Rutas gastronómicas · España · 7 días

Ruta gastronómica por la provincia de Valencia en 7 días

Ruta gastronómica por la provincia de Valencia en 7 días
  1. 1Játiva
  2. 2Gandía
  3. 3Cullera
  4. 4El Palmar Valencia
  5. 5Valencia
  6. 6Sagunto
  7. 7Requena

Esta ruta gastronómica por la provincia de Valencia está pensada para quien viaja con el estómago por delante: gente que planifica el día alrededor de dónde va a comer el arroz y no al revés. No es la ruta cultural al uso —aunque de castillos y colegiatas también hay— sino un recorrido en el que el hilo conductor son los arrozales de la Albufera, los mercados de producto fresco, el pescado de puerto y los vinos del interior.

La diferencia con la ruta general de Valencia está en el criterio: aquí cada parada entra por lo que se come en ella. Empezamos en el interior de Játiva, bajamos a la costa arrocera de Gandia y Cullera, tocamos el corazón del arroz en El Palmar, comemos y compramos en los mercados de la capital, sumamos el sabor de mar y montaña de Sagunto y cerramos entre viñedos en Requena.

Siete días dan de sobra para no ir con prisas, digerir con calma y reservar mesa donde toca. Vamos parada por parada.

Día 1 · Játiva

Arrancamos tierra adentro en Játiva, una ciudad de interior donde el plan gastronómico pasa por callejear por su casco antiguo y buscar mesa entre visita y visita. La guía no le atribuye un plato bandera concreto, así que aquí lo honesto es plantearla como aperitivo del viaje: cocina valenciana de interior, sin la presión arrocera que viene después. Sube al castillo por la mañana —la cuesta se hace dura con calor— y deja la comida sin prisas para la ciudad de las mil fuentes. Si quieres ahorrar piernas y reservar energías (y apetito) para la mesa, el tour en tuk tuk por Játiva te lleva entre los puntos principales sin sudar la subida.

Día 2 · Gandia

Bajamos a la costa y aquí sí empieza la fiesta del arroz. Gandia tiene dos almas: el centro histórico de los Borgia y el Grau, el barrio marinero de puerto animado donde el arroz y el pescado fresco mandan. La jugada gastronómica ideal es organizar el día por zonas: patrimonio por la mañana —el Palacio Ducal y su Galería Dorada bien merecen la entrada al Palacio Ducal de los Borgia— y comida de arroz cerca del puerto. Reserva la tarde para el paseo en catamarán al atardecer y hacer hueco antes de la cena.

El arroz es el hilo conductor de esta ruta por la provincia de Valencia.
El arroz es el hilo conductor de esta ruta por la provincia de Valencia. Foto: Nilo Velez · CC0

Día 3 · Cullera

Donde el Júcar se abraza con el Mediterráneo, Cullera presume de arroces que, según su propia guía, «quitan el sentido». La parada gastronómica clave aquí es el Mercado Municipal, joya modernista de cuatro pabellones donde se venden verduras de la huerta, pescado fresco y carnes, con una zona de restauración para picar. Es el sitio para entender de dónde sale lo que luego te comes en el paseo marítimo, plagado de restaurantes frente al mar. Sube antes al castillo para abrir apetito con vistas al río y al arrozal.

Día 4 · El Palmar

La capital del arroz. El Palmar, en pleno Parque Natural de la Albufera, es parada obligada de cualquier ruta gastronómica valenciana: aquí se come, según la guía, la mejor paella valenciana. Y no solo eso: el arroz a la marinera, el conejo o la perdiz con arroz, la anguila (al all i pebre o frita) y el marisco del entorno completan un recetario que nace del propio lago y de los arrozales que rodean el pueblo. Reserva mesa con tiempo, que es pequeño y muy demandado. Antes de comer, el paseo en barca por la Albufera te lleva entre cañaverales por el paisaje que da nombre a estos arroces. Es el día central del viaje, así que dedícalo entero a comer despacio y ver el atardecer sobre el agua.

