Ruta · España · 6 días

Ruta por Bizkaia en 6 días: de Urdaibai a la Bahía del Abra

Ruta por Bizkaia en 6 días: de Urdaibai a la Bahía del Abra
  1. 1Bermeo
  2. 2Mundaka
  3. 3Guernica
  4. 4Bilbao
  5. 5Portugalete
  6. 6Getxo

Bizkaia cabe en una semana corta y da para mucho: pueblos pesqueros de casas apiñadas, la memoria viva de Guernica, la reinvención de Bilbao y una desembocadura industrial coronada por un puente Patrimonio de la Humanidad. Esta ruta de 6 días enlaza seis paradas en un orden que se puede conducir de verdad, empezando por la costa de Urdaibai y terminando en la Bahía del Abra.

Es un itinerario pensado para quien quiere combinar mar, gastronomía, arte y algo de historia sin agobios. No hay etapas largas ni jornadas imposibles: casi todo se camina y hay margen para sentarse a comer bien, que en el País Vasco no es un detalle menor.

Puedes hacerlo con coche —lo más cómodo para la parte costera— o apoyándote en el transporte público de la comarca, sobre todo en el tramo final alrededor de Bilbao. A continuación tienes el día a día, con enlaces a la guía de cada parada para que amplíes lo que te apetezca.

Día 1 · Bermeo

Arrancamos en Bermeo, antigua capital de Vizcaya y uno de los pueblos con más carácter de la costa. Dedica la jornada al Puerto Viejo, con sus fachadas estrechas y coloridas, la fuente de Tres Caños y el paseo hasta el espigón para ver la isla de Ízaro. Subiendo al casco viejo llegas a la Torre Ercilla, que alberga el Museo del Pescador, y al Monumento a los Pescadores, rincón fotográfico obligado. Busca también las esculturas marineras repartidas por el pueblo, como "El Regreso" o "Olatua".

Para situarte el primer día y entender su historia marinera, va estupendo una visita guiada por Bermeo que recorre el puerto y los edificios medievales. Y si tienes ganas de mar, un paseo en barco por la costa de Urdaibai es la mejor manera de ver estos acantilados desde el agua.

El Puerto Viejo de Bermeo, con sus fachadas apiñadas junto a las barcas.
El Puerto Viejo de Bermeo, con sus fachadas apiñadas junto a las barcas. Foto: MyName (Telle) · CC BY-SA 3.0

Día 2 · Mundaka

A pocos pasos de Bermeo está Mundaka, pequeño, presumido y mundialmente conocido por su ola izquierda. El plan del día es sencillo y delicioso: pasear el puerto, callejear por el casco histórico hasta la Cruz del Calvario y acercarte por el sendero litoral a la Ermita de Santa Katalina, la postal del pueblo. Por su parte trasera quedan los restos de un fortín y unas vistas magníficas a la ría, a la isla de Izaro y al peñón de Ogoño.

Como es diminuto, te sobrará tiempo para sentarte en una terraza frente al mar. Si quieres exprimir los detalles que suelen pasar desapercibidos, reservar un tour privado por Mundaka es una forma tranquila de conocer su historia. Y quien sepa surfear encontrará aquí su meca particular.

Día 3 · Guernica

Dejamos la costa y subimos la ría hasta Guernica, corazón simbólico de las libertades vascas. Es una villa compacta y llana, perfecta para recorrer a pie con calma. Empieza por el Árbol de Guernica y la Casa de Juntas, con su vitral impresionante, y reserva un rato para el Parque de los Pueblos de Europa, donde hay esculturas de Chillida y Henry Moore.

La visita más intensa es la del Museo de la Paz de Gernika, que reconstruye de forma emotiva el bombardeo de 1937. Para ponerlo todo en contexto antes de recorrer la villa, un free tour por Guernica te ayuda a entender los fueros, el bombardeo y la reconstrucción. Si coincides con día de mercado, verás la villa en su ambiente más animado.

Día 4 · Bilbao

Toca ciudad. Bilbao es compacta y se recorre casi todo a pie, así que un solo día cunde mucho. Dedica una parte a la ría y al Guggenheim: la obra de titanio de Gehry, Puppy a la entrada y la araña de Louise Bourgeois. La otra mitad, al Casco Viejo, con las Siete Calles, las arcadas de la Plaza Nueva, la Catedral de Santiago y el Mercado de la Ribera, ideal para empaparte del ambiente local.

