Japón
Qué ver en Miyajima: guía completa de la isla sagrada de Japón
Si te preguntas qué ver en Miyajima, prepárate para uno de los rincones más mágicos de todo Japón: una isla sagrada en el mar Interior de Seto donde conviven santuarios milenarios, ciervos que campan a sus anchas, montes cubiertos de bosque y, por supuesto, el famoso torii "flotante" del Santuario de Itsukushima.
Muchos viajeros la visitan en una excursión rápida desde Hiroshima, pero nuestra recomendación es clara: si puedes, quédate a dormir una noche. Con la isla en calma, sin las multitudes del día y con el torii iluminado, Miyajima se convierte en un recuerdo que no olvidarás. Aquí tienes todo lo que necesitas saber para organizar tu visita.
Cómo llegar a Miyajima
La puerta de entrada a Miyajima es Hiroshima, así que lo habitual es llegar primero a esta ciudad. Si viajas desde Kioto u Osaka, el shinkansen es la opción más cómoda y rápida: desde Kioto son poco menos de dos horas sin trasbordos, un trayecto que queda cubierto si viajas con el Japan Rail Pass.
Una vez en Hiroshima, toma un tren local de la línea JR Sanyo hasta la estación de Miyajimaguchi (unos 25 minutos). Desde ahí, un ferry te deja en la isla en apenas 10 minutos. Los ferris salen con mucha frecuencia y, si usas el JR Pass, tanto el tren como el ferry de la compañía JR están incluidos. Es un plan perfecto para combinar en el día con la visita a la ciudad.

Cómo moverse por la isla
Miyajima es pequeña y se recorre estupendamente a pie. Nada más bajar del ferry, un agradable paseo por la costa te lleva directamente al pueblo y al Santuario de Itsukushima, con vistas al mar y la compañía de los ciervos por el camino.
Un consejo práctico: viaja ligero. El trayecto en ferry y el paseo hasta el alojamiento no son cómodos con maletas grandes, así que si vas a dormir en la isla, lleva solo una mochila pequeña y aprovecha el eficientísimo servicio de envío de equipaje de Japón para mandar tus maletas al siguiente destino.
Qué ver en Miyajima: los imprescindibles
El Santuario de Itsukushima y el torii flotante
Es la joya de la isla y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El Santuario de Itsukushima es un complejo sintoísta construido sobre el mar, con edificios conectados por pasarelas sostenidas por pilares. Su arquitectura de estilo Shinden, del periodo Heian, se conserva pese a los incendios y reconstrucciones a lo largo de los siglos.
Su gran símbolo es el o-torii: una puerta bermellón de más de 16 metros de altura y unas 60 toneladas de peso, levantada sobre el mar. Con marea alta parece flotar sobre el agua; con marea baja puedes caminar hasta él y comprobar su enorme tamaño de cerca. La entrada al santuario cuesta unos 300 yenes (500 combinada con la Sala del Tesoro).

El truco de las mareas
Planificar tu visita según las mareas marca la diferencia. Cada día cambian de hora, así que conviene consultar una tabla de mareas antes de ir (muchos hoteles la cuelgan en recepción). Lo ideal es ver el torii de las dos formas: flotando con marea alta y caminando hasta su base con marea baja. Si solo puedes elegir una, la marea alta es más espectacular.
Daisho-in, el templo más sorprendente
A los pies del Monte Misen se esconde Daisho-in, uno de los templos más impresionantes de Japón y, para nosotros, imprescindible. Fundado en el año 806 y ligado al budismo Shingon, es en realidad un conjunto de pequeños templos con estatuas de Buda, hileras de figuras jizo y rincones llenos de encanto. Además, la entrada es gratuita.
Senjokaku y la pagoda de cinco pisos
En una colina cercana al santuario principal encontrarás el Salón Senjokaku ("salón de las mil esterillas"), una amplia construcción de madera de 1587 desde la que hay bonitas vistas. Justo al lado se alza la Pagoda de Cinco Pisos (Gojunoto), de más de 27 metros. Ojo con los horarios: Senjokaku cierra antes que Daisho-in, así que visítalo primero.
