Qué ver en Berna

Suiza

Qué ver en Berna: los imprescindibles de la capital suiza

Decidir qué ver en Berna es más fácil de lo que parece: la capital de Suiza es coqueta, tranquila y se recorre a pie sin agobios. Situada en un espectacular meandro del río Aar, de aguas turquesa, y rodeada de montañas, presume de uno de los cascos históricos medievales mejor conservados de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Con sus 6 kilómetros de arcadas porticadas, sus más de cien fuentes renacentistas y su famosa torre del reloj, Berna enamora a primera vista. Y lo mejor: en un solo día puedes ver lo esencial sin prisas. Aquí tienes la guía completa para organizar tu visita.

Cómo llegar a Berna y desde el aeropuerto

Berna está perfectamente conectada por tren con el resto de Suiza, que es la forma más cómoda y recomendable de llegar. La estación central (Bahnhof) queda a pocos minutos a pie del casco histórico, así que en cuanto bajas del tren ya estás prácticamente en el centro. Si vienes en una ruta por el país en tren, la ciudad encaja de maravilla como parada.

El aeropuerto de referencia para muchos viajeros es el de Zúrich, desde donde hay trenes directos y frecuentes que tardan poco más de una hora. Berna también tiene su propio aeropuerto, aunque con muchos menos vuelos.

Si llegas en coche, ten en cuenta que aparcar en el casco histórico es complicado: la zona blanca (de pago) suele estar limitada a una hora y la azul (gratuita) obliga a mover el disco cada hora. Lo más práctico es dejar el vehículo en el parking de la estación de tren y olvidarte de él para recorrer la ciudad con calma.

Vista clásica del casco histórico de Berna sobre el río Aar
Vista clásica del casco histórico de Berna sobre el río Aar Foto: Daniel Kraft · CC BY-SA 3.0

Cómo moverse por Berna

La mejor manera de moverte por Berna es caminando. El casco antiguo es pequeño, peatonal y prácticamente todo lo imprescindible está a lo largo de una misma arteria central, así que no necesitarás transporte para la mayoría de las visitas. Para los museos de las afueras, como el Zentrum Paul Klee, tienes tranvías y autobuses cómodos y puntuales.

Un detalle que agradecerás: muchos alojamientos de la ciudad regalan un pase de transporte público a sus huéspedes, así que pregunta al hacer el check-in. Si prefieres empezar con contexto y no perderte nada, contratar un tour privado por Berna es una opción muy cómoda para grupos y familias, porque aprovechas al máximo el tiempo con un guía que te cuenta la historia sobre el terreno.

Qué ver en Berna: los imprescindibles

Calle Kramgasse y las arcadas medievales

El corazón de Berna es la Kramgasse, una calle de unos 330 metros que forma parte de uno de los paseos comerciales cubiertos más largos del mundo. Sus fachadas barrocas, sus tejados rojizos y sus arcadas porticadas (las famosas Lauben) te transportan directamente a la Edad Media. Fíjate en las puertas de madera a ras de suelo: dan acceso a los antiguos sótanos, hoy reconvertidos en tiendas, bares y comercios con un encanto especial. Recórrela a primera hora, cuando aún no han llegado los grupos.

Torre del Reloj (Zytglogge)

La Zytglogge es el monumento más emblemático de la ciudad y alberga uno de los relojes públicos más antiguos de Europa. Construida entre los siglos XII y XIII, sirvió como puerta de la ciudad y hasta como prisión femenina. Su joya es el reloj astronómico de 1530, que además de la hora muestra las fases lunares, el zodiaco y el movimiento del sol y la luna. Unos tres minutos antes de cada hora se activa un pequeño carillón con figuras mecánicas —un bufón, un gallo y un oso bailarín— que hace las delicias de quien lo ve. Puedes entrar por dentro con visita guiada para descubrir el mecanismo y subir a lo alto.

Las fuentes de Berna

Conocida como la Ciudad de las Fuentes, Berna conserva más de cien fuentes públicas, muchas del siglo XVI, coronadas por coloridas esculturas renacentistas. Todavía funcionan y el agua es potable, así que puedes rellenar tu botella sin problema. Entre las más llamativas están la Zähringerbrunnen (un oso con armadura), la Gerechtigkeitsbrunnen (la Justicia con su balanza) y, sobre todo, la inquietante Kindlifresserbrunnen, que representa a un ogro devorando a un niño.

