Rutas de museos y arte · Latinoamérica y Caribe · 4 días

Ruta de museos por Cuba en 4 días

Ruta de museos por Cuba en 4 días
  1. 1La Habana
  2. 2Cienfuegos
  3. 3Santa Clara
  4. 4Trinidad

Esta ruta de museos por Cuba recorre cuatro ciudades en las que el arte, la historia colonial y la memoria revolucionaria se cuentan puertas adentro: La Habana, Cienfuegos, Santa Clara y Trinidad. Si la ruta general de Cuba te lleva por plazas, playas y coches clásicos, esta versión ordena el viaje alrededor de sus espacios expositivos, sus teatros históricos y sus palacios convertidos en museos.

Está pensada para quien viaja con curiosidad por lo que se conserva bajo techo: pinacotecas, artes decorativas, mausoleos y casas coloniales musealizadas. El orden es el geográfico real, de oeste a centro-sur, así que se puede conducir de un tirón sin dar rodeos.

Un aviso honesto: las colecciones cubanas rotan y algunas piezas viajan, así que aquí te contamos de qué va cada museo y por qué merece la parada, pero no qué obra concreta encontrarás ni a qué hora abre. Eso conviene confirmarlo sobre el terreno.

Día 1 · La Habana

La capital es el mejor arranque para una ruta de museos porque concentra la mayor densidad artística del país en su casco antiguo. La guía de La Habana insiste en que la ciudad se disfruta perdiéndote por La Habana Vieja, Patrimonio de la Humanidad, entre sus cuatro grandes plazas coloniales: la Plaza de la Catedral, la Plaza de Armas, la de San Francisco de Asís y la Plaza Vieja. Alrededor de ellas se agrupan buena parte de los palacios y edificios institucionales que hoy albergan colecciones, junto al Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso y el Capitolio.

Un consejo de método: dedica la mañana a ubicarte y deja las visitas de interior para las horas centrales. Para no quedarte solo en la fachada, arranca con un free tour por La Habana, que te da el contexto histórico de cada plaza y palacio antes de entrar a verlos con calma.

Los palacios coloniales de La Habana Vieja concentran buena parte de los museos de la ciudad.
Los palacios coloniales de La Habana Vieja concentran buena parte de los museos de la ciudad. Foto: Carol M Highsmith · CC0

Día 2 · Cienfuegos

Bajando hacia el sur llegas a Cienfuegos, «la Perla del Sur», con un casco histórico neoclásico también declarado Patrimonio de la Humanidad. El eje es el Parque José Martí, y a su alrededor se despliega lo mejor para un viaje de museos: el Teatro Tomás Terry, un neoclásico de finales del XIX con auditorio de mármol de Carrara y frescos en el techo, que se puede recorrer en visita guiada; el Palacio de Gobierno, inspirado en el Capitolio habanero; y el Museo Provincial, instalado junto al antiguo Casino Español, como recoge la guía de Cienfuegos.

El centro es compacto y se hace a pie sin problema. Para entender qué edificio es qué antes de entrar a cada uno, viene bien el free tour por Cienfuegos: te sitúa la historia de la ciudad y sus espacios culturales de un vistazo.

Día 3 · Santa Clara

Santa Clara es la parada más «de museo» en el sentido histórico. Su gran hito es el Conjunto Escultórico Comandante Ernesto Che Guevara, que bajo el monumento reúne el mausoleo y un museo dedicado a su figura, uno de los lugares más visitados de toda Cuba. A poca distancia, el Monumento al Tren Blindado conserva al aire libre los vagones descarrilados que se pueden recorrer. En el céntrico Parque Leoncio Vidal están el Teatro La Caridad y el Museo de Artes Decorativas, según cuenta la guía de Santa Clara.

Como los puntos del Che quedan algo alejados del parque, una forma cómoda de enlazarlos es el tour en tuk tuk por Santa Clara, que recorre el mausoleo, el tren blindado y el centro con explicaciones, sin que pierdas tiempo entre traslados.

Día 4 · Trinidad

El broche es Trinidad, para muchos la villa más bonita de Cuba y una ciudad-museo en sí misma: fundada en 1514 y detenida en el tiempo tras el declive del azúcar. El corazón es la Plaza Mayor, rodeada de palacios coloniales convertidos en museos, iglesias y casonas en tonos pastel, tal y como detalla la guía de Trinidad. La propia guía propone dedicar el primer día al casco histórico y sus museos coloniales, y presidiendo la plaza está la Iglesia de la Santísima Trinidad.

Para arrancar con contexto antes de entrar en las casas-museo, el free tour por Trinidad te explica la historia de la villa de la mano de un guía local. Y si te sobra tarde, la escalinata junto a la Casa de la Música es el mejor cierre para la ruta.

Consejos prácticos para esta ruta de museos

La temporada seca del invierno es la más agradable para caminar entre plazas y museos, ya que en verano el calor y la humedad aprietan. No intentes encadenar todos los museos de una ciudad en una sola mañana: los interiores cansan y las cuatro ciudades tienen cascos históricos hechos para pasear entre visita y visita. Confirma siempre sobre el terreno horarios, si hace falta reserva y qué salas están abiertas, porque en Cuba varían con frecuencia y las colecciones rotan. Y reserva un margen: Trinidad, en particular, tiende a retener al viajero más de lo previsto.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de museos me voy a encontrar en esta ruta?

Un abanico amplio: arquitectura colonial musealizada y palacios en La Habana Vieja, artes decorativas y teatros históricos en Cienfuegos y Santa Clara, el conjunto museístico dedicado al Che, y las casas-museo coloniales de la Plaza Mayor de Trinidad. Es una mezcla de arte, historia colonial y memoria revolucionaria.

¿Puedo saber de antemano qué obras concretas voy a ver?

Mejor no darlo por hecho. En Cuba las colecciones rotan y algunas piezas viajan o están en restauración, así que conviene consultar sobre el terreno qué salas están abiertas ese día. En estas páginas te contamos de qué va cada museo y por qué merece la visita, pero no las obras puntuales expuestas.

¿Merece la pena empezar con un free tour antes de entrar a los museos?

Sí, es lo más recomendable. Tanto en La Habana como en Cienfuegos y Trinidad hay free tours que te dan el contexto histórico de los edificios antes de que pagues por entrar. Así aprovechas mucho más la visita y sabes a qué museos dedicarles tu tiempo.

¿Cómo llego a los museos que quedan a las afueras, como el conjunto del Che?

Los cascos históricos se recorren a pie, pero algunos puntos quedan más alejados. En Santa Clara, por ejemplo, el mausoleo y el tren blindado se enlazan cómodamente con un tour en tuk tuk. Para el resto suelen bastar cocotaxis o los coches clásicos locales.