Italia
Qué ver en Bolonia: guía completa de imprescindibles, itinerarios y consejos
Si buscas qué ver en Bolonia, te adelanto una cosa: es una de esas ciudades que enganchan enseguida. La capital de Emilia-Romaña mezcla elegancia, kilómetros de pórticos, torres medievales inclinadas y un ambientazo constante que le dan sus estudiantes universitarios y sus mercados.
En Italia la llaman «la Dotta, la Rossa e la Grassa» (la Docta, la Roja y la Grasa) por su universidad —la más antigua de Occidente—, por el color de sus tejados y por una gastronomía de las mejores del país. En esta guía te cuento los imprescindibles, cómo llegar y moverte, itinerarios por días, excursiones cercanas y dónde comer para que la disfrutes sin perderte nada.
Cómo llegar a Bolonia y su aeropuerto
Bolonia está en el corazón del norte de Italia y es un nudo ferroviario perfecto para moverte por el país. En tren llegarás desde Florencia en unos 40 minutos, desde Milán o Venecia en poco más de una hora y desde Roma en unas 2 horas y media, siempre con alta velocidad.
Si llegas en avión, el aeropuerto Guglielmo Marconi (BLQ) está a unos 6-10 km del centro. La forma más rápida de entrar es el Marconi Express, un tren elevado que te deja en Bologna Centrale en apenas 7 minutos (unos 12,80 €). También hay autobuses urbanos algo más económicos pero menos directos, y el taxi ronda los 20 € en 15-20 minutos.
Si viajas con maleta grande, en familia o llegas de noche, lo más cómodo es tenerlo resuelto de antemano: reservar uno de los traslados desde el aeropuerto te ahorra colas y sorpresas con la tarifa.

Cómo moverse por Bolonia
La buena noticia es que Bolonia se recorre casi todo a pie. El centro histórico es compacto y, además, tiene una ventaja única: sus más de 40 km de pórticos (Patrimonio de la Humanidad) te permiten pasear resguardado del sol y de la lluvia. Salvo que quieras acercarte a puntos más alejados como el Santuario de San Luca, no necesitarás transporte público.
Para orientarte el primer día y entender la historia de la ciudad, un free tour por Bolonia viene de maravilla: empiezas en la Piazza Galvani, pasas por la Piazza Maggiore y llegas hasta las dos torres con un guía que te pone en contexto. Si prefieres verla con otro ritmo, también hay opciones estupendas como un tour en bicicleta por Bolonia o incluso un tour en Vespa para presumir de estilo italiano.
Qué ver en Bolonia: los imprescindibles
Estos son los lugares que no te puedes perder, casi todos concentrados en el centro y a pocos minutos a pie entre sí.
Piazza Maggiore y la Fuente de Neptuno
Es el corazón monumental de la ciudad y el mejor punto de partida. Aquí se respira la esencia boloñesa: grandes palacios como el Palazzo d'Accursio (el Ayuntamiento), el Palazzo del Podestà y el Palazzo Re Enzo. Justo al lado está la Fuente de Neptuno, obra de Giambologna del siglo XVI y uno de los rincones más fotografiados. Fíjate en la plaza desde el ángulo adecuado: guarda algún que otro «secreto» que los guías locales encantan de contar.
Basílica de San Petronio
Domina la Piazza Maggiore con su llamativa fachada inacabada. Iba a ser más grande que San Pedro del Vaticano, pero el proyecto quedó a medias. Por dentro sorprende por sus dimensiones, sus capillas —como la de los Reyes Magos, con frescos de Giovanni da Modena— y la impresionante meridiana de Cassini, una línea astronómica de 1655 que cruza la nave. La entrada es gratuita.
Las Torres Asinelli y Garisenda
El símbolo indiscutible de Bolonia. La Asinelli, de casi 100 metros, se puede subir para disfrutar de las mejores vistas de los tejados rojos; la Garisenda, más baja, llama la atención por su acusada inclinación. Conviene consultar disponibilidad y horarios de subida antes de ir.
Archiginnasio y el Teatro Anatómico
La antigua sede de la universidad más antigua de Occidente es una joya escondida. Sus paredes están cubiertas de miles de escudos de estudiantes, y arriba te espera el impactante Teatro Anatómico de madera tallada. Puedes combinar la visita con un aperitivo típico reservando la entrada al Archiginnasio con aperitivo por el Quadrilatero, o profundizar con una visita guiada del Archiginnasio.

