Ruta · España · 7 días

Ruta por Asturias en 7 días: de Llanes a Cudillero

Ruta por Asturias en 7 días: de Llanes a Cudillero
  1. 1Llanes
  2. 2Ribadesella
  3. 3Cangas Onis
  4. 4Gijón
  5. 5Oviedo
  6. 6Avilés
  7. 7Cudillero

Asturias cabe en una semana si la recorres con cabeza, y esta ruta lo plantea así: entrando por el oriente marinero, subiendo a los Picos de Europa y bajando luego a las grandes ciudades hasta terminar en la costa occidental. Siete días dan para mucho sin ir corriendo, con tiempo para playas, pueblos con encanto, montaña verde y unas cuantas sidrerías por el camino.

Es una ruta pensada para hacer en coche, porque enlaza villas costeras, un tramo de montaña y tres ciudades enlazadas por autovía. Le sirve tanto a quien viaja en pareja como a familias: hay descensos de río, cuevas prehistóricas, cascos históricos para pasear y miradores de vértigo. Cada parada está en el punto exacto donde toca, así que solo tienes que seguir el orden.

Aquí te cuento qué ver cada día, por qué esa parada encaja en ese momento del viaje y algún consejo práctico para no llegar tarde a lo importante. Sin inventarme horarios ni distancias: solo la secuencia y el criterio para que la puedas conducir de verdad.

Día 1 · Llanes

Arrancamos por el oriente, casi en la frontera con Cantabria, en una de las villas marineras más completas del Cantábrico. Llanes tiene un casco histórico medieval con murallas, el Torreón del siglo XIII y la plaza de Santa Ana, palacios señoriales y, sobre todo, los Cubos de la Memoria: los bloques de hormigón del puerto que Agustín Ibarrola convirtió en una explosión de color. Es la foto obligada del día.

Como es tu primera parada y conviene ubicarse rápido, empezar con un free tour por Llanes te da contexto e historias en un paseo. Deja la tarde para las playas del concejo o, si viajas con niños, para el laberinto. El casco antiguo se recorre entero a pie.

Los Cubos de la Memoria en el puerto de Llanes, la estampa más reconocible del oriente asturiano.
Los Cubos de la Memoria en el puerto de Llanes, la estampa más reconocible del oriente asturiano. Foto: Aureliano from Castellón, España · CC BY-SA 2.0

Día 2 · Ribadesella

Seguimos costa abajo hasta Ribadesella, «la playa de los Picos de Europa» y cuna del Descenso del Sella. El casco histórico es pequeño, organizado en cuatro calles junto a la ría: pasea por el barrio de Portiellu con su escalera de colores, asómate al Paseo Marítimo para ver la desembocadura del Sella con las montañas de fondo y fíjate en los paneles cerámicos de Mingote.

La joya está bajo tierra: la cueva de Tito Bustillo, Patrimonio de la Humanidad, con arte rupestre de miles de años. Las plