Rutas de pueblos con encanto · Europa · 5 días

Ruta de pueblos con encanto por Grecia en 5 días

Ruta de pueblos con encanto por Grecia en 5 días
  1. 1Mykonos
  2. 2Naxos
  3. 3Paros
  4. 4Santorini
  5. 5Canea

Esta ruta de pueblos con encanto por Grecia deja a un lado los grandes titulares (fiesta, playas de revista, atardeceres de foto) para centrarse en lo que muchas veces se pasa por alto: los cascos históricos. Calles encaladas, buganvillas, molinos, barrios venecianos y puertos pesqueros que son el corazón real de las Cícladas y de Creta.

Está pensada para quien salta de isla en isla en ferry y quiere que cada parada tenga alma de pueblo, no solo de destino playero. Frente a una ruta general de Grecia, que te llevaría a museos y calas, aquí el hilo es pasear sin rumbo por Chora, Bourgos, Naoussa o el puerto veneciano de Canea a la hora en que apenas hay gente.

Son cinco días y cinco paradas en orden geográfico, encadenadas por mar: Mykonos, Naxos, Paros, Santorini y, para cerrar en Creta, La Canea. Un ritmo ágil pero honesto, con margen para perderte por los callejones que son lo que de verdad importa en este viaje.

Día 1 · Mykonos

Empezamos en Mykonos, pero olvida por un momento su fama de glamour: su verdadero encanto está en Chora, un laberinto de calles encaladas, ventanas de colores y buganvillas que se recorre a pie. Sus ejes son las calles Matogianni, Enoplon y Mitropoleos. El consejo de oro es madrugar: antes de las ocho pasearás casi en soledad, mientras que a media mañana llegan los cruceristas y las callejuelas se colapsan.

No te pierdas la iglesia de Panagia Paraportiani, cinco capillas unidas de un blanco impoluto, ni la Pequeña Venecia (Little Venice, oficialmente Alefkandra), con sus casas al borde del agua. Para cerrar el día, sube a los molinos de Kato Mili, en la zona alta de Chora, donde cae uno de los mejores atardeceres de la isla. Si quieres arrancar con contexto, una visita guiada por Mykonos te ayuda a situarte el primer día.

Callejones encalados de Chora, en Mykonos, a primera hora de la mañana.
Callejones encalados de Chora, en Mykonos, a primera hora de la mañana. Foto: Warren LeMay from Chicago, IL, United States · CC BY-SA 2.0

Día 2 · Naxos

Saltamos en ferry a Naxos, la más grande y auténtica de las Cícladas. Su Chora es un placer para caminar sin rumbo: callejuelas encaladas, escaleras y buganvillas que trepan hasta lo alto. En la parte baja está Bourgos, el antiguo barrio griego ortodoxo, la estampa más idílica de la isla; dedícale un par de horas de paseo pausado y, si puedes, hazlo temprano para disfrutarlo sin agobios.

Corona el casco el Kastro, la fortificación veneciana donde vivían los católicos, hoy un barrio residencial con restos de murallas, la Torre de Sanudo y una iglesia católica que se conserva. Al atardecer, cruza al islote de la Portara, la puerta de mármol que es símbolo de la isla, para ver el cambio de luz sobre el mar. Un free tour por Naxos es una forma estupenda de captar la historia veneciana de Chora nada más llegar.

Día 3 · Paros

El corto salto en ferry hasta Paros convierte a esta isla en parada natural de la ruta. Empieza por Parikia, la capital, donde perderte por sus callejuelas blancas repletas de buganvillas y acercarte a la iglesia de Panagia Ekatontapiliani, una de las más antiguas de Grecia. El molino de la entrada del puerto es un buen mirador al atardecer.

Reserva la segunda mitad del día para Naoussa, para muchos el rincón más bonito de Paros: su antiguo puerto pesquero, con barcas de colores y tabernas junto al agua, es pura postal cíclada, y al caer la tarde se llena de ambiente. Si te sobra energía, el pueblo interior de Lefkes merece una escapada. Para el día siguiente conviene tener resuelto el traslado al puerto; puedes dejar organizados los traslados en Paros con antelación y ahorrarte regateos.

