Si te preguntas qué ver en Casablanca, has llegado al sitio adecuado. La ciudad más grande de Marruecos es su capital económica y, aunque no tiene el encanto de postal de Marrakech o Chefchaouen, esconde una personalidad única que se revela cuando te tomas el tiempo de pasearla: la colosal Mezquita de Hassan II asomada al Atlántico, la Vieja Medina, la elegante arquitectura art déco y su famoso ambiente nocturno junto al mar.
En esta guía repasamos los imprescindibles, cómo llegar y moverte, dónde dormir y comer, y las mejores excursiones de un día. Con uno o dos días te haces una idea perfecta de la ciudad antes de seguir ruta por Marruecos.
Cómo llegar a Casablanca y el aeropuerto
La mayoría de viajeros aterriza en el aeropuerto Mohammed V, el mayor de Marruecos, situado a unos 30 km del centro. La forma más cómoda de llegar a la ciudad es el tren, que conecta el aeropuerto con la estación Casa-Voyageurs y Casa-Port en poco menos de una hora. También hay taxis (conviene acordar el precio antes) y autobuses.
Si llegas de madrugada o viajas con equipaje y prefieres no complicarte, reservar un traslado desde el aeropuerto con conductor esperándote te ahorra el regateo y las esperas del primer día. Casablanca está muy bien comunicada por tren con Rabat (a unos 90 km) y Marrakech (a unos 250 km), lo que la convierte en una buena base para moverte por el país.

Cómo moverse por Casablanca
Casablanca es enorme, así que conviene organizarse. El tranvía moderno recorre buena parte del centro y es barato y cómodo para distancias medias. Para trayectos cortos, los petits taxis (rojos) son la opción más práctica: pide siempre que pongan el taxímetro o acuerda el precio antes de subir.
El casco antiguo, la Plaza Mohammed V y el Mercado Central se pueden ver caminando, pero para llegar a la Corniche o al Morocco Mall te tocará taxi. Si es tu primera vez en Marruecos y quieres orientarte con contexto, un free tour por Casablanca es una forma estupenda de situarte el primer día y entender la mezcla colonial y árabe de la ciudad.
Qué ver en Casablanca: imprescindibles
Mezquita de Hassan II
Si solo tienes tiempo para una visita, que sea esta. La Mezquita de Hassan II es una de las mayores del mundo y la más grande de África, con un minarete que supera los 200 metros. Construida en parte sobre el mar, impresiona por sus mármoles, la madera de cedro tallada, los mosaicos y su enorme sala de oración con techo abatible.
Es una de las pocas mezquitas de Marruecos que pueden visitar los no musulmanes, pero solo con visita guiada y fuera de las horas de oración. Los horarios varían según la temporada y el Ramadán, así que conviene ir temprano. Para no hacer cola y entenderlo todo, va muy bien reservar una visita guiada por la ciudad que incluya el templo.

La Vieja Medina
Entre el puerto y la mezquita se extiende la antigua medina, reconstruida tras el terremoto de 1755. Es más modesta y moderna que las de Fez o Marrakech, pero merece perderse por sus callejones estrechos, sus zocos y sus tiendas de cuero y artesanía. Bab Marrakech es la más famosa de sus siete puertas. Si es tu primer contacto con una medina y te resulta abrumadora, explorarla con un guía local en un tour privado por Casablanca hace la experiencia mucho más cómoda.
Boulevard de la Corniche
En el barrio de Ain Diab, la Corniche es un paseo marítimo de casi tres kilómetros con vistas al Atlántico y a la mezquita. Aquí se concentran hoteles, restaurantes internacionales, discotecas y el Morocco Mall, el mayor centro comercial de África. Es la zona con mejor ambiente nocturno de la ciudad. Si quieres vivirlo, un free tour nocturno te muestra otra cara de Casablanca cuando cae el sol.
Plaza Mohammed V y arquitectura art déco
La Plaza Mohammed V es uno de los espacios más elegantes de la ciudad, rodeada de edificios que mezclan el estilo mudéjar y el art déco francés: el Palacio de Justicia, el Banco de Marruecos, Correos y el Consulado de Francia. A pocos metros verás la Plaza de las Naciones Unidas con su Torre del Reloj, y muy cerca la Catedral del Sagrado Corazón, un curioso templo neogótico ya sin culto. Los aficionados al art déco disfrutan recorriendo la Avenida Mohammed V.