El Monte Misen
El monte sagrado de la isla es un imprescindible que mucha gente se salta. Desde sus cerca de 500 metros de altura tendrás las mejores panorámicas del mar Interior de Seto y sus islotes. La forma más fácil de subir es en teleférico (unos 1.800 yenes ida y vuelta, con un trasbordo desde el parque Momijidani). Nuestra recomendación: sube en teleférico y baja andando por el sendero de Daisho-in… eso sí, prepárate para casi 2.000 escalones.
Los ciervos de Miyajima
Como en Nara, los ciervos pasean libres por la isla, echados al sol o dando una vuelta por la playa. Aquí se disfrutan con más tranquilidad, pero cuidado con la comida: son muy hábiles birlando lo que dejes en un banco. Recuerda que son animales salvajes y que no se debe darles de comer ni tocarlos.

Experiencias culturales y actividades
Miyajima invita a ir más despacio y empaparse de la cultura japonesa. Para entender la historia y el simbolismo de sus santuarios de la mano de alguien local, un tour privado por Miyajima te ayudará a exprimir la visita sin perderte los detalles importantes.
Si quieres una experiencia más íntima, participar en una ceremonia japonesa del té es una forma preciosa de conectar con la tradición. Y para quienes buscan actividades más creativas, un taller de caligrafía japonesa resulta tan relajante como fascinante.
Pasear por los alrededores del santuario vestido a la manera tradicional es otro planazo: puedes optar por una experiencia cultural con kimono o, si el día acompaña, por el alquiler de yukata en Miyajima para las fotos junto al torii. Puedes ver todas las opciones disponibles en la página de actividades de Miyajima.
Excursiones cercanas: Hiroshima
La excursión estrella es la propia Hiroshima, que suele combinarse con Miyajima en un mismo día. No te pierdas el Parque de la Paz, con la sobrecogedora Cúpula de la bomba atómica, el Cenotafio, la Llama de la Paz y el Monumento a los niños víctimas, inspirado en la historia de Sadako Sasaki y sus grullas de papel.
El Museo de la Paz es una visita dura pero necesaria: explica la tragedia del 6 de agosto de 1945 con testimonios y objetos que no dejan indiferente. Si te sobra tiempo, el Castillo de Hiroshima y el jardín Shukkeien completan la jornada.

Dónde comer en Miyajima
La gastronomía es otro de los grandes atractivos de la isla. El producto rey son las ostras, que puedes probar recién hechas en los puestos de la animada calle Omotesando. No te vayas sin catar el anago meshi, un bol de arroz con anguila que es una delicia, ni el okonomiyaki al estilo de Hiroshima.
Y como recuerdo dulce, el momiji manju: un bizcochito con forma de hoja de arce, normalmente relleno de anko (pasta de judía roja azuki). Se vende por todas partes, tanto para comer al momento como en cajas para regalar. En el parque Momijidani también encontrarás restaurantes sencillos donde tomar un ramen a buen precio al bajar del teleférico.
Dónde dormir en Miyajima
Dormir en la isla es una experiencia en sí misma. Cuando el último ferry se lleva a los excursionistas, Miyajima se queda en calma y puedes disfrutar del santuario iluminado y de los amaneceres con marea baja casi en soledad. Lo más auténtico es alojarse en un ryokan, el alojamiento tradicional japonés, muchos de ellos con baños termales y cenas kaiseki.
Hay opciones para todos los bolsillos, desde casas de huéspedes económicas como Sakuraya o Mikuniya hasta ryokan y hoteles frente al mar como el Miyajima Seaside Hotel, el Miyajima Grand Hotel Arimoto o Kikunoya. Reserva con antelación, porque las plazas para pernoctar en la isla son limitadas.