Para el primer contacto, un free tour por Bilbao te sitúa en un par de horas y te descubre rincones que quizá pasarías por alto. Si quieres aprovechar la visita al museo sin colas, reserva con antelación el tour del Museo Guggenheim. La tarde de pintxos, casi obligatoria.

Día 5 · Portugalete

Bajamos la ría hacia el mar y llegamos a Portugalete, villa marinera con casco histórico empedrado que trepa por la ladera (prepárate para cuestas y escaleras). Su gran icono es el Puente de Vizcaya, el primer puente transbordador de hierro del mundo y Patrimonio de la Humanidad. Puedes cruzar en la barquilla o subir a la pasarela superior si no te da vértigo. Completa el paseo con la Plaza del Solar y su Kiosco de la Música, la Basílica de Santa María —con el mayor retablo renacentista de madera de nogal del mundo— y la medieval Torre de Salazar.

Para ver la villa desde otro ángulo, el barco turístico por la Bahía del Abra permite subir y bajar entre Portugalete, Getxo y Santurtzi, un modo cómodo de enlazar la parada de hoy con la de mañana.

Día 6 · Getxo

Cerramos la ruta en Getxo, en la otra orilla del Puente Colgante. La estrella es precisamente ese puente, que une Las Arenas con Portugalete desde 1893 y sigue en funcionamiento. Desde ahí, sigue por el muelle de Churruca hasta la playa de Las Arenas y no te pierdas el Puerto Viejo de Algorta, un antiguo barrio de pescadores de callejuelas empinadas y casitas encaladas, perfecto para tomar unos potes. Si te queda energía, el Paseo de las Grandes Villas en Neguri muestra los palacetes de la burguesía bilbaína de principios del siglo XX.

Getxo se recorre a pie y con metro entre barrios. Una buena forma de despedirse de Bizkaia es desde el agua, con el barco por la ría de Bilbao y la Bahía del Abra, que cierra el círculo de esta desembocadura industrial.

Consejos prácticos para esta ruta

La primavera y el verano son las épocas más agradables para combinar costa y naturaleza en Urdaibai, pero ten presente que el clima aquí es atlántico: lleva siempre algo de abrigo o chubasquero, incluso en verano. Calzado cómodo, sí o sí, porque en Bermeo, Portugalete y Getxo hay cuestas y escaleras por todas partes.

El tramo de la costa (Bermeo, Mundaka, Guernica) se disfruta mucho más con coche, mientras que Bilbao, Portugalete y Getxo se conectan de maravilla con metro, así que puedes plantearte devolver el coche al llegar a la capital. No intentes meter todo en menos días: la gracia de esta ruta es ir con calma, sentarse a comer pescado y salir de pintxos sin reloj. Si te sobra alguna tarde, Urdaibai da para miradores y playas cercanas.

Ver todos los destinos de Bizkaia o el resto de rutas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días necesito para esta ruta por Bizkaia?

Con 6 días vas holgado y disfrutas cada parada sin prisas. Si tienes menos tiempo, puedes agrupar la costa de Urdaibai (Bermeo, Mundaka y Guernica) en dos o tres días y dejar Bilbao, Portugalete y Getxo para el final, ya que estos tres están muy próximos entre sí.

¿Se puede hacer sin coche?

En gran parte sí. Bilbao, Portugalete y Getxo se conectan estupendamente con el metro, y la comarca costera cuenta con transporte público de la zona que enlaza Bilbao con Mundaka y Bermeo. Aun así, para moverte con libertad por Urdaibai y sus playas y miradores, el coche da más flexibilidad.

¿Cuál es la mejor época para hacerla?

La primavera y el verano son las más agradables para combinar los pueblos costeros con la naturaleza de Urdaibai. El clima es atlántico, con veranos suaves e inviernos frescos y lluviosos, así que conviene llevar chubasquero en cualquier temporada.

¿Merece la pena dormir en la costa o basarse solo en Bilbao?

Depende del ritmo que busques. Dormir en pueblos como Mundaka o Bermeo permite disfrutar del puerto al atardecer y del ambiente marinero con calma. Para el tramo final, Bilbao funciona muy bien como base porque está a un paso de Portugalete y Getxo en metro.