Rutas de pueblos con encanto · España · 4 días

Ruta de pueblos con encanto por Sevilla en 4 días

Ruta de pueblos con encanto por Sevilla en 4 días
  1. 1Écija
  2. 2Osuna
  3. 3Sevilla
  4. 4Santiponce

Esta ruta de pueblos con encanto por la provincia de Sevilla está pensada para quien quiere ir más allá de la Giralda y descubrir la Andalucía de las torres barrocas, las plazas con solera y los cascos históricos que aún hoy son el corazón de cada villa. En cuatro días encadenas Écija, Osuna, la capital y Santiponce sin prisas, dejando tiempo para perderte por calles empedradas y subir a algún mirador.

A diferencia de una ruta general por Sevilla, que suele girar solo en torno a la capital, aquí el hilo es la arquitectura popular y señorial de la campiña: fachadas de palacio, colegiatas encaramadas en la colina y hasta ruinas romanas que fueron cuna de emperadores. Cada parada tiene su propio carácter, y el orden que te propongo es geográfico, así que se puede conducir de verdad.

Es una ruta cómoda si viajas en coche y quieres combinar patrimonio, paseo y buen ambiente. Vamos día a día.

Día 1 · Écija

Empezamos por Écija, «la ciudad del sol», que recibe con una silueta inconfundible de torres barrocas. El corazón del paseo es la Plaza de España, «el Salón» para los ecijanos, punto de encuentro desde el que se despliega un rosario de palacios e iglesias. No te pierdas el Palacio de Peñaflor, con su fachada curva pintada al fresco y su balcón corrido: subir a su torreón mirador te da una de las mejores panorámicas del conjunto de torres. Cerca queda el Palacio de Benamejí, con su portada barroca y sus dos torres, y iglesias como la de Santa María o Santiago.

El casco es compacto y se recorre a pie en un rato, pero merece entenderlo bien desde el principio. Una visita guiada por Écija te sitúa los grandes monumentos y te explica por qué esta ciudad tuvo tanto peso como capital de la Bética romana. Consejo real: en verano el sol aprieta de verdad, así que aprovecha la primera hora de la mañana o el atardecer para callejear.

Las torres barrocas dibujan la inconfundible silueta de Écija.
Las torres barrocas dibujan la inconfundible silueta de Écija. Foto: José Enrique Viola Nevado (cropped by Anual) · CC BY-SA 4.0

Día 2 · Osuna

Ponemos rumbo a Osuna, una villa que concentra una riqueza monumental sorprendente. Su casco histórico se divide en dos zonas muy claras: la parte baja, en torno a la plaza Mayor y la calle San Pedro, y la Osuna monumental, encaramada en la colina donde estuvo el antiguo castillo. Subir hasta ahí es el plan del día: arriba te esperan la Colegiata de Santa María de la Asunción, de exterior sobrio y interior imponente, y justo enfrente la Universidad, con sus torreones rematados por chapiteles de azulejos blancos y azules que le dan aire de castillo.

Osuna fue villa de los Téllez Girón, condes de Ureña y duques de Osuna, y esa historia da sentido a las fachadas de palacio que vas encontrando. Para no perderte los detalles, una visita guiada por Osuna te lleva por la colegiata, el monasterio y los palacios con un guía local. Ojo con las cuestas: la parte monumental se gana subiendo, así que reserva fuerzas y calzado cómodo para la bajada.

Día 3 · Sevilla

Toca la capital. Aunque no es un pueblo, Sevilla tiene uno de los cascos antiguos más extensos y caminables de Europa, y funciona como centro de la ruta. Dedica el día a lo esencial: la Catedral y su Giralda, el antiguo alminar almohade que se sube por rampas hasta una de las mejores panorámicas de la ciudad; el Real Alcázar, con sus patios mudéjares y jardines de ensueño; y la Plaza de España, puro espectáculo con su semicírculo y sus bancos de azulejos.

