Marruecos
Qué ver en Fez: guía completa de la ciudad imperial de Marruecos
Decidir qué ver en Fez es lo primero que te preguntarás al planear tu viaje a esta ciudad, y con razón: es una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos y, para muchos viajeros, la más auténtica y fascinante de todas. Aquí el arte, la cultura y la gastronomía se entrelazan en un laberinto de callejuelas que parece detenido en el tiempo.
A diferencia de la turística Marrakech, Fez se vive con algo más de calma y menos agobio por parte de los vendedores. Su medina, Fez el-Bali, es la zona peatonal más grande del mundo y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En esta guía te contamos cómo llegar, cómo moverte, los imprescindibles que no puedes perderte y las mejores excursiones cercanas para que aproveches el viaje al máximo.
Cómo llegar a Fez y su aeropuerto
Fez cuenta con aeropuerto internacional (Fez-Saïss), situado a unos 15 kilómetros del centro y con conexiones directas desde varias ciudades europeas. Es la puerta de entrada más cómoda si quieres empezar tu ruta marroquí por el norte del país.
Desde el aeropuerto puedes llegar a la ciudad en taxi, aunque lo más tranquilo —sobre todo si viajas cargado o llegas de noche— es reservar el traslado desde el aeropuerto hasta tu riad, para no tener que negociar precios nada más aterrizar. Fez también está muy bien comunicada por tren con Rabat, Casablanca, Meknes y Tánger, con la red ferroviaria ONCF que resulta cómoda y económica.

Cómo moverse por Fez
La clave para entender Fez es sencilla: dentro de la medina se camina, y punto. Con más de 9.000 callejuelas y prácticamente sin coches, Fez el-Bali es un enorme laberinto peatonal donde perderse forma parte de la experiencia. Nuestro consejo es que el primer día no te obsesiones con el mapa: déjate llevar, sigue los carteles y disfruta del ambiente.
Para las zonas de fuera de la medina —el Palacio Real, el barrio judío o los miradores— puedes usar los taxis (asegúrate de que pongan el taxímetro o pacta el precio antes). Y para orientarte el primer día y no perderte lo esencial, un free tour por Fez con guía en español va estupendamente: te sitúa, te cuenta la historia y te ahorra más de un rodeo innecesario.
Qué ver en Fez: los imprescindibles
Fez se divide en tres zonas: Fez el-Bali (la medina antigua), Fez el-Jdid (la medina nueva, donde está el barrio judío) y la Ville Nouvelle, de época francesa. La mayoría de imprescindibles están en la medina antigua. Estos son los que no te puedes perder:
Bab Boujeloud, la Puerta Azul
Es la entrada más famosa a la medina y una de las postales de la ciudad. Construida a principios del siglo XX, esta puerta monumental de tres arcos de herradura está cubierta de mosaicos azules por fuera y verdes por dentro. Merece la pena sentarse en una terraza cercana a tomar un té de menta y observar el trasiego de locales y turistas.
La medina de Fez el-Bali
El corazón de la ciudad y la mayor zona peatonal del mundo. Sus dos arterias principales, Talaa Kebira y Talaa Sghira, cruzan la medina y concentran tiendas, puestos y callejones llenos de encanto. Perderse por aquí es obligatorio.
Madrasas: Bou Inania y Al Attarine
Las escuelas coránicas son algunas de las joyas arquitectónicas de Fez. La Madrasa Bou Inania, del siglo XIV, es la única de la ciudad con minarete y uno de los pocos edificios de culto al que pueden acceder los no musulmanes. La Madrasa Al Attarine, con su patio de azulejos y estuco tallado, es otra maravilla (comprueba si está abierta, ya que a veces cierra por restauración).
Museo y fuente Nejjarine
El Museo Nejjarine de Arte y Artesanía de la Madera se ubica en una espectacular fonda del siglo XVIII, con patio de tres plantas y techos de cedro. En la misma plaza está la Fuente Nejjarine, la más antigua y fotogénica de la ciudad.

Curtidurías Chouara
Probablemente la imagen más icónica de Fez: las tinas de colores donde los artesanos tratan las pieles con métodos que apenas han cambiado en siglos. Se contemplan desde las terrazas de las tiendas de cuero que las rodean (te ofrecerán una ramita de menta para el olor). Es un espectáculo visual único.
Mezquita y universidad Al Karaouine
Fundada en el año 859, se considera la universidad en funcionamiento más antigua del mundo. Los no musulmanes no pueden entrar, pero se puede asomar desde las puertas y admirar su patio y decoración.