Piazza Santo Stefano y las Siete Iglesias
Una de las plazas más bonitas y tranquilas de la ciudad, presidida por el complejo de Santo Stefano, un laberinto de iglesias, claustros y patios de distintas épocas. Un rincón lleno de historia y muy fotogénico.
La Finestrella di Via Piella y los canales
Poca gente sabe que Bolonia tuvo una red de canales. Todavía se puede ver un tramo de agua asomándote por una pequeña ventana en Via Piella, que a muchos les recuerda a una mini-Venecia. Un plan curioso y gratuito.
Palazzo d'Accursio y la Torre del Reloj
Además de sus salas históricas y las Colecciones Comunales de Arte, subir a la Torre dell'Orologio te regala una de las mejores panorámicas del centro. Puedes asegurarte el acceso con la entrada al Palazzo Accursio con torre y aperitivo.
Santuario de San Luca y su pórtico
En lo alto de una colina a las afueras, este santuario se une al centro por el pórtico cubierto más largo del mundo, con casi 4 km y 666 arcos. Subir a pie es una experiencia, aunque si vas justo de tiempo o de fuerzas, el tren turístico a la basílica de San Luca te lleva cómodamente y disfrutando de las vistas.
El Quadrilatero y los barrios con más ambiente
El Quadrilatero es el epicensro gastronómico de Bolonia: un dédalo de callejuelas junto a la Piazza Maggiore repleto de puestos de fruta, quesos, embutidos, pescaderías y pequeñas tiendas locales. Pasea por Via Pescherie Vecchie y entra en el Mercato di Mezzo, un mercado cubierto perfecto para picar algo. El barrio universitario, en torno a la Via Zamboni, es la otra cara de la ciudad: joven, animado y lleno de bares.

Museos y planes culturales
Si te sobra tiempo, la Pinacoteca Nacional reúne una gran colección de pintura boloñesa y emiliana, y el MAMbo (Museo de Arte Moderno) es una buena opción para los amantes del arte contemporáneo. En cuanto a espectáculos, el histórico Teatro Comunale es el lugar ideal para disfrutar de una ópera si coincide con tu visita.
Itinerarios por días
Bolonia se puede ver bien en un día, pero merece más calma.
Un día: Piazza Maggiore, Fuente de Neptuno, Basílica de San Petronio, Archiginnasio, las Torres, el Quadrilatero y Santo Stefano.
Dos días: suma la Finestrella di Via Piella, la Pinacoteca, un paseo largo por los pórticos y la subida al Santuario de San Luca.
Tres días o más: añade una excursión a alguna ciudad cercana. Para no perder detalle, una visita guiada por Bolonia el primer día te ayuda a organizarte, y si viajas en grupo o quieres algo a medida, tienes también el tour privado por Bolonia.
Excursiones cercanas a Bolonia
La posición de Bolonia la convierte en una base estupenda para excursiones en tren. Las más recomendables son Módena (a media hora, cuna del balsámico y del motor), Ferrara (ciudad renacentista muy elegante) y Rávena (famosa por sus mosaicos bizantinos, Patrimonio de la Humanidad). Florencia queda a solo 40 minutos, así que combinar ambas ciudades es facilísimo.
Dónde comer en Bolonia
Aquí se viene, en gran parte, a comer. No te vayas sin probar los tagliatelle al ragú (el auténtico «boloñesa»), los tortellini in brodo, la mortadela, las tigelle y los crescentine. El Quadrilatero y el Mercato di Mezzo son ideales para tapear de pie, y las trattorias del centro para sentarte con calma.
Si quieres entenderlo todo con criterio, un tour gastronómico por Bolonia te lleva a probar los productos locales de la mano de alguien que sabe. Y para un plan más informal, la degustación de panini en Bolonia es un acierto rápido y delicioso.

Dónde dormir y presupuesto
Hay tres zonas principales para alojarte: el centro histórico (lo más cómodo y animado, aunque algo más caro), los alrededores de la Estación Central (bien conectados y algo más económicos, a unos 20 minutos a pie del centro) y la zona de la Feria de Congresos (interesante cuando no hay ferias). Ojo: en fechas de ferias los precios se disparan en toda la ciudad, así que conviene reservar con antelación.