Día 4 · Santorini

La media luna volcánica de Santorini es la parada más conocida, y sus pueblos colgados de la caldera lo justifican. Oia es la gran postal: calles blancas y cúpulas azules que culminan en el atardecer más famoso del Egeo desde las ruinas del castillo. Llega con tiempo, porque el gentío se multiplica al caer la tarde.

Completa el día con Fira, la capital asomada a la caldera, y con Imerovigli, considerado el balcón de la isla, desde donde sale un sendero fácil hasta la Roca Skaros y la iglesia de Theoskepasti. Entre medias, Firostefani es una aldea tranquila con vistas espléndidas y menos bullicio. Si quieres ver los pueblos desde el mar, un paseo en barco al atardecer cambia por completo la perspectiva de la caldera.

Día 5 · La Canea (Creta)

Cerramos en La Canea (Chania), la ciudad más bonita de Creta y un final de ruta a lo grande. Su casco antiguo, uno de los mejor conservados de Grecia, se recorre a pie perdiéndote por calles como Zampeliou, Kondilaki o Theotokopoulou, entre palacios venecianos, antiguas mezquitas, iglesias ortodoxas y patios escondidos llenos de flores.

El puerto veneciano es el gran icono: al atardecer, con el faro egipcio al fondo y las fachadas de colores reflejadas en el agua, regala una de las mejores estampas de la isla. Muy cerca están el Mercado Municipal (Ágora), la Catedral Metropolitana y el Monasterio de San Francisco, mientras el antiguo Barrio Judío y la sinagoga Etz Hayyim completan su carácter multicultural. Para ir a vuestro aire con guía, una excursión privada por Canea es una buena forma de despedir el viaje.

Consejos prácticos para esta ruta de pueblos con encanto

La regla de oro en todas las paradas es la misma: madrugar. Chora, Bourgos, Parikia u Oia son otra cosa a primera hora, cuando aún no han llegado los cruceristas ni los grupos, y esas dos horas de calma son justo el motivo de este viaje. Deja los paseos por los callejones para el amanecer y guarda los miradores para el atardecer.

Como es una ruta de isla en isla por mar, plantéala con margen: los enlaces por ferry son la columna vertebral y en temporada baja los servicios se reducen mucho, así que la primavera, el verano y el inicio del otoño son las mejores épocas. No intentes exprimir cada isla al máximo; el sentido de estos pueblos es el ritmo pausado, el café de la mañana y perderte sin prisa. Con cinco días toca elegir, y elegir bien es quedarte más rato paseando y menos corriendo entre puntos de la lista.

Preguntas frecuentes

¿A qué hora conviene visitar los cascos históricos para disfrutarlos con calma?

A primera hora de la mañana, sin dudarlo. En Mykonos, por ejemplo, antes de las ocho pasearás casi en soledad por Chora, y lo mismo vale para Bourgos en Naxos o Parikia en Paros. A media mañana llegan los cruceristas y las callejuelas se llenan. Reserva los amaneceres para pasear por los callejones y los atardeceres para los molinos y miradores.

¿Cuáles son los pueblos más bonitos para pasear en esta ruta?

Cada isla tiene su joya: la Chora de Mykonos con sus molinos y la Pequeña Venecia; el barrio de Bourgos y el Kastro veneciano en Naxos; Naoussa y su puerto pesquero en Paros; Oia e Imerovigli asomados a la caldera en Santorini; y el casco antiguo y el puerto veneciano de La Canea en Creta. Todos se recorren a pie, que es la única forma real de disfrutarlos.

¿Qué tipo de arquitectura veré en cada parada?

Predomina la arquitectura popular cíclada: casas encaladas, buganvillas, iglesias de cúpula azul y molinos de viento en Mykonos, Naxos, Paros y Santorini. En Naxos y Canea aparece además la huella veneciana, con fortificaciones, torres y palacios; y en La Canea se suma la mezcla otomana y ortodoxa, con antiguas mezquitas, iglesias y un antiguo barrio judío con sinagoga.

¿Merece la pena una visita guiada para entender estos cascos históricos?

Sí, sobre todo el primer día en cada isla. Un free tour o una visita guiada te ayuda a orientarte en laberintos como la Chora de Naxos o el casco de Canea y a entender la historia veneciana, otomana y ortodoxa que hay detrás de cada fachada. Después ya puedes perderte por tu cuenta sabiendo qué estás mirando.