centro.
Saumur encaja de maravilla en una ruta más amplia por la zona. Muy cerca puedes enlazar con la mágica Abadía de Fontevraud, la ciudad de Angers o el imponente Castillo de Brissac. Si prefieres organizar la visita con antelación, en la página de actividades de Saumur encontrarás las mejores opciones para reservar sin sorpresas.
Cómo moverse por Saumur
El casco histórico de Saumur no es demasiado extenso, así que una mañana te basta para recorrerlo a fondo a pie. Aun así, mi consejo es quedarte a dormir al menos una noche: el entorno es precioso y así puedes dedicar el segundo día a las bodegas y los museos de las afueras, para los que sí te vendrá bien el coche.

Qué ver en Saumur: los imprescindibles
La Plaza de Saint-Pierre
El corazón de la ciudad late en la Plaza Saint-Pierre. Desde aquí, con su iglesia, sus casas entramadas y sus bares y tiendas locales, se ramifican las calles que dan vida a Saumur. El templo es del siglo XII, aunque un rayo destruyó su fachada, que se reconstruyó en el XVIII al estilo de la Contrarreforma con el lema «Firmior Ex Lapsu» (más fuerte tras la caída).
Pasear por sus callejuelas es un placer: buena parte de los edificios más relevantes son obra del arquitecto Charles Joly-Leterme, cuya impronta marca la estética blanca de toba y pizarra que da nombre a la ciudad.
El Castillo de Saumur
El castillo se erigió en el siglo X con carácter defensivo. Estuvo habitado por monjes hasta que fueron expulsados por disputas con el Conde de Anjou, y en el siglo XIV pasó a manos del Rey de Francia. Durante la Guerra de los Cien Años se le añadieron las torres, y más tarde los Duques de Anjou adaptaron su estética al Renacimiento.
La entrada ronda los 9,5 euros, aunque puedes optar por visitar solo sus jardines. Desde lo alto se disfruta de una panorámica preciosa de los tejados del casco histórico. En las faldas del castillo no te pierdas la Compagnons du Devoir, un taller de artesanía en casas entramadas donde los estudiantes viven y se forman, ni la bonita iglesia de Notre-Dame-de-Nantilly.

La Escuela Ecuestre y el Cadre Noir
El Rey Luis XV quiso enseñar a sus soldados el arte de la guerra y la caballería, y para ello trajo a los mejores profesores del mundo. Así nació el Cadre Noir, una de las escuelas de equitación más importantes de Europa, a la altura de la de Jerez. Todavía hoy se pueden visitar sus cuadras, zonas de entrenamiento y museo, además de asistir a exhibiciones. Aunque no seas muy aficionado a los caballos, el edificio por sí solo merece una parada.
Las torres medievales del centro
Paseando por las intrincadas calles del centro descubrirás varias torres antiguas. Las más destacadas son la Torre del Burgo, junto a la Rue du Temple, y la Torre de Grenetière, que en su día funcionó como cárcel.
Las bodegas de Saumur: reino del vino espumoso
Saumur es célebre por sus vinos blancos espumosos, con fama dentro y fuera de Francia. Una de las bodegas más populares es la Ackerman, ubicada históricamente en el interior de una cueva a unos diez minutos en coche del centro. Hoy se ha reconvertido en un museo del vino salpicado de obras de arte contemporáneo de gran formato, que juegan con la inmensidad de las cavidades. La entrada suele incluir una cata de unos seis vinos, aunque rara vez te pondrán pegas si quieres probar alguno más.
Si lo que te apetece es recorrer un viñedo conociendo las curiosidades de la uva, esta visita a un viñedo con cata de cinco vinos es una manera estupenda de entender por qué el espumoso de Saumur tiene tanto renombre.
Tres museos originales en los alrededores
Muy cerca de la bodega Ackerman se encuentran tres museos bastante particulares, gestionados de forma conjunta. Son de esos planes que convierten Saumur en algo más que un destino de paso.
Pierre et Lumière
Dentro de una cueva encontrarás miniaturas de los grandes monumentos del Loira talladas en la característica piedra tuffeau, la toba local. Un trabajo artesanal impresionante que gusta a grandes y pequeños. Puedes conseguir tu entrada al museo de esculturas Pierre et Lumière con antelación para no hacer cola.
Musée du Champignon
Otro producto estrella de Saumur son las setas. Entre la humedad y la oscuridad de las muchas cuevas trogloditas de la zona (y el abono natural que aportaban los caballos), los champiñones brotan sin parar. Este museo te explica todo el proceso de una forma muy amena; reserva aquí tu entrada al Museo del Champiñón.
Jardins du Puygirault
Se trata de un museo botánico al aire libre con multitud de plantas, flores y huertos, ideal si viajas con niños. Si quieres asegurarte la visita, lleva de antemano tu entrada a los Jardines de Puygirault.

