Rutas de playas y costa · España · 7 días
Ruta de playas por Baleares en 7 días
Esta ruta de playas por Baleares está pensada para quien viene con el bañador puesto: no es el itinerario general de monumentos y cascos históricos, sino un recorrido que sigue el litoral isla a isla, mirando qué tipo de calas hay en cada parada y qué se puede hacer en el agua. Empezamos en Ibiza, saltamos a Mallorca y terminamos en Menorca, siempre en el orden geográfico que hace que el viaje encaje.
Lo importante: Baleares son islas separadas, así que entre algunas paradas hay salto de barco o avión. No entro en horarios ni compañías porque cambian cada temporada; lo que sí te doy es la secuencia lógica y el criterio para exprimir cada tramo de costa. Si buscas la versión más cultural de cada sitio, tienes las guías enlazadas en cada día.
Siete días dan para tres ambientes muy distintos de mar: las calas turquesa y los atardeceres de Ibiza, la bahía urbana de Palma con excursiones a la costa mallorquina, y el contraste entre el sur y el norte salvaje de Menorca. Vamos a ello.
Día 1 · San Antonio Abad
Arrancamos la ruta en San Antonio Abad, en el noroeste de Ibiza, un buen campo base playero porque combina un paseo marítimo interminable con calas turquesa a un paso. La propia guía menciona la playita de es Caló des Moro y la playa de S'Arenal dentro del núcleo, y calas cercanas como Cala Gració o Cala Bassa para el baño. Reserva el atardecer para el Sunset Strip: es el tramo de paseo más famoso de la isla para ver la puesta de sol, así que llega con antelación porque las rocas de enfrente se abarrotan.
La mejor manera de conocer las calas de esta costa es desde el mar, ya que muchas quedan escondidas por tierra. Un paseo en barco a Cala Bassa y Cala Conta te ahorra pelear con los parkings y te lleva directo al agua buena.

Día 2 · Ibiza (calas del sur y Es Vedrà)
El segundo día lo dedicamos a la costa suroeste de Ibiza, la de las postales. La guía destaca Cala d'Hort, uno de los mejores lugares de la isla para el atardecer con el islote de Es Vedrà de fondo, y los miradores hacia ese peñón envuelto en leyendas. Es una jornada de calas más abiertas y paisaje espectacular.
Como la isla es pequeña pero las calas quedan repartidas por rincones mal comunicados, el barco vuelve a ser el mejor aliado. Desde aquí sale una de las excursiones estrella del viaje: la travesía en barco a Formentera, que te acerca a las aguas más transparentes del archipiélago. Si puedes, dedícale un día entero.
Día 3 · Ibiza Ciudad
Para cerrar la etapa ibicenca paramos en Ibiza Ciudad. Aquí la playa cede protagonismo al casco amurallado de Dalt Vila, Patrimonio de la Humanidad, así que seamos honestos: esta parada es más de callejear y mirador que de tumbarte en la arena. Aprovecha para pasear por las murallas al atardecer, con esa luz dorada sobre el puerto que la guía describe tan bien.
Aun así, sigue siendo puerto de salida hacia el mar. Si te quedaste con ganas, desde aquí también parten las excursiones libres a Formentera. Y para ubicarte rápido antes de seguir viaje, un free tour por Ibiza es un arranque cómodo.
Día 4 · Palma de Mallorca
Saltamos a Mallorca y su capital, Palma. Aquí el litoral es sobre todo un frente marítimo urbano: el Parque del Mar y el paseo junto a la Catedral invitan a caminar sin prisa al atardecer, más que a un día de cala. Palma funciona como base para explorar la costa de la isla.
Y de eso va este día playero: usar la ciudad de trampolín. Una excursión a Sóller y Sa Calobra te lleva a uno de los rincones más impresionantes del litoral norte, donde la montaña cae al mar. Si prefieres otro tipo de agua, las Cuevas del Drach combinan bien con una tarde de playa por la costa este.
Día 5 · Ciudadela
Tercera isla, Menorca, y empezamos por el oeste en Ciudadela. Su gran ventaja para un viaje de playas es la cercanía a algunas de las mejores calas del sur de la isla, esas de arena clara escondidas entre pinares que hacen famosa a Menorca. La propia guía la señala como el mejor campo base para explorar el litoral.