Mausoleo de Moulay Idriss II
Dedicado al fundador de la ciudad, es un lugar de gran devoción para los marroquíes. No se puede entrar si no eres musulmán, pero el ambiente de sus alrededores merece la visita.
Palacio Real (Dar al-Makhzen)
No se visita por dentro, pero su fachada con siete impresionantes puertas de bronce y madera maciza es una parada obligada en Fez el-Jdid. Representan los días de la semana y los niveles de la jerarquía monárquica.
Jardín Jnan Sbil
Un oasis de calma tras el bullicio de la medina. Este parque público, con estanques, palmeras y senderos, es perfecto para descansar un rato a la sombra.
Para entender bien lo que estás viendo y sacar todo el jugo a la medina, una visita guiada por Fez te ayuda a descifrar los detalles que a simple vista pasan desapercibidos. Si quieres además la panorámica desde los miradores, la visita guiada con tour panorámico combina lo mejor de ambos mundos.
Barrios y zonas de Fez
Además de la medina antigua, vale la pena explorar el barrio andaluz, germen de la ciudad, fundado por familias musulmanas que huyeron del sur de España. En Fez el-Jdid encontrarás el Mellah o barrio judío, el primero de Marruecos, con sus casas de balcones exteriores tan características y una historia apasionante ligada a las dinastías que gobernaron la ciudad. Es una zona más tranquila, ideal para pasear sin prisa.
Miradores y vistas de Fez
Para tener una perspectiva completa de la inmensidad de la medina, sube a alguno de los miradores. La fortaleza de Borj Nord, del siglo XVI, alberga hoy un museo de armas y ofrece vistas panorámicas espectaculares. Muy cerca están las Tumbas Benimerinas, en ruinas pero con una de las mejores estampas al atardecer. Y no subestimes las azoteas de los riads y restaurantes: muchas esconden terrazas secretas con vistas increíbles al mar de tejados.

Excursiones cercanas desde Fez
Fez es un punto de partida perfecto para descubrir algunas de las maravillas del norte y centro de Marruecos. Estas son las escapadas más recomendables:
- Meknes y Volubilis: otra ciudad imperial y el mejor yacimiento romano del país, a poca distancia. La excursión a Volubilis, Mulay Idris y Meknes combina historia romana, la ciudad santa y la arquitectura imperial en un solo día.
- Chefchaouen: el famoso pueblo azul de las montañas del Rif, uno de los rincones más fotogénicos de Marruecos. La excursión a Chauen es de las más populares.
- Rabat: la capital del país, con su kasbah, la Torre Hassan y el mausoleo de Mohammed V. Puedes conocerla con la excursión a Rabat.
- Sefrou, Bhalil, Ifrane y Azrou: una ruta menos conocida por pueblos con encanto, la "pequeña Suiza" marroquí y bosques de cedros con monos. La excursión a Sefrou, Bhalil, Ifrane y Azrou es ideal si buscas algo diferente.
Y si sueñas con el desierto, desde Fez salen las grandes rutas hacia las dunas. Puedes hacer la excursión al desierto de Merzouga, o si dispones de más días, la excursión de tres días a Merzouga, la versión de cuatro días, o incluso la ruta de tres días que termina en Marrakech, muy práctica si quieres cruzar el país de norte a sur.
Itinerario por días
Un día en Fez: es lo mínimo para llevarte una idea. Empieza por Bab Boujeloud, recorre Talaa Kebira, visita la Madrasa Bou Inania, el Museo Nejjarine, las curtidurías Chouara y termina viendo el atardecer desde una azotea.
Dos o tres días en Fez: lo ideal. Con más tiempo podrás perderte de verdad por la medina, visitar el Palacio Real y el barrio judío, subir a los miradores de Borj Nord, disfrutar de un hammam tradicional y reservar una de las excursiones cercanas a Meknes, Volubilis o Chefchaouen.
Dónde comer en Fez
La gastronomía es uno de los grandes placeres de Fez. No te vayas sin probar el tajín, el cuscús, la pastela (empanada dulce-salada) o la harira (sopa tradicional). De postre, dulces como la chebakia o la ghriba. En la zona de Talaa Kebira encontrarás restaurantes clásicos, y muchos riads ofrecen cenas en sus terrazas con vistas. Recuerda beber siempre agua embotellada para evitar problemas.