Día 5 · Valencia

En la capital, el foco gastronómico tiene nombre: el Mercado Central, templo modernista donde comprar producto fresco y picar algo entre puestos. Es la mejor forma de entender la despensa de toda esta ruta reunida bajo un mismo techo. Cerca tienes la Lonja de la Seda y la Catedral, pero el plan del día es callejear el casco antiguo con paradas de tapeo. Para situarte y que te cuenten qué es qué antes de lanzarte a comer, el free tour por Valencia va estupendo el primer día. Y si quieres cerrar el círculo arrocero desde la capital, la excursión a la Albufera completa la foto del paisaje que produce el arroz.

Día 6 · Sagunto

Subimos al norte con un cambio de registro: Sagunto es, según su guía, tierra de una gastronomía «de mar y montaña» que merece una parada tranquila. La ciudad tiene dos zonas —el casco histórico del castillo y la judería, y el Puerto de Sagunto con playa—, y esa dualidad se nota en la mesa: producto marinero abajo, cocina más de interior arriba. Recorre el castillo de casi un kilómetro y la antigua judería por la mañana, y date el homenaje entre visita y visita. La visita guiada por Sagunto ayuda a ordenar el recorrido para que te quede tiempo de sentarte a comer con calma.

Día 7 · Requena

Cerramos tierra adentro, entre viñedos. Requena es sinónimo de vino de la D.O. Utiel-Requena, embutido y de ese bollo salado que, según la guía, engancha a cualquiera. Es el broche perfecto para una ruta gastronómica: casco histórico amurallado, cuevas árabes bajo tus pies y bodegas visitables a las afueras. Recorre por la mañana el barrio de la Villa y el Arrabal —su avenida está llena de bares y restaurantes donde probar lo local— y reserva la tarde para el enoturismo. Puedes cerrar el viaje con la visita a la bodega Pago de Tharsys o con la visita a la bodega Sierra Norte, ambas con cata para brindar por la semana.

Consejos prácticos para esta ruta gastronómica

Lo primero: reserva mesa. En El Palmar y en los arrozales de costa las mejores casas se llenan, sobre todo para comer, que es cuando se sirve el arroz. Plantea el arroz siempre a mediodía —es plato de comida, no de cena— y deja las cenas para tapeo y producto de mercado. Alterna los días de banquete arrocero con jornadas más ligeras: comer paella tres días seguidos pasa factura, así que Sagunto y Játiva vienen bien para bajar revoluciones. En Requena, si vas a catar vino en bodega, organiza el transporte con cabeza. Y usa los mercados (Cullera, Central de Valencia) no solo para picar, sino para entender de dónde viene lo que comes: son la mejor clase de gastronomía valenciana que existe.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se come la mejor paella de esta ruta?

El Palmar, en plena Albufera, es la capital indiscutible de la paella valenciana según su propia tradición. Allí se come no solo la paella clásica, sino arroz a la marinera, conejo o perdiz con arroz y anguila. Es el día central que hemos reservado para el arroz de verdad, así que conviene reservar mesa con antelación porque el pueblo es pequeño y muy demandado.

¿Merece la pena madrugar para los mercados?

Sí. El Mercado Central de Valencia y el Mercado Municipal modernista de Cullera son paradas gastronómicas en sí mismas: verduras de la huerta, pescado fresco y carnes, además de zonas para picar. Van más animados y con mejor género por la mañana, así que encájalos temprano en el día para comprar producto o desayunar entre puestos antes de las visitas.

¿Cómo organizo las catas de vino en Requena sin renunciar a conducir?

Requena es tierra de la D.O. Utiel-Requena y muchas bodegas visitables quedan a las afueras, entre pedanías. Si vas a catar, lo sensato es dejar la conducción para quien no beba, contratar la visita a bodega con cata como actividad de tarde y dedicar la mañana al casco histórico a pie. Así cierras el viaje brindando sin agobios logísticos.

¿Puedo comer arroz todos los días de la ruta?

Podrías, pero no es lo recomendable. El arroz es el eje del viaje entre Gandia, Cullera y El Palmar, pero conviene alternar: Sagunto ofrece cocina de mar y montaña, Requena tira de embutido, vino y su bollo salado, y Játiva y Valencia dan juego para tapeo y mercado. Repartir así los días evita el empacho y te deja probar mucho más recetario valenciano.