Ruta · Asia · 7 días
Ruta por Japón en 7 días: de Tokio a Miyajima
Esta ruta por Japón en 7 días está pensada para quien viaja por primera vez al país y quiere ver lo esencial sin volverse loco: la energía de Tokio, un pueblo de montaña de casas de madera como Takayama, la Kioto de los templos, los ciervos de Nara, la Osaka gastronómica y el binomio memoria-belleza de Hiroshima y Miyajima. Todo en el orden geográfico real, avanzando de este a oeste, para que las etapas encadenen sin dar rodeos absurdos.
Es un itinerario intenso pero disfrutable, más de tren bala que de coche (Japón se recorre estupendamente en ferrocarril). Cada parada tiene su guía enlazada para que amplíes lo que más te interese, y en cada día te cuento qué ver y algún consejo de criterio: cuándo madrugar, cuándo dejar la tarde libre y qué no intentar meter con calzador.
Siete días dan para mucho si te organizas por zonas y no pretendes verlo absolutamente todo. Vamos día a día.
Día 1 · Tokio
Arrancas en la capital, y conviene tomárselo como una toma de contacto más que como una maratón. Empieza por el barrio tradicional de Asakusa y el templo Senso-ji, entrando por la puerta Kaminarimon y la calle Nakamise; es el mejor sitio para entender de dónde viene Tokio antes de sumergirte en el neón. Por la tarde, salta al contraste absoluto: el cruce de Shibuya, la estatua de Hachiko y, si te apetecen vistas, el mirador de la zona. Cerca tienes también el santuario Meiji y el parque Yoyogi para respirar.
Como es tu primer día y probablemente llegues con jet lag, no lo sobrecargues. Para orientarte con contexto va muy bien una visita guiada por Tokio, que te sitúa los barrios principales. Y si viajas cargado desde el aeropuerto, plantéate reservar uno de los traslados al hotel para empezar con buen pie.

Día 2 · Takayama
Toca cambiar el frenesí por la calma de los Alpes Japoneses. Takayama es una pequeña ciudad de casas de madera del período Edo, y su gracia es que casi todo se recorre a pie. Dedica la mañana al casco antiguo de Sanmachi Suji, con sus calles Ichinomachi, Ninomachi y Sannomachi llenas de tiendas, cafeterías y destilerías de sake. Si madrugas, no te pierdas los mercados matinales (Asaichi) junto al río, que cierran al mediodía.
Por la tarde, el paseo de Higashiyama enlaza templos y santuarios colgados de la ladera, y el Takayama Jinya te cuenta la historia de la región de Hida. Para captar los detalles que pasan desapercibidos, una visita guiada por Takayama ayuda a situarte el primer día. Es una parada que pide dormir en el sitio para vivir el ambiente sin prisas.
Día 3 · Kioto
La antigua capital merecería una semana ella sola, así que aquí toca priorizar. Empieza temprano por el santuario Fushimi Inari Taisha y sus túneles de torii naranjas: madrugar marca la diferencia para esquivar multitudes. Sigue por el barrio de Higashiyama, con el templo Kiyomizu-dera y las calles empedradas de Ninenzaka y Sannenzaka, la zona perfecta para pasear con un kimono alquilado y sentir la Kioto de otra época.
Si te queda energía, reserva el atardecer para Gion, el barrio de las geishas, y la callejuela de Pontocho junto al río. Agrupa siempre las visitas por zonas para no cruzar la ciudad varias veces; el bosque de bambú de Arashiyama o el Pabellón Dorado quedan para otra jornada si amplías la estancia.
Día 4 · Nara
Nara funciona de maravilla como excursión desde Kioto, y por eso encaja aquí. Casi todo se concentra en un mismo eje que se recorre a pie desde la estación. El corazón es el parque de Nara, con sus ciervos sika campando a sus anchas, y el imponente Tōdai-ji, uno de los mayores edificios de madera del mundo, que guarda el Gran Buda de bronce. No te pierdas la Gran Puerta del Sur con sus guardianes Nio.
Es una jornada de caminar bastante, así que calza zapatillas cómodas. Para entender la historia de cada templo antes de ir por tu cuenta, un free tour por Nara de un par de horas es una forma estupenda de ubicarte. Con los ciervos, lo responsable es observarlos sin alterar sus hábitos.