Dónde dormir en Fez
La mejor experiencia es alojarse en un riad dentro de la medina, preferiblemente cerca de Bab Boujeloud. Estas casas tradicionales, organizadas en torno a un patio interior, ofrecen desayunos deliciosos, azoteas con vistas y una hospitalidad marroquí difícil de olvidar. Ten en cuenta que llegar con maletas a un riad en el interior de la medina puede ser complicado, así que muchos ofrecen ayuda con el transporte del equipaje.
Fez gratis y consejos de presupuesto
Fez se puede disfrutar sin gastar mucho: pasear por la medina, admirar la Puerta Azul, recorrer los zocos, ver la fachada del Palacio Real o subir a los miradores no cuesta nada. Solo las madrasas y algunos museos tienen entrada, y suele ser económica. Para el resto —comidas, souvenirs, taxis— Marruecos es un destino asequible, y con un poco de arte para el regateo (siempre con respeto al trabajo del artesano) conseguirás buenos precios.
Si quieres ver todas las actividades, entradas y excursiones disponibles, puedes consultar la oferta completa de Fez en Civitatis y organizar tu visita con antelación.
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Preguntas frecuentes
¿Cuántos días se necesitan para ver Fez?
Con un día completo puedes ver los imprescindibles de la medina, pero lo ideal son dos o tres días para disfrutar de la ciudad con calma, subir a los miradores, visitar el Palacio Real y el barrio judío, y reservar alguna excursión cercana como Meknes, Volubilis o Chefchaouen.
¿Es mejor visitar Fez con guía o por libre?
La medina de Fez es un laberinto enorme, así que un free tour o una visita guiada el primer día te ayuda a orientarte y a entender la historia de lo que ves. Después puedes explorar por libre; perderse por sus callejones es parte de la magia.
¿Qué excursiones se pueden hacer desde Fez?
Las más populares son Meknes y Volubilis, Chefchaouen (el pueblo azul), Rabat y la ruta por Sefrou, Bhalil, Ifrane y Azrou. Desde Fez también salen las grandes rutas al desierto de Merzouga, de dos a cuatro días, algunas terminando en Marrakech.
¿Cómo se llega desde el aeropuerto de Fez al centro?
El aeropuerto Fez-Saïss está a unos 15 km del centro. Puedes ir en taxi o, para más comodidad al llegar, reservar un traslado privado hasta tu riad, especialmente útil si llegas de noche o con mucho equipaje.
¿Se puede entrar a la Mezquita Al Karaouine?
No, los no musulmanes no pueden entrar, pero se puede asomar desde las puertas y admirar su patio y decoración.
¿Dónde es mejor alojarse en Fez?
Lo ideal es alojarse en un riad dentro de la medina, preferiblemente cerca de Bab Boujeloud. Estas casas tradicionales con patio interior ofrecen desayunos, azoteas con vistas y hospitalidad marroquí.
¿Se puede visitar Fez con poco presupuesto?
Sí, pasear por la medina, ver la Puerta Azul, recorrer los zocos, ver la fachada del Palacio Real o subir a los miradores no cuesta nada. Solo las madrasas y algunos museos tienen entrada, y suele ser económica.
¿Qué platos hay que probar en Fez?
No hay que perderse el tajín, el cuscús, la pastela (empanada dulce-salada) y la harira (sopa tradicional), además de dulces como la chebakia o la ghriba.
De un vistazo
Lo esencial de Fez
- Fez es una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos y su medina, Fez el-Bali, es la zona peatonal más grande del mundo y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
- Las curtidurías Chouara, con sus tinas de colores donde se tratan las pieles con métodos centenarios, son una de las imágenes más icónicas de la ciudad.
- La mezquita y universidad Al Karaouine, fundada en el año 859, se considera la universidad en funcionamiento más antigua del mundo, aunque los no musulmanes no pueden entrar.
- Fez es punto de partida para excursiones a Chefchaouen, Meknes, Volubilis, Rabat y las rutas hacia el desierto de Merzouga.
- Alojarse en un riad dentro de la medina, cerca de Bab Boujeloud, ofrece patios interiores, desayunos y azoteas con vistas.
| Dónde está | Marruecos |
|---|---|
| Cuántos días | 2-3 días |
| Cómo llegar | Se llega en avión al aeropuerto Fez-Saïss, a unos 15 kilómetros del centro, o en tren desde Rabat, Casablanca, Meknes y Tánger. |
| Ideal para | viajeros que buscan una experiencia más auténtica y tranquila que la de Marrakech, interesados en historia, artesanía y gastronomía |
| Imprescindible | La medina de Fez el-Bali, con sus arterias Talaa Kebira y Talaa Sghira |
| Actividades reservables | 26 |
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