Además del casco antiguo peatonal y su puerto lleno de terrazas, aquí puedes meter la cabeza bajo el agua: un bautismo de buceo o un paseo en barco por la costa son la mejor forma de descubrir las calas más difíciles de alcanzar por tierra.
Día 6 · Mahón
Cruzamos la isla hasta Mahón, la capital, asomada sobre uno de los puertos naturales más grandes del Mediterráneo. Como en Ibiza Ciudad, aquí la estrella no es la playa sino el propio puerto: un fiordo enorme que se recorre a pie por el Moll de Llevant o, mejor, desde el agua.
El plan más redondo es el paseo en barco con visión submarina, que recorre el Arsenal Inglés, la Isla de la Cuarentena y las villas señoriales viendo lo que pasa bajo la superficie. Una jornada de costa distinta, más de puerto histórico que de arena.
Día 7 · Fornells
Terminamos en Fornells, pueblo marinero del norte con casas blancas de puertas de colores y una bahía natural tranquila de más de tres kilómetros. Es la mejor despedida: mar, calma y tradición lejos de las multitudes, con la costa norte salvaje al alcance de la mano.
Aquí el litoral se disfruta en modo activo. Desde el puerto salen todas las actividades náuticas: una excursión en kayak para entrar en calas vírgenes a tu ritmo, o un paseo en velero al atardecer para cerrar la ruta con el sol cayendo sobre el norte de Menorca.
Consejos prácticos para esta ruta de playas
Un par de ideas con criterio. Primero: recuerda que son tres islas distintas, así que planifica los saltos (barco o avión) con margen y encaja los días en cada isla en bloque, como hace este itinerario, para no cruzar de un lado a otro sin necesidad. Segundo: para las calas más famosas y escondidas, madruga o llega temprano; en verano se masifican y aparcar cerca se complica, algo que las propias guías repiten en Ibiza y Menorca. Tercero: aprovecha el barco. En estas islas muchas de las mejores calas son casi inaccesibles por tierra, y las excursiones náuticas son la forma más cómoda —y a veces la única— de llegar al agua buena. Por último, deja las tardes de puesta de sol libres: los atardeceres de San Antonio, las murallas de Dalt Vila y el velero de Fornells son de los mejores momentos del viaje.
Preguntas frecuentes
¿Qué islas incluye esta ruta de playas y en qué orden?
Empieza en Ibiza (San Antonio Abad, Ibiza y Ibiza Ciudad), sigue en Mallorca (Palma) y termina en Menorca (Ciudadela, Mahón y Fornells). Es el orden geográfico lógico para no hacer saltos innecesarios entre islas. Ten en cuenta que entre islas hay travesía en barco o vuelo; conviene reservar esos trayectos con antelación en temporada alta.
¿Dónde encuentro las calas más turquesa y las playas más salvajes?
El agua turquesa de postal está en el suroeste de Ibiza (Cala Bassa, Cala Conta, Cala d'Hort) y sobre todo en Formentera, a un paso en barco. Las playas salvajes de arena clara entre pinares son las del sur y el norte de Menorca, con Ciudadela y Fornells como mejores bases. Palma es más de frente marítimo urbano y excursiones a la costa.
¿Merece la pena hacer las excursiones en barco o basta con ir por tierra?
En estas islas el barco marca la diferencia: muchas de las mejores calas quedan escondidas o mal comunicadas por carretera, y desde el mar llegas directo sin pelear con los aparcamientos. Paseos en barco, kayak, catamarán o velero al atardecer aparecen en casi todas las paradas y son la forma más cómoda de conocer el litoral.
¿Cuándo es mejor ir para disfrutar de las playas sin agobios?
El verano garantiza mar en calma y todos los servicios abiertos, pero también la máxima masificación en las calas más famosas y problemas para aparcar. Si puedes elegir, la primavera tardía y el principio del otoño ofrecen buen ambiente con menos gente. En cualquier caso, madrugar es el mejor truco: la luz de primera hora y las calas casi vacías compensan el despertador.
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