Visitas gratis y mejor época
Miyajima se puede disfrutar sin gastar demasiado: pasear por la costa, ver los ciervos, fotografiar el torii y entrar al templo Daisho-in son actividades gratuitas. La primavera, con los cerezos en flor, y el otoño, cuando los arces del parque Momijidani se tiñen de rojo, son las estaciones más bonitas para visitarla. Sea cual sea la época, procura hacer coincidir tu visita con las horas de menos afluencia (primera hora de la mañana o al atardecer) para vivir la isla en su versión más mágica.
Reserva con antelación
Las mejores actividades en Miyajima
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo se necesita para ver Miyajima?
Puedes ver lo imprescindible en un día, combinándolo con Hiroshima. Sin embargo, lo ideal es dormir una noche en la isla para disfrutarla con calma, ver el torii con distintas mareas y aprovechar los amaneceres y atardeceres sin multitudes.
¿Es mejor ver el torii con marea alta o baja?
Con marea alta el torii parece flotar sobre el agua y resulta más espectacular; con marea baja puedes caminar hasta su base. Si puedes, míralo de las dos formas. Consulta una tabla de mareas antes de ir, ya que cambian de hora cada día.
¿Cómo se llega a Miyajima desde Hiroshima?
Toma un tren de la línea JR Sanyo hasta Miyajimaguchi (unos 25 minutos) y luego el ferry, que cruza a la isla en unos 10 minutos. Si viajas con el Japan Rail Pass, el tren y el ferry de JR están incluidos.
¿Qué se come en Miyajima?
Sus platos estrella son las ostras, el anago meshi (arroz con anguila) y el okonomiyaki. Como dulce típico, no te pierdas el momiji manju, un bizcochito con forma de hoja de arce relleno de pasta dulce de judía roja.
¿Se puede visitar Miyajima gratis?
Sí, se puede disfrutar sin gastar mucho: pasear por la costa, ver los ciervos, fotografiar el torii y entrar al templo Daisho-in son actividades gratuitas.
¿Qué hay que tener en cuenta para dormir en la isla?
Las plazas para pernoctar son limitadas, así que conviene reservar con antelación. Lo más auténtico es alojarse en un ryokan, muchos con baños termales y cenas kaiseki, aunque también hay opciones económicas como casas de huéspedes.
¿Cómo subir al Monte Misen?
La forma más fácil es en teleférico, con un trasbordo desde el parque Momijidani, por unos 1.800 yenes ida y vuelta. Se recomienda subir en teleférico y bajar andando por el sendero de Daisho-in, aunque supone casi 2.000 escalones.
¿Qué excursión se puede combinar con Miyajima?
La excursión estrella es Hiroshima, que suele combinarse con Miyajima en el mismo día, visitando el Parque de la Paz y el Museo de la Paz, entre otros lugares.
De un vistazo
Lo esencial de Miyajima
- Miyajima es una isla sagrada en el mar Interior de Seto, Patrimonio de la Humanidad, famosa por el torii flotante del Santuario de Itsukushima.
- Los ciervos pasean libres por toda la isla, tanto en la playa como junto a los templos, y no deben ser alimentados ni tocados.
- El Monte Misen ofrece panorámicas del mar Interior de Seto y se puede subir en teleférico y bajar caminando por un sendero con casi 2.000 escalones.
- El templo Daisho-in, a los pies del Monte Misen, es un conjunto de pequeños templos con estatuas de Buda y entrada gratuita.
- La gastronomía local incluye ostras frescas, anago meshi (arroz con anguila), okonomiyaki de Hiroshima y el dulce momiji manju.
| Dónde está | Japón |
|---|---|
| Mejor época | primavera y otoño |
| Cómo llegar | Se llega desde Hiroshima en tren local hasta Miyajimaguchi y luego en ferry de unos 10 minutos hasta la isla. |
| Ideal para | viajeros que buscan cultura tradicional japonesa, naturaleza y tranquilidad, especialmente si pueden pasar la noche en la isla |
| Imprescindible | El Santuario de Itsukushima con su torii flotante |
| Actividades reservables | 5 |
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