Ruta · Europa · 6 días
Ruta por Portugal en 6 días: de Guimaraes al Algarve
Portugal cabe en una línea casi recta que baja del verde norte al sol del Algarve, y esta ruta de 6 días la recorre de arriba abajo: empieza en la cuna del país, Guimaraes, y termina frente a las islas de arena de Faro. Por el camino pasas por la ciudad del Duero, los canales de Aveiro, los palacios de niebla de Sintra y la luz dorada de Lisboa.
Es un itinerario pensado para quien quiere ver mucho sin repetir sitio, encadenando paradas que ya vienen ordenadas de más al norte a más al sur. Funciona muy bien si tienes coche para los tramos entre ciudades, aunque buena parte se puede hacer combinando tren y autobús, ya que casi todas estas paradas están bien conectadas.
No es una ruta de descanso: seis días dan para lo esencial de cada lugar, no para exprimirlos. Aquí te propongo cómo repartir el tiempo, qué priorizar en cada parada y algún consejo para no llegar tarde a lo que de verdad importa.
Día 1 · Guimaraes
Empezar la ruta en Guimaraes tiene todo el sentido: aquí nació Portugal en 1109 y su centro medieval, Patrimonio de la Humanidad, es pequeño, compacto y prácticamente peatonal. Dedica la mañana al casco antiguo: el Largo do Toural con su tramo de muralla y la inscripción «Aqui nasceu Portugal», el Largo da Oliveira con el Padrão do Salado, la fotogénica Praça de São Tiago y la Rua de Santa Maria, que sube serpenteando entre casas medievales hasta el castillo y el Palacio de los Duques de Braganza.
Para entender la historia de cada plaza desde el primer paso, un free tour por Guimaraes es la mejor forma de orientarte. Si te quedan ganas, sube al Monte da Penha para las vistas: es lo único que queda a las afueras y en alto, así que déjalo para el final del día.

Día 2 · Oporto
Bajando hacia el sur llegas a Oporto, la ciudad del Duero que engancha desde la primera cuesta. Dedica el día al centro histórico: la estación de São Bento con sus más de 20.000 azulejos, la Torre de los Clérigos para la vista de 360º, la Librería Lello (reserva la entrada con antelación si no quieres colas eternas) y el Palacio da Bolsa con su Salón Árabe. Por la tarde baja a la catedral y piérdete por la Ribeira hasta el Puente Don Luís I, que puedes cruzar por el nivel superior para las mejores vistas.
Para situarte con contexto, un free tour por Oporto te ordena el casco antiguo en un par de horas. Y si quieres ver la ciudad desde el río, el crucero de los seis puentes es un clásico que no falla al atardecer.
Día 3 · Aveiro
Siguiendo la costa hacia el sur aparece Aveiro, la llamada «Venecia portuguesa» por sus canales. Es una ciudad pequeña y llana que se ve a pie en un día: el barrio de pescadores de Beira Mar, la Catedral (Sé) y, sobre todo, los canales. La experiencia más auténtica es navegarlos en un moliceiro, esas embarcaciones de proas coloridas cuyo arte de carpintería naval reconoce la UNESCO.
Reservar un paseo en barco moliceiro es de esos planes que salen siempre bien. No te vayas sin fijarte en la propia estación de tren, un despliegue de azulejos blancos y azules que narran escenas tradicionales de la región. Como Aveiro se agota en una jornada, aprovecha para descansar antes del gran salto hacia Lisboa.
Día 4 · Sintra
El tramo más largo de la ruta te lleva al centro, a Sintra, esa villa Patrimonio de la Humanidad repartida por una montaña de bosques y niebla. La estrella es el Palacio da Pena, un capricho romántico de colores amarillo y rosa encaramado en la colina más alta; conviene llegar a primera hora para esquivar los grupos. A cinco minutos andando queda el Castelo dos Mouros, con sus murallas almenadas, y en el centro histórico está la Quinta da Regaleira.
Sintra son cuestas empinadas, así que reserva las piernas y no intentes verlo todo: elige dos monumentos y disfrútalos con calma. Para saltarte taquillas, reserva la entrada al Palacio da Pena y sus jardines con antelación. Y si prefieres que te den contexto de las leyendas de la villa, un free tour por Sintra es una gran forma de empezar.
Día 5 · Lisboa
Sintra está a un paso de Lisboa, así que llegas fresco a la capital. Empieza por la Baixa y la monumental Plaza del Comercio, sube por la Rua Augusta hasta el Rossio y piérdete después por Alfama, el barrio más antiguo y con más alma, coronado por el Castillo de San Jorge. No te pierdas el Elevador de Santa Justa, la Iglesia de San Roque ni las ruinas del Convento do Carmo.
Por la tarde acércate a Belém, donde están la Torre de Belém, el Monumento a los Descubrimientos y el Monasterio de los Jerónimos, además de la parada obligatoria de pastéis. Para arrancar el día con contexto, un free tour por Lisboa viene de maravilla, y si vas a moverte mucho en transporte y entrar en museos, echa cuentas con la Lisboa Card.
Día 6 · Faro
La ruta termina en el sur, en Faro, capital del Algarve. Su casco antiguo amurallado, la Vila Adentro, es un laberinto de callejones adoquinados donde perderse es un placer. Cruza el Arco da Vila (donde suelen anidar cigüeñas), sube a la torre de la Sé para la panorámica de la Ría Formosa y visita la Igreja do Carmo con su sobrecogedora Capela dos Ossos, cubierta con los huesos de más de mil monjes.
Pero el gran tesoro de Faro es natural: la Ría Formosa y sus islas de arena salvaje. Si te sobra la mañana, un paseo en barco por las islas Deserta y Farol es la mejor forma de despedir la ruta con los pies en la arena.
Consejos prácticos para esta ruta
La primavera y el otoño suelen ser las mejores épocas para recorrer Portugal de norte a sur: el sur es caluroso en pleno verano y el norte, más fresco y lluvioso en invierno. Seis días dan para lo esencial de cada parada, no para exprimirlas: si vas justo, elige entre profundizar en Oporto o en Lisboa, que son las dos grandes.
El tramo entre Aveiro y Sintra es el más largo de toda la ruta, así que plantéalo como día de trayecto y no le cargues visitas. En Sintra no intentes ver los tres palacios en un día: acabarás corriendo cuesta arriba sin disfrutar nada. Y en Faro, si quieres explorar las playas y calas del Algarve más allá de la ciudad, ten en cuenta que el transporte público no llega a todos los rincones naturales.
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Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para esta ruta por Portugal?
Con 6 días ves lo esencial de norte a sur, dedicando una jornada a cada parada. Si puedes estirarlo a 8 o 9 días, ganarás margen para respirar en Oporto y Lisboa, que son las que más dan de sí, y para no convertir el trayecto entre Aveiro y Sintra en una carrera.
¿Se puede hacer sin coche?
En buena parte sí. Guimaraes, Oporto, Aveiro, Sintra, Lisboa y Faro están conectadas por tren o autobús, y dentro de cada ciudad casi todo se recorre a pie. El coche gana sobre todo en el Algarve, donde el transporte público llega a las ciudades pero no a todas las playas y rincones naturales.
¿Cuál es la mejor época para hacerla?
La primavera y el otoño suelen ser lo más equilibrado: evitas el calor fuerte del sur en verano y las lluvias del norte en invierno. Ten en cuenta que Sintra tiende a la niebla y que en temporada alta lugares como la Librería Lello o el Palacio da Pena se llenan; conviene reservar entradas con antelación.
¿Merece la pena empezar por el norte o por el sur?
El orden de esta ruta va de norte a sur porque encaja con la mayoría de vuelos que entran por Oporto y salen por Faro (o al revés). Puedes invertirlo sin problema; lo importante es respetar la secuencia geográfica de las paradas para no dar rodeos.