Mercado Central y Rick's Café
El Mercado Central, rodeado de edificios coloniales, es perfecto para empaparse del pulso local entre puestos de pescado, verduras y especias. En varios restaurantes cercanos puedes comprar producto fresco y que te lo cocinen. A un paso está el Rick's Café, una recreación del cabaret de la película Casablanca, con su piano incluido, ideal para tomar algo con encanto retro.
Parque de la Liga Árabe y Quartier Habous
El Parque de la Liga Árabe es el pulmón verde de la ciudad, perfecto para descansar entre palmeras. El Quartier Habous, o Nueva Medina, es un barrio construido en el siglo XX que combina arquitectura tradicional marroquí y trazado ordenado, con tiendas de artesanía, babuchas y dulces. Es más tranquilo y agradable que la Vieja Medina para comprar.
Museos y arte en Casablanca
Para los amantes del arte, la Villa des Arts es un espacio expositivo en un edificio art déco rodeado de jardines, con exposiciones de arte moderno y contemporáneo marroquí. También merece la pena la Mahkama du Pacha, un antiguo palacio de justicia con salas ricamente decoradas al estilo hispano-morisco. Son visitas breves que completan bien un itinerario de dos días.
Barrios y zonas de Casablanca
Además del centro histórico y art déco, vale la pena conocer Ain Diab, la zona costera de la Corniche con playas y vida nocturna; Habous, la Nueva Medina; y la zona del puerto, donde ver a los pescadores regresar con la captura del día conecta con la esencia más auténtica de la ciudad. Para tener una visión de conjunto de todos estos barrios, consulta la oferta de actividades en el portal de Casablanca.
Itinerario por días
Día 1: empieza por la Mezquita de Hassan II a primera hora, pasea por la Vieja Medina y sigue hasta la Plaza de las Naciones Unidas y el Mercado Central. Por la tarde, la Plaza Mohammed V, la Catedral del Sagrado Corazón y el barrio art déco. Cierra el día en la Corniche viendo la puesta de sol.
Día 2: dedica la mañana al Quartier Habous y la Villa des Arts, y la tarde a relajarte en un hammam o a hacer una excursión a Rabat. Si te apetece una experiencia local, reservar un baño y masaje en un hammam es la forma perfecta de terminar el viaje.
Excursiones cercanas desde Casablanca
Su buena red de trenes y carreteras hace de Casablanca una base ideal para conocer otros rincones de Marruecos. La escapada más popular es Rabat, la capital, a solo 90 km, con su kasbah de los Oudayas, la Torre Hassan y el mausoleo de Mohammed V. Puedes visitarla por libre en tren o con una cómoda excursión a Rabat, o combinar ambas ciudades en un tour de Casablanca y Rabat.
Si dispones de un día completo, Marrakech bien merece el viaje: puedes ir en una excursión a Marrakech o, para más flexibilidad, en una excursión privada a Marrakech. Los amantes de la historia disfrutarán con la excursión a Meknes y Volubilis, con sus ruinas romanas. Y si quieres ver el país a fondo, existen circuitos largos como este tour de 8 días de Casablanca a Marrakech. Más cerca quedan Mohammedia, Azemmour y El Jadida, opciones tranquilas para medio día.

Dónde comer en Casablanca
La gastronomía es uno de los grandes placeres del viaje. No te vayas sin probar un tajine, un buen cuscús o pescado fresco del Atlántico. Los alrededores del Mercado Central son ideales para comer marisco recién comprado, y en la Corniche encontrarás restaurantes con vistas al mar. Para una experiencia con ambiente, el Rick's Café, Le Riad o Le Cuistot Traditionnel ofrecen cocina marroquí en entornos cuidados. Y en cualquier cafetería podrás disfrutar del clásico té de menta.
Dónde dormir en Casablanca
Las zonas más recomendables para alojarse son el centro, cerca de la Plaza Mohammed V y la estación (cómodo para moverse a pie y en tren), y la Corniche/Ain Diab, más orientada a hoteles con vistas al mar y vida nocturna. El centro es más práctico si vas a hacer excursiones en tren, mientras que la costa es perfecta si buscas relax y ambiente por la noche.
Reserva con antelación
Las mejores actividades en Casablanca
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para ver Casablanca?
Con uno o dos días es suficiente para conocer los imprescindibles: la Mezquita de Hassan II, la Vieja Medina, la Plaza Mohammed V, el barrio art déco y la Corniche. Con un segundo día puedes añadir museos, un hammam o una excursión a Rabat.
¿Se puede entrar en la Mezquita de Hassan II?
Sí. Es una de las pocas mezquitas de Marruecos abiertas a no musulmanes, pero solo se visita con guía y fuera de las horas de oración. Los horarios cambian según la temporada y durante el Ramadán, así que conviene ir por la mañana o reservar una visita guiada con antelación.
¿Merece la pena visitar Casablanca?
Sí, si ajustas las expectativas. No es una ciudad de postal como Marrakech, pero ofrece una de las mezquitas más impresionantes del mundo, buena arquitectura art déco, gastronomía excelente y un ambiente cosmopolita. Además es una base perfecta para excursiones a Rabat, Marrakech o Meknes.
¿Cómo se va del aeropuerto al centro de Casablanca?
El tren conecta el aeropuerto Mohammed V con el centro en menos de una hora y es la opción más económica. También hay taxis (acuerda el precio antes) y traslados privados, muy cómodos si llegas de noche o con equipaje.
¿Hace falta coche para moverse por Casablanca?
No es necesario: el tranvía moderno cubre buena parte del centro y es barato y cómodo, y para trayectos cortos los petits taxis rojos resultan muy prácticos. Solo para llegar a la Corniche o al Morocco Mall conviene coger un taxi.
¿Qué zona conviene elegir para alojarse en Casablanca?
El centro, cerca de la Plaza Mohammed V y la estación, es lo más práctico si vas a moverte a pie y a hacer excursiones en tren. La Corniche o Ain Diab encajan mejor si buscas hoteles con vistas al mar y ambiente nocturno.
¿Qué comer en Casablanca?
No hay que perderse un tajine, un buen cuscús o pescado fresco del Atlántico. Los alrededores del Mercado Central son ideales para comprar marisco recién pescado y que lo cocinen al momento, y la Corniche ofrece restaurantes con vistas al mar.
¿Qué excursiones de un día se pueden hacer desde Casablanca además de Rabat y Marrakech?
Meknes y Volubilis atraen a los amantes de la historia por sus ruinas romanas, y más cerca quedan Mohammedia, Azemmour y El Jadida como opciones tranquilas para medio día.
De un vistazo
Lo esencial de Casablanca
- Casablanca es la ciudad más grande de Marruecos y su capital económica, con una personalidad que se revela paseándola con calma.
- La Mezquita de Hassan II está construida en parte sobre el Atlántico, tiene un minarete de más de 200 metros y es una de las pocas mezquitas de Marruecos abiertas a no musulmanes con visita guiada.
- El Boulevard de la Corniche, en el barrio de Ain Diab, es un paseo marítimo de casi tres kilómetros con hoteles, restaurantes, discotecas y el Morocco Mall, el mayor centro comercial de África.
- La Plaza Mohammed V reúne arquitectura que mezcla el estilo mudéjar y el art déco francés, con edificios como el Palacio de Justicia o el Banco de Marruecos.
- Casablanca funciona como base para excursiones a Rabat (a unos 90 km), Marrakech (a unos 250 km) y Meknes y Volubilis gracias a su buena red de trenes y carreteras.
| Dónde está | Marruecos |
|---|---|
| Cuántos días | 1-2 días |
| Cómo llegar | La mayoría llega al aeropuerto Mohammed V, a unos 30 km del centro, desde donde el tren conecta con Casa-Voyageurs y Casa-Port en poco menos de una hora, aunque también hay taxis y autobuses. |
| Ideal para | viajeros que quieren hacerse una idea de la ciudad antes de seguir ruta por Marruecos y usarla como base para excursiones |
| Imprescindible | Mezquita de Hassan II |
| Actividades reservables | 13 |
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