En cuanto al presupuesto, Bolonia no es una ciudad cara para los estándares italianos: muchos de sus imprescindibles (plazas, pórticos, San Petronio o la Finestrella) son gratis, y comer en mercados sale muy bien de precio. Puedes ver todas las actividades y experiencias disponibles en la página de Bolonia para planificar tu visita.
Reserva con antelación
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Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para ver Bolonia?
Con un día completo puedes ver los imprescindibles del centro, ya que es compacto y se recorre a pie. Si dispones de dos días la disfrutarás con más calma, y con tres o más podrás sumar excursiones a Módena, Ferrara, Rávena o incluso Florencia.
¿Cuál es la mejor forma de ir del aeropuerto de Bolonia al centro?
El Marconi Express, un tren elevado que conecta el aeropuerto con Bologna Centrale en unos 7 minutos por 12,80 €, es la opción más rápida. También hay autobuses más económicos y taxis (unos 20 €), o puedes reservar un traslado privado si viajas con equipaje o en familia.
¿Se puede subir a las Torres de Bolonia?
La Torre Asinelli, de casi 100 metros, se puede subir y ofrece las mejores vistas de los tejados rojos de la ciudad. Conviene reservar y consultar horarios con antelación, ya que el aforo es limitado. La Garisenda, la inclinada, no se sube.
¿Qué hay que comer sí o sí en Bolonia?
Los tagliatelle al ragú, los tortellini in brodo, la mortadela, las tigelle y las crescentine. Lo mejor es probarlos en el Quadrilatero, en el Mercato di Mezzo o en una trattoria del centro; un tour gastronómico ayuda a descubrir los mejores productos locales.
¿Se puede visitar Bolonia sin coche?
Sí, el centro histórico es compacto y se recorre casi todo a pie gracias a sus pórticos. Solo haría falta transporte para llegar a puntos alejados como el Santuario de San Luca.
¿Qué zona conviene elegir para alojarse en Bolonia?
El centro histórico es lo más cómodo y animado aunque algo más caro, mientras que los alrededores de la Estación Central son más económicos y están a unos 20 minutos a pie del centro. La zona de la Feria de Congresos interesa cuando no hay ferias, ya que en esas fechas los precios suben en toda la ciudad.
¿Es Bolonia una ciudad cara para visitar?
No especialmente para los estándares italianos: muchos de sus imprescindibles como las plazas, los pórticos, San Petronio o la Finestrella son gratuitos, y comer en los mercados resulta muy económico.
¿Qué se puede ver en el Archiginnasio además de la universidad?
Sus paredes están cubiertas de miles de escudos de antiguos estudiantes y en la planta superior espera el Teatro Anatómico, tallado en madera, uno de los rincones menos conocidos pero más impactantes de la ciudad.
De un vistazo
Lo esencial de Bolonia
- Bolonia es la capital de Emilia-Romaña, conocida como «la Dotta, la Rossa e la Grassa» por su universidad, el color de sus tejados y su gastronomía.
- El centro histórico está unido por más de 40 km de pórticos declarados Patrimonio de la Humanidad, lo que permite recorrerlo a pie resguardado del clima.
- Las Torres Asinelli y Garisenda son el símbolo de la ciudad: la Asinelli, de casi 100 metros, se puede subir para ver los tejados rojos.
- El Quadrilatero, junto a la Piazza Maggiore, es el epicentro gastronómico con puestos de fruta, quesos, embutidos y el Mercato di Mezzo.
- Bolonia es una base perfecta para excursiones en tren a Módena, Ferrara, Rávena y Florencia, esta última a solo 40 minutos.
| Dónde está | Italia |
|---|---|
| Cuántos días | 1 día (mejor 2-3 días con calma) |
| Cómo llegar | En tren de alta velocidad desde Florencia (40 min), Milán o Venecia (poco más de una hora) o Roma (2,5 horas), o en avión al aeropuerto Marconi (BLQ), conectado al centro por el Marconi Express en 7 minutos. |
| Ideal para | amantes de la gastronomía y de pasear por ciudades históricas compactas, con ambiente universitario |
| Imprescindible | Piazza Maggiore y la Fuente de Neptuno |
| Actividades reservables | 21 |
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