La Torre del Reloj Zytglogge, símbolo de qué ver en Berna
La Torre del Reloj Zytglogge, símbolo de qué ver en Berna Foto: Dmitry A. Mottl · CC BY-SA 4.0

Catedral de Berna (Berner Münster)

Frente a la fuente de Moisés se alza la catedral gótica, el templo más alto de Suiza con una torre de 100,6 metros. Antes de entrar, dedica unos minutos a observar su impresionante portal, con más de doscientas figuras esculpidas que representan el Juicio Final. Dentro destacan sus vidrieras medievales. Si te animas a subir los 312 escalones de la torre por unos 5 CHF, te espera una de las mejores panorámicas de la ciudad.

Casa Museo Einstein

En el número 49 de la Kramgasse vivió Albert Einstein entre 1903 y 1905, la época en que trabajaba en la oficina de patentes y formuló su Teoría de la Relatividad Especial y la célebre E=mc². Hoy su antiguo apartamento es un pequeño museo con mobiliario de la época, objetos personales y una exposición sobre su vida y obra. Abre todos los días de 10 a 17 h.

El Ayuntamiento (Rathaus) y la Torre de la Prisión

El Rathaus, del siglo XV, destaca por sus arcadas centrales y su fachada gótica. Muy cerca encontrarás la Käfigturm o Torre de la Prisión, otra antigua puerta medieval de la ciudad reconstruida en el siglo XVII, hoy usada como sala de exposiciones y foro político.

El Bärenpark y los osos de Berna

El oso es el símbolo de la ciudad —de hecho, el propio nombre de Berna deriva de la palabra alemana Bär—. En el Bärenpark, a orillas del Aar, viven varios osos pardos en un recinto de más de 6.000 metros cuadrados que sustituyó al antiguo foso. La visita es gratuita y se llega cruzando el puente Nydeggbrücke. Verlos de cerca es curioso, aunque a muchos viajeros les deja cierto poso agridulce.

Museos de Berna

Si te gusta el arte, Berna tiene dos citas ineludibles. El Kunstmuseum, en pleno centro, es el museo de arte más antiguo de Suiza y reúne miles de obras, con piezas de Picasso y Paul Klee entre muchos otros. Y a las afueras, el llamativo Zentrum Paul Klee, un edificio de formas onduladas diseñado por Renzo Piano que custodia unas 4.000 obras del pintor. Este último merece la pena sobre todo si eres fan de Klee o de la arquitectura contemporánea.

Vista panorámica de Berna desde el Jardín de las Rosas
Vista panorámica de Berna desde el Jardín de las Rosas Foto: Schofför · CC BY-SA 3.0

Miradores y las mejores vistas

Berna regala varias postales inolvidables. La primera, desde el puente Nydeggbrücke, con el casco histórico recortado sobre el meandro del río. La segunda, desde el Kirchenfeldbrücke, con vistas igual de bonitas. Pero el mirador estrella es el Jardín de las Rosas (Rosengarten), un parque en alto desde el que se abarca todo el casco antiguo rodeado por el Aar; ideal al atardecer.

Y si buscas una experiencia diferente y sin prisas, un paseo en helicóptero por Berna te permite contemplar la ciudad, el río y los Alpes desde el aire, algo que difícilmente olvidarás.

Barrios y zonas

El plano de Berna es muy sencillo. El eje central discurre por una única calle que va cambiando de nombre a medida que avanzas: Spitalgasse, Marktgasse, Kramgasse, Gerechtigkeitsgasse y, por último, Nydeggasse, ya junto al puente. Casi todo lo imprescindible se concentra en este recorrido peatonal, salpicado de fuentes y arcadas. La calle paralela Junkerngasse, más tranquila, es una buena opción para volver hacia la catedral evitando la ruta principal. Al otro lado del río, el barrio del Bärenpark y la zona de Nydegg conservan un ambiente más residencial y auténtico.

Dónde comer en Berna

El casco histórico está lleno de cafeterías con encanto para empezar el día. Para desayunar un buen chocolate caliente o un dulce, apunta locales como la Confiserie Eichenberger o la Nobile Cioccolateria. Bajo las arcadas de la Kramgasse y calles aledañas encontrarás restaurantes y bares donde probar clásicos suizos como la fondue o la rösti. Ten en cuenta que Suiza es cara: si viajas ajustado de presupuesto, comprar un bocadillo y bebida cerca de la estación antes de empezar el paseo es un truco que agradecerá tu bolsillo.

Excursiones cercanas y viajar en temporada

Berna es una base estupenda para explorar Suiza. Desde aquí, en tren, tienes muy a mano destinos como Interlaken y la región de los lagos, Friburgo o la propia Zúrich, todos a distancias cómodas para una excursión de un día. La mejor época para visitar la ciudad va de junio a septiembre, cuando el clima es agradable, los días son largos y hay muchas actividades al aire libre. Si viajas en diciembre, no te pierdas sus mercados navideños, de los más bonitos del país. Puedes ver todas las actividades y excursiones en Berna para completar tu itinerario.

Dónde dormir en Berna

Para exprimir la ciudad sin depender del transporte, lo ideal es alojarte en el casco histórico o muy cerca de la estación de tren. Así tendrás a un paso la Kramgasse, la torre del reloj y los principales monumentos, y podrás salir a pasear a primera hora, cuando el centro está más tranquilo. Recuerda preguntar por el pase de transporte gratuito que ofrecen muchos hoteles: es un extra muy útil si piensas visitar los museos de las afueras.

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Las mejores actividades en Berna

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días se necesitan para ver Berna?

Con un día completo es suficiente para ver los imprescindibles del casco histórico: la Kramgasse, la torre del reloj, las fuentes, la catedral y el Bärenpark. Es una ciudad pequeña y peatonal, ideal para una escapada tranquila de fin de semana si quieres sumar algún museo o mirador.

¿Qué es lo imprescindible que ver en Berna?

No te pierdas la Torre del Reloj (Zytglogge), la calle Kramgasse con sus arcadas, las fuentes renacentistas, la Catedral de Berna, la Casa Museo Einstein, el Bärenpark de los osos y el mirador del Jardín de las Rosas.

¿Cómo llegar a Berna desde el aeropuerto?

El aeropuerto más usado es el de Zúrich, conectado con Berna por trenes directos y frecuentes en algo más de una hora. La estación central de Berna queda a pocos minutos a pie del casco histórico, así que el tren es la opción más cómoda.

¿Cuál es la mejor época para visitar Berna?

De junio a septiembre el clima es agradable y los días son largos, perfecto para pasear y disfrutar de actividades al aire libre. En diciembre, la ciudad se llena de encanto con sus mercados navideños.

¿Se puede subir a la catedral de Berna y cuánto cuesta?

Sí, se pueden subir los 312 escalones de la torre de la Berner Münster por unos 5 CHF, y desde arriba se obtiene una de las mejores panorámicas de la ciudad.

¿Cuál es el mejor mirador para ver Berna?

El Jardín de las Rosas (Rosengarten) es el mirador estrella, un parque en alto desde el que se abarca todo el casco antiguo rodeado por el Aar, ideal al atardecer. También son buenas las vistas desde los puentes Nydeggbrücke y Kirchenfeldbrücke.

¿Qué excursiones de un día se pueden hacer desde Berna?

Desde Berna, en tren, se llega cómodamente a Interlaken y la región de los lagos, Friburgo o Zúrich, todos a distancias adecuadas para una excursión de un día.

¿Es buena idea visitar Berna en diciembre?

Sí, en diciembre destacan sus mercados navideños, considerados de los más bonitos del país, aunque la mejor época general para el clima y los días largos es de junio a septiembre.

De un vistazo

Lo esencial de Berna

  • Berna es la capital de Suiza, situada en un meandro del río Aar, con un casco histórico medieval declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • El centro tiene 6 kilómetros de arcadas porticadas y más de cien fuentes renacentistas del siglo XVI que aún funcionan con agua potable.
  • La Torre del Reloj (Zytglogge), construida entre los siglos XII y XIII, tiene un reloj astronómico de 1530 con un carillón de figuras mecánicas.
  • En el número 49 de la Kramgasse vivió Albert Einstein entre 1903 y 1905, época en que formuló la Teoría de la Relatividad Especial, y hoy es un museo.
  • El Bärenpark, a orillas del Aar, es un recinto de más de 6.000 metros cuadrados donde viven osos pardos, símbolo de la ciudad, y su visita es gratuita.
Dónde estáSuiza
Cuántos días1 día
Mejor épocajunio a septiembre
Cómo llegarEn tren, ya que la estación central queda a pocos minutos a pie del casco histórico, con conexión directa desde el aeropuerto de Zúrich en poco más de una hora.
Ideal paraquienes hacen una ruta por Suiza en tren y buscan una parada fácil de recorrer a pie, incluyendo grupos y familias con tour privado
ImprescindibleLa Torre del Reloj (Zytglogge)
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