Ruta · Europa · 7 días
Ruta por Malta en 7 días: de La Valeta a Gozo
Malta es una isla diminuta con una densidad de cosas que ver casi insultante: capitales barrocas, ciudades medievales amuralladas, pueblos costeros con vida y una isla vecina, Gozo, más verde y pausada. Esta ruta de 7 días está pensada para recorrer el archipiélago de sur a norte sin agobios, encadenando cada parada con la siguiente para que el viaje fluya de verdad.
Te sirve tanto si viajas con coche de alquiler como si te apoyas en el autobús y los ferris, porque las distancias en Malta son cortas y casi todo está bien conectado. Verás lo esencial de la capital, disfrutarás del ambiente costero de Sliema y el norte, te perderás por la ciudad del silencio y cerrarás con lo mejor: Comino, la Laguna Azul y Gozo.
El orden de las paradas es geográfico, así que puedes cambiar de base una o dos veces y ganar tiempo. A continuación tienes el plan día a día, con enlaces a las guías de cada destino para que profundices donde te apetezca.
Día 1 · La Valeta
Empieza por la capital, porque te da el contexto histórico de todo lo demás. La Valeta es diminuta y prácticamente peatonal, así que la recorres a pie de punta a punta. Arranca en la Fuente del Tritón, cruza la puerta de la ciudad y déjate caer por su calle principal hasta la Concatedral de San Juan, con su interior de oro barroco y las dos obras de Caravaggio. Un paseo por los bastiones y las murallas remata la mañana como una lección de ingeniería militar.
Como es tu primer día, te vendrá bien orientarte con calma. Reservar un free tour por La Valeta es la mejor manera de entender lo que estás viendo antes de perderte por tu cuenta. Lleva calzado cómodo: hay cuestas y escaleras que se notan.

Día 2 · Sliema
Cruza la bahía hasta Sliema, la base costera preferida de muchos viajeros y una estampa de postal con la silueta de la capital enfrente. El plan aquí es más de vida cotidiana: recorrer el paseo marítimo (el Sliema Front), darse un chapuzón en las Roman Baths talladas en la roca y acercarse a la Torre de San Julián y a la Point de Sliema. Al atardecer, el frente marítimo regala las vistas más fotografiadas de Malta.
Sliema es también un puerto de salida cómodo para el resto del archipiélago. Si quieres ir abriendo boca con el mar, plantéate un paseo en goleta por Gozo y Comino, aunque el grueso de esas excursiones lo dejaremos para el final de la ruta.
Día 3 · Mdina
Toca meterse tierra adentro, al centro de la isla, para visitar Mdina, la antigua capital. Es una ciudad amurallada minúscula, conocida como «la ciudad del silencio», que se recorre caminando en un par de horas aunque merezca demorarse. Entra por la Puerta de Vilhena, con su arco barroco y sus leones, admira el Palacio Vilhena nada más cruzar y visita la Catedral de San Pablo, corazón religioso de la ciudad.
Para sacarle todo el jugo a sus palacios y murallas, un free tour por Mdina con guía en español te pone en situación en un momento. Consejo sincero: olvídate de los coches de caballos y piérdete a pie por sus callejuelas color miel, que es como de verdad se disfruta.
Día 4 · Bugibba
Sube hacia el norte y establece tu nueva base en Bugibba, un pueblo costero animado, barato y muy bien conectado. No destaca por sus monumentos, sino por su ambiente: la plaza de Bugibba (Bay Square) siempre con vida, el paseo marítimo hacia Qawra, la pequeña Torre de Bugibba y las salinas del Salt Pans, especialmente bonitas con luz de tarde. Si viajas con niños, el Malta National Aquarium es una parada segura.
Es un día para aclimatarse y coger el ritmo del norte antes del gran plato del viaje, que llega a continuación desde el mar.
Día 5 · San Pawl il-Baħar
Muy pegado a Bugibba está San Pawl il-Baħar (St. Paul's Bay), que engloba Qawra y comparte con él ese paseo marítimo junto al Mediterráneo. La costa aquí es rocosa, con plataformas planas ideales para un chapuzón en aguas transparentes, y la bahía guarda la tradición del naufragio del apóstol San Pablo, con su islote frente a la orilla.
