Rutas de naturaleza y turismo rural · África y Oriente Medio · 4 días

Ruta de naturaleza por Emiratos Árabes Unidos en 4 días

Ruta de naturaleza por Emiratos Árabes Unidos en 4 días
  1. 1Abu Dhabi
  2. 2Dubái
  3. 3Sharjah
  4. 4Ras Al Khaimah

Esta ruta de naturaleza por Emiratos Árabes Unidos te lleva por la otra cara del país: la del desierto que empieza a pocos minutos de los rascacielos, la del golfo Pérsico y el golfo de Omán, la de las montañas rocosas del norte y los pueblos de piedra coralina abandonados al viento. No es la ruta de las torres y los centros comerciales, aunque pasemos por sus ciudades; aquí el hilo es el paisaje.

La planteamos en 4 días y en el orden geográfico natural: de Abu Dhabi subimos a Dubái, de ahí a Sharjah y terminamos en Ras Al Khaimah, el emirato más salvaje del norte. Cada parada aporta un tipo de terreno distinto: la costa y las dunas del sur, el desierto que se abre junto a Dubái, la laguna de Sharjah y, para cerrar, las montañas, los fiordos y las aguas termales del extremo norte.

Es una ruta pensada para quien quiere dunas al atardecer, cielos estrellados lejos de la ciudad y caminatas por paisajes de otro planeta, más que para quien viene solo de compras. Si eres de esos, sigue leyendo.

Día 1 · Abu Dhabi

Empezamos en la capital, y para una ruta de naturaleza lo que nos interesa aquí es su frente marítimo y el desierto que la rodea. La Corniche es un paseo de varios kilómetros junto al Golfo Pérsico, con su playa pública, ideal para estrenar el viaje al atardecer, cuando baja el calor y la luz se pone dorada sobre el agua. Es un plan gratis y sin prisas para aclimatarte.

Pero el gran protagonista del primer día es la arena. Abu Dhabi es la puerta al desierto del sur y merece dedicarle la tarde-noche: un safari por el desierto con cena bajo las estrellas te mete de lleno entre dunas y te deja ver cómo cambia el cielo cuando la ciudad queda atrás. Deja los museos y palacios para quien viaje con otro ánimo; nosotros vamos a por el paisaje.

Las dunas al sur de Abu Dhabi al caer la tarde, primer contacto con el desierto emiratí.
Las dunas al sur de Abu Dhabi al caer la tarde, primer contacto con el desierto emiratí. Foto: Snowpatrol67 · CC BY 4.0

Día 2 · Dubái

Dubái es sinónimo de rascacielos, pero para esta ruta lo que cuenta es que el desierto empieza a pocos minutos de su centro. Después de una mañana para tomar el pulso a la ciudad y su contraste con el Dubai Creek, que cruzarás en abra, la barca tradicional, el plan que de verdad encaja aquí es salir a las dunas.

Una excursión al desierto de Dubái te lleva a un mar de arena distinto al del sur, más ondulado y accesible, perfecto para vivir el atardecer sobre las dunas. Un consejo útil antes de cualquier salida al monte o al desierto por tu cuenta: hazte con una tarjeta SIM con datos nada más aterrizar, porque la cobertura y los mapas te sacan de más de un apuro cuando te alejas de las zonas urbanas.

Día 3 · Sharjah

Sharjah, pegada a Dubái, aporta a la ruta un paisaje de agua distinto: la laguna Khalid. La Cornisa Al Buhaira bordea esa laguna durante varios kilómetros y es un paseo estupendo al atardecer, con el skyline reflejado en el agua y zonas verdes para caminar. Es el respiro más tranquilo entre tanto desierto y montaña.

A las afueras, hacia el interior, está el entorno de Mleiha, terreno de dunas y yacimientos que da una idea de cómo era esta tierra hace milenios. Si prefieres que alguien te ponga en contexto el primer día y te oriente por los distintos rincones, un tour por Sharjah suele salir a primera hora, así que conviene madrugar y aprovechar las horas frescas.

Día 4 · Ras Al Khaimah

El norte es el gran premio de esta ruta de naturaleza. Ras Al Khaimah reúne montañas rocosas, dunas de arena clara, aguas termales y hasta un pueblo fantasma en un mismo emirato. Aquí el paisaje deja de ser plano: el golfo de Omán se abre entre montañas, con la meseta de Sayh a gran altura y aguas tranquilas donde el agua contrasta con la roca desnuda.

La forma más bonita de vivir esa costa es desde el mar: un crucero por Khor Sham en dhow navega entre fiordos rocosos y suele incluir parada de snorkel. Para cerrar el viaje, nada como una noche en el desierto, con el cielo estrellado que solo se ve lejos de la ciudad. Y si te queda tiempo, dos joyas más: Jazirat al-Hamra, el pueblo de piedra coralina abandonado en 1968, y las aguas termales sulfurosas de Khatt, entre montañas.

Ten en cuenta que este emirato es disperso y que, para adentrarte en las dunas, hace falta un 4x4; la arena atrapa a los turismos normales. Por eso las salidas al desierto se hacen mejor con conductor que conozca el terreno.

Consejos prácticos para esta ruta de naturaleza

La época marca todo: el calor del verano emiratí hace muy duras las actividades al aire libre, así que la mayoría de viajeros que buscan naturaleza vienen en los meses más frescos, cuando caminar por la Corniche o pasar la noche en el desierto es agradable. Sea cual sea la fecha, organiza las salidas al desierto y a la costa para el atardecer y la noche, que es cuando el paisaje y la temperatura acompañan.

No intentes meter con calzador las montañas del norte al principio de la ruta: por eso Ras Al Khaimah va al final, cuando ya has visto la costa y las dunas del sur y el contraste se disfruta más. Para las dunas, no te metas por tu cuenta con un coche normal; y lleva siempre agua, protección solar y datos en el móvil. Con eso, la ruta fluye sola.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de paisajes veré en esta ruta y en qué se diferencian entre paradas?

Cada parada aporta un terreno distinto: en Abu Dhabi y Dubái, la costa del Golfo Pérsico y las grandes dunas de arena que empiezan cerca de las ciudades; en Sharjah, la laguna Khalid y el entorno interior; y en Ras Al Khaimah, lo más variado, con montañas rocosas, el golfo de Omán entre fiordos, dunas de arena clara, aguas termales y un pueblo abandonado. Es lo que hace que la ruta no se sienta repetitiva.

¿Merece la pena pasar una noche en el desierto durante la ruta?

Si vienes buscando naturaleza, sí. Lejos de la ciudad el cielo estrellado es espectacular y la luz sobre las dunas al atardecer es de las imágenes que más se recuerdan del viaje. Tanto en Abu Dhabi como en Ras Al Khaimah hay opciones de cena y noche en el desierto; en la última parada, además, el entorno de montañas y arena clara le da un plus.

¿Hace falta 4x4 para las zonas naturales?

Para adentrarte en las dunas, sí: la arena atrapa a los turismos normales, así que necesitas un 4x4 con conductor que conozca el terreno. Los paseos por la costa, las cornisas y los pueblos no requieren todoterreno, pero las excursiones a las dunas conviene hacerlas siempre con vehículos preparados y guías.

¿Cuál es la mejor época para hacer esta ruta centrada en naturaleza?

Los meses más frescos son con diferencia los mejores para actividades al aire libre: caminar por la Corniche, navegar en dhow o dormir en el desierto se hace muy pesado con el calor extremo del verano. Sea cuando sea, planifica las salidas al desierto y a la costa para las horas de menos sol, sobre todo el atardecer y la noche.