Para rematar el día con encanto, sube a las Setas de la Plaza de la Encarnación al atardecer, uno de los mejores miradores urbanos. Y si te sobra tiempo, un paseo en barco por el Guadalquivir te da otra perspectiva de la ciudad desde el río, junto a la Torre del Oro. En verano evita las horas centrales: aquí el calor también aprieta.

Día 4 · Santiponce

Cerramos a un paso de la capital, en Santiponce, un pueblo tranquilo de la comarca del Aljarafe que guarda un tesoro mayúsculo: las ruinas romanas de Itálica, la primera ciudad romana fundada en la península y cuna de los emperadores Trajano y Adriano. El recorrido se divide en la Vetus Urbs, con el Teatro Romano, y la Nova Urbs, donde están el anfiteatro, las termas mayores y las domus con sus mosaicos sorprendentemente conservados. El anfiteatro, capaz para unas 25.000 personas, es el gran protagonista, y los fans de las series reconocerán el Pozo de Dragones de Juego de Tronos.

Como el yacimiento es amplio y se disfruta mucho más con contexto, merece la pena una visita guiada por Itálica que te lleve por el anfiteatro, las termas y las domus. Antes de irte, acércate al Monasterio de San Isidoro del Campo, el segundo gran tesoro del pueblo. Llévate agua y calzado cómodo: se camina bastante.

Consejos prácticos para esta ruta de pueblos con encanto

La primavera y el otoño son la mejor época para esta ruta: el verano en la campiña sevillana es duro y obliga a organizarse por franjas de mañana y atardecer, que además es cuando estos cascos históricos lucen más bonitos. El coche te da libertad para encadenar Écija y Osuna, que quedan algo apartadas de la capital, aunque tanto Osuna como Santiponce tienen conexión de transporte público desde Sevilla si prefieres prescindir del vehículo.

No intentes meter los cuatro destinos en menos días: cada casco histórico pide su paseo tranquilo, y correr aquí es perder lo mejor. Reserva las visitas guiadas y las entradas de monumentos populares con antelación, especialmente en Sevilla, donde las del Alcázar vuelan. Y prioriza siempre callejear sin rumbo un rato: en estos pueblos, la mejor foto casi nunca está donde la esperas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál de estos pueblos tiene el casco histórico más bonito para pasear?

Depende de lo que busques. Écija enamora por su silueta de torres barrocas y sus palacios, como el de Peñaflor con su fachada curva. Osuna gana en dramatismo por su parte monumental encaramada en la colina, con la Colegiata y la Universidad. Si te gusta el patrimonio señorial, ambos son imprescindibles; lo ideal es no elegir y verlos los dos.

¿Merece la pena subir a los miradores de estos pueblos?

Sí, y mucho. En Écija, el torreón mirador del Palacio de Peñaflor ofrece una de las mejores panorámicas del conjunto de torres de la ciudad. En Sevilla, las Setas de la Plaza de la Encarnación son un mirador urbano estupendo al atardecer. Son subidas que cambian por completo la percepción del sitio.

¿Santiponce encaja en una ruta de pueblos con encanto o es solo ruinas?

Encaja perfectamente. Santiponce es un pueblo tranquilo del Aljarafe cuyo gran atractivo es el yacimiento de Itálica, pero también guarda el Monasterio de San Isidoro del Campo. Es una parada distinta al resto: aquí el «encanto» es más arqueológico que de calles empedradas, y por eso cierra bien la ruta con un contrapunto.

¿Puedo hacer estos pueblos con calor de verano?

Se puede, pero hay que organizarse. En la campiña sevillana el sol aprieta de verdad, así que conviene reservar el callejeo y las visitas al aire libre (como Itálica) para primera hora de la mañana y el atardecer, y guardar las horas centrales para interiores o descanso. Aun así, la primavera y el otoño son bastante más agradables para esta ruta.