Día 5 · Osaka
Osaka es el contrapunto perfecto: caótica, luminosa y muy gastronómica, la ciudad donde los propios japoneses vienen a comer. Empieza por el castillo de Osaka, rodeado de fosos y un enorme parque, y guarda la noche para Dotonbori: los neones reflejados en el canal y el cartel del corredor Glico son la estampa obligada. Muy cerca, el mercado Kuromon es el paraíso para picar de todo.
Si piensas encadenar varios monumentos y museos, el Osaka Amazing Pass puede amortizarse en un día intenso. Y para situar los barrios el primer momento, un free tour por Osaka con guía local te da anécdotas que no salen en las guías.
Día 6 · Hiroshima
Hiroshima es una ciudad viva y amable que no olvida su historia. El centro es muy caminable y su seña de identidad son los tranvías. El corazón de la visita es el Parque Memorial de la Paz, con la Cúpula de la Bomba Atómica, el Cenotafio, la Llama de la Paz y el Monumento a la Paz de los Niños. El Museo Memorial es una visita dura pero imprescindible.
Para poner contexto a todo lo que vas a ver, empezar con una visita guiada por Hiroshima ayuda mucho. Si te sobra tiempo, el castillo reconstruido y los jardines Shukkei-en son paradas agradables para terminar la jornada.
Día 7 · Miyajima
El broche es una isla sagrada del mar Interior de Seto, a la que se llega desde Hiroshima. La joya es el Santuario de Itsukushima, construido sobre el mar, y su famoso torii bermellón: con marea alta parece flotar y con marea baja puedes caminar hasta su base. Consulta la tabla de mareas antes de ir para verlo, a ser posible, de las dos formas.
No te quedes solo en el torii: el templo Daisho-in, a los pies del Monte Misen, es uno de los rincones más sorprendentes de Japón. Y si quieres cerrar el viaje con una experiencia tranquila, aquí puedes vivir una ceremonia japonesa del té. Si puedes, duerme una noche en la isla: sin las multitudes del día y con el torii iluminado, el recuerdo es inolvidable.
Consejos prácticos para esta ruta por Japón
Siete días son suficientes para esta secuencia, pero es un ritmo ágil: asume que verás lo esencial de cada sitio, no todo. Japón se recorre de maravilla en tren, así que valora con antelación si te compensa un Japan Rail Pass según los trayectos que vayas a hacer. Dentro de cada ciudad, una tarjeta recargable (Suica, Pasmo o ICOCA) te simplifica el día a día.
Un truco que funciona: aprovecha el servicio de envío de equipaje japonés para no arrastrar maletas grandes en etapas como Miyajima, donde el ferry y el paseo no son cómodos con bultos pesados. Madruga en los sitios estrella (Fushimi Inari, los mercados de Takayama, el torii según la marea) y no intentes meter destinos extra con calzador: la gracia de esta ruta es que encadena de forma natural, de este a oeste, sin dar marcha atrás.
Ver todos los destinos de Japón o el resto de rutas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para esta ruta por Japón?
Con 7 días ves lo esencial de cada parada a buen ritmo. Si dispones de más tiempo, lo ideal es sumar una o dos noches en Tokio y en Kioto, que dan muchísimo de sí, y dormir en Takayama y en Miyajima para vivirlas sin las multitudes del día.
¿Se puede hacer sin coche?
Sí, y de hecho es lo recomendable. Toda la ruta se puede encadenar en tren, incluidos los trayectos largos en tren bala, más ferry para llegar a Miyajima. Dentro de las ciudades te mueves con metro, tranvía o a pie. El coche no aporta ventajas en este itinerario.
¿Cuál es la mejor época para hacer esta ruta?
La primavera (con los cerezos) y el otoño (con el momiji, el rojo de los arces) son las estaciones más celebradas, y en zonas como Takayama o los templos de Kioto el follaje otoñal es espectacular. Son también las épocas de más afluencia, así que conviene madrugar en los puntos más visitados.
¿Merece la pena dormir en Miyajima en lugar de visitarla en el día?
Si puedes, sí. Muchos viajeros la hacen como excursión rápida desde Hiroshima, pero quedarse a dormir te regala la isla en calma, sin el gentío de la jornada y con el torii iluminado. Eso sí, viaja ligero: lleva solo una mochila y envía las maletas grandes al siguiente destino.