Otras experiencias: el río Loira y un festival muy vintage
El mejor punto para fotografiar el castillo es cruzando el río Loira, con el ayuntamiento y el teatro a la derecha de la fortaleza. Y ya que estás junto al agua, una experiencia muy recomendable es dar un paseo en barco por el río Loira, que te regala una perspectiva distinta de la ciudad y su entorno.
Si viajas en verano, coincide con el festival Anjou Vélo Vintage, un evento con encanto en el que el requisito de etiqueta es acudir con bicicletas de al menos veinte años de antigüedad y ropa retro. Una manera muy divertida de conocer el ambiente local.
Dónde comer en Saumur
Lo mejor es dejarse llevar por los bares y restaurantes que rodean la Plaza Saint-Pierre y las callejuelas del casco histórico. No te vayas sin probar los vinos espumosos locales y los champiñones de la zona, dos productos que forman parte de la identidad gastronómica de Saumur. Muchas bodegas de los alrededores ofrecen también degustaciones que se pueden combinar con un almuerzo ligero.
Reserva con antelación
Las mejores actividades en Saumur
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo necesito para ver Saumur?
Para el casco histórico basta una mañana, ya que es compacto y se recorre a pie. Sin embargo, si quieres visitar las bodegas y los museos trogloditas de los alrededores, lo ideal es quedarse a dormir una noche y dedicar dos días completos.
¿Cómo se llega a Saumur?
La opción más práctica es volar a Nantes y alquilar un coche desde allí. Tener vehículo propio es muy recomendable para moverte con libertad entre las bodegas y los museos, que quedan a unos minutos del centro.
¿Qué museos merece la pena visitar en Saumur?
Los tres museos más originales están en las afueras y se gestionan de forma conjunta: Pierre et Lumière, con miniaturas talladas en toba; el Musée du Champignon, dedicado a las setas; y los Jardins du Puygirault, un museo botánico al aire libre perfecto para ir en familia.
¿Por qué es famosa Saumur?
Saumur es conocida como la Ciudad Blanca del Loira por sus casas de toba, y destaca por sus vinos blancos espumosos, su castillo medieval y la prestigiosa Escuela Ecuestre del Cadre Noir.
¿Necesito coche para moverse por Saumur?
El casco histórico se recorre a pie sin problema en una mañana, pero para visitar las bodegas y los museos de los alrededores, que quedan algo apartados, conviene tener coche.
¿Se puede visitar Saumur con niños?
Sí, los Jardins du Puygirault son un museo botánico al aire libre ideal si se viaja con niños, y el museo Pierre et Lumière con sus miniaturas talladas en piedra también gusta a grandes y pequeños.
¿Qué se puede probar en la gastronomía local de Saumur?
Los productos estrella son los vinos espumosos y los champiñones, cultivados en las cuevas trogloditas de la zona, y ambos se pueden degustar en las bodegas junto con almuerzos ligeros.
¿Qué otros destinos se pueden combinar con una visita a Saumur?
Saumur enlaza bien con la Abadía de Fontevraud, la ciudad de Angers y el Castillo de Brissac, todos ellos cerca.
De un vistazo
Lo esencial de Saumur
- Saumur es conocida como la Perla de Anjou o Ciudad Blanca por sus casas de toba y tejados de pizarra en el Valle del Loira.
- El Castillo de Saumur, erigido en el siglo X, ofrece panorámicas del casco histórico y una entrada que ronda los 9,5 euros.
- El Cadre Noir de Saumur es una de las escuelas de equitación más importantes de Europa, comparable a la de Jerez, con cuadras y exhibiciones visitables.
- Las bodegas como Ackerman, situadas en cuevas, combinan cata de vinos espumosos con arte contemporáneo de gran formato.
- Cerca del centro hay tres museos originales dentro de cuevas: Pierre et Lumière, el Musée du Champignon y los Jardins du Puygirault.
| Dónde está | Francia |
|---|---|
| Cuántos días | 2 días (una mañana para el casco histórico y un segundo día para bodegas y museos) |
| Mejor época | verano, si se quiere coincidir con el festival Anjou Vélo Vintage |
| Cómo llegar | Volar hasta Nantes y alquilar un coche, con hora y media larga de trayecto hasta Saumur. |
| Ideal para | quienes buscan combinar historia, vino y museos originales, incluidas familias con niños en los Jardins du Puygirault |
| Imprescindible | El Castillo de Saumur |
| Actividades reservables | 5 |
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