Las aguas maltesas son famosas por su claridad, así que si te pica el gusanillo, un bautismo de buceo en Malta te deja asomarte al fondo mediterráneo sin experiencia previa. Un plan tranquilo antes de cambiar de escenario.
Día 6 · Cirkewwa
En el extremo noroeste te espera Cirkewwa, la puerta de acceso a las islas vecinas. No es una ciudad con casco histórico, sino un enclave costero de roca clara y aguas limpias, uno de los puntos de buceo más apreciados de Malta por sus arcos submarinos y su conocido pecio. Cerca queda Mellieħa, con su gran playa de arena.
Desde aquí zarpan las mejores salidas al mar. Si te gusta la magia, el paseo en barco al atardecer por Gozo, Comino y la Laguna Azul combina el turquesa de sus aguas con la luz dorada del ocaso. Un clásico que no defrauda y una forma preciosa de despedir la Malta principal.
Día 7 · Gozo
Cierra la ruta cruzando en ferry a Gozo, la segunda isla del archipiélago: más verde, más rural y con muchísimo encanto. Sube a la Ciudadela de Victoria, la capital, para dominar prácticamente toda la isla desde sus murallas; visita los templos megalíticos de Ġgantija en Xagħra, más antiguos que las pirámides, y el cercano molino Ta' Kola. Si te queda tiempo, la bahía de Ramla, de arena rojiza, es la playa más famosa.
Sus rincones están repartidos y algunos quedan lejos del autobús, así que para no depender de horarios va muy bien el autobús turístico de Gozo, con formato hop on-hop off. Y si viajas con ganas de aventura, los recorridos en tuk tuk o quad combinados con barco a Comino son una manera distinta de exprimir la isla.
Consejos prácticos para esta ruta
La mejor época es la primavera y el principio del otoño: buen tiempo para bañarse y pasear, con menos gente y menos calor que en pleno verano. Recuerda que en Malta se conduce por la izquierda, así que si alquilas coche ve con calma los primeros días y ten paciencia para aparcar en zonas turísticas.
Como la isla es pequeña, no hace falta cambiar de hotel cada noche: puedes montar la ruta con una base en la zona de Sliema para los primeros días y otra en el norte (Bugibba o alrededores) para el tramo final, más cómodo para saltar a Gozo y Comino. Y no intentes meter Comino, Gozo y Mdina en un mismo día: cada uno pide su tiempo y las prisas aquí no compensan.
Ver todos los destinos de Malta o el resto de rutas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para ver Malta?
Con 7 días vas holgado: cubres la capital, la zona costera, Mdina y dedicas jornadas completas a Comino y Gozo. En 4 o 5 días se puede hacer una versión reducida, pero tendrías que sacrificar alguna parada o hacer las cosas con más prisa. Malta es pequeña, así que una semana permite disfrutarla sin agobios.
¿Se puede hacer esta ruta sin coche?
Sí. La red de autobuses llega a casi todos los puntos de interés y ciudades como Sliema o Bugibba son grandes nudos de conexión. El ferry conecta Sliema con La Valeta y Cirkewwa con Gozo. Eso sí, en Gozo los rincones están más repartidos y las frecuencias de autobús no son altas, así que allí el autobús turístico o un tour organizado te dan más libertad.
¿Cuál es la mejor época para hacer la ruta?
La primavera y el inicio del otoño ofrecen el mejor equilibrio: temperaturas agradables para pasear y bañarse con menos gente que en temporada alta. El verano es cálido y seco, ideal para el mar y las excursiones en barco, pero hace calor y hay más afluencia. El invierno es suave y bueno para las visitas culturales.
¿Merece la pena dedicar un día entero a Gozo?
Sí, sin duda. Gozo tiene un carácter propio, más rural y tranquilo, con la Ciudadela de Victoria, los templos de Ġgantija y playas como Ramla. Verla con calma en una jornada completa es lo que recomienda esta ruta; intentar combinarla con Comino y otra parada en el mismo día resta demasiado a cada sitio.