Rutas con niños · Asia · 4 días

Ruta con niños por Tailandia en 4 días

Ruta con niños por Tailandia en 4 días
  1. 1Phuket
  2. 2Ko Lanta Yai
  3. 3Krabi
  4. 4Ko Pha Ngan

Esta ruta con niños por Tailandia está pensada para familias que quieren playa, barcas y naturaleza sin acabar reventados de tanto trayecto. Cuatro días dan para lo justo, así que aquí prima el criterio: menos paradas, distancias asumibles dentro de cada isla y tardes libres para que los peques descansen del calor.

Frente a la ruta general por el sur de Tailandia, aquí elijo de cada destino lo que engancha a un niño —una cala tranquila donde meterse sin olas, un paseo en barca de cola larga, un sendero corto para ver varanos y monos— y dejo fuera lo que exige madrugones eternos o subidas imposibles con un crío en brazos.

Un aviso honesto: es un recorrido entre islas del mar de Andamán y, al final, del Golfo de Tailandia, con ferris y traslados de por medio. Con niños conviene reservar los billetes con margen y no encadenar dos traslados largos el mismo día.

Día 1 · Phuket

La puerta de entrada natural es Phuket, la isla más grande del país y la más cómoda para aterrizar y aclimatarse en familia. El primer día no busques rendimiento: llegáis con desfase horario y calor, así que lo suyo es instalarse cerca de una playa amplia y tranquila. Karon Beach es de arena blanca y sorprendentemente calmada para lo turística que es, y Nai Yang, al norte, resulta más natural y relajada; ambas van bien para un primer chapuzón sin agobios.

Si a los peques les tira la cultura visual, el Big Buddha corona una colina con vistas a toda la isla y es de esas visitas que entran por los ojos; conviene ir temprano, antes de que apriete el sol. Y para no empezar el viaje entre regateos con el equipaje y los niños cansados, viene bien dejar cerrado de antemano el traslado desde el aeropuerto hasta el hotel.

Las playas amplias del oeste de Phuket son un buen primer contacto con el mar de Andamán.
Las playas amplias del oeste de Phuket son un buen primer contacto con el mar de Andamán. Foto: SpitfireMK14 · CC BY-SA 3.0

Día 2 · Ko Lanta Yai

Toca cambio de isla. Ko Lanta Yai es más tranquila y menos masificada que Phuket, con calas casi vírgenes y un ritmo pausado que agradecerás yendo con niños. El traslado desde el continente hasta la isla no es corto, así que reserva la tarde para playa y punto: Klong Dao, cerca del puerto, es la más desarrollada y práctica para una familia que no quiere complicarse el primer día en la isla.

Si al día siguiente os quedan fuerzas, el Parque Nacional de Mu Ko Lanta tiene un sendero corto (menos de una hora) donde con suerte se ven varanos y langures oscuros, con carteles sobre la fauna que a los niños les sirven de juego de buscar animales. Ojo con los monos, que buscan comida y roban lo que pillan: mochila cerrada. Una alternativa muy suave y entretenida es salir a remar en el kayak por los manglares, un plan de agua a poca velocidad que suele funcionar bien con peques.

Día 3 · Krabi

De vuelta al continente, Krabi es puro escenario de acantilados de piedra caliza cayendo al mar. Con niños, la estrella es Railay: una península a la que solo se llega por mar, en barca de cola larga desde Ao Nang, y ese trayecto corto en barca ya es media aventura para ellos. Phra Nang Beach es espectacular y de aguas más recogidas; en cambio, el Railay Viewpoint y la laguna esmeralda tienen una subida exigente y resbaladiza, nada recomendable con críos pequeños, así que ese lo dejo fuera sin remordimientos.

Como base, Ao Nang es cómoda porque casi todo se hace a pie. Y si prefieres no pelearte con horarios de barcas y traslados, una excursión a las islas de Krabi con parada en Railay lo resuelve en una jornada, con la logística ya montada. El Templo de la Cueva del Tigre, con sus más de mil escalones, mejor guárdalo para otro viaje: con niños es un suplicio.

Día 4 · Ko Pha Ngan

El último salto cruza al Golfo de Tailandia, hasta Ko Pha Ngan. Es la etapa más larga de la ruta —se llega siempre en barco, vía Ko Samui o Surat Thani—, así que plantéalo como día de transición y no le exijas mucho más. La isla es famosa por su fiesta, pero con niños interesa justo lo contrario: la zona norte y noreste, mucho más calmada.

Thong Nai Pan Yai tiene aguas tranquilas y ambiente familiar, y es de las más bonitas para un baño sin sobresaltos; Salad Beach, en la costa noroeste, se disfruta mejor en marea alta para meterse en el agua sin caminar tanto. Bottle Beach es preciosa pero de acceso complicado, algo que sopesar si viajáis con peques. Y si queda un día extra y el mar acompaña, la excursión al parque marino de Ang Thong ofrece navegación y calas de postal, aunque valora la duración de la jornada según la edad de los niños.

Consejos prácticos para esta ruta con niños

Cuatro días dan para poco entre tanta isla, así que sé realista: cada cambio de destino se come medio día en traslados y ferris. Si puedes, alarga la ruta o elimina una parada antes que encadenar barcos con los niños agotados. La mejor época coincide con la temporada seca (grosso modo, de noviembre a abril), cuando funcionan más conexiones marítimas; fuera de esos meses algunas rutas de ferry se reducen y hay que planificar con más margen.

El calor es el gran enemigo con peques: reserva las visitas al aire libre para primera hora y deja las tardes para playa a la sombra o descanso en el hotel. En los templos, hombros y rodillas cubiertos también para los niños. Y no intentes meter subidas duras como el Railay Viewpoint o el Templo del Tigre: hay playas y barcas de sobra para llenar los días sin dramas.

Esta misma ruta, con otro enfoque:

Preguntas frecuentes

¿Es muy dura la ruta para niños por la cantidad de traslados?

Es el punto débil de hacer estas cuatro paradas en solo cuatro días: cada cambio de isla implica ferris y traslados que se comen buena parte del día. Con niños conviene aceptar que un par de jornadas serán de transición, sin más plan que llegar y darse un baño. Si tenéis flexibilidad, alargar la ruta o quitar una parada os ahorrará muchas quejas por el camino.

¿Qué playas de la ruta son mejores para bañarse con niños pequeños?

Por lo que cuentan las guías, en Phuket funcionan bien Karon o Nai Yang por ser amplias y tranquilas; en Ko Lanta, Klong Dao por su cercanía y comodidad; y en Ko Pha Ngan, Thong Nai Pan Yai por sus aguas tranquilas y ambiente familiar, o Salad Beach en marea alta. En Krabi, Phra Nang, en Railay, es de aguas más recogidas.

¿Hay planes en barca que aguanten bien los niños?

Sí, y suelen ser lo que más les engancha. El trayecto en barca de cola larga hasta Railay, en Krabi, ya es una aventura corta en sí misma. En Ko Lanta el kayak por los manglares es un plan de agua lento y entretenido. Las excursiones de día completo a islas, como Ang Thong desde Ko Pha Ngan, son más largas: valora la duración según la edad y el aguante de tus hijos.

¿Qué visitas conviene descartar viajando con niños?

Las subidas duras. El Templo de la Cueva del Tigre en Krabi tiene más de mil escalones y el Railay Viewpoint una trepada resbaladiza y exigente: ninguno es plan con peques. También ojo con los monos del Parque Nacional de Mu Ko Lanta, que buscan comida y pueden robar cosas, así que mochila cerrada y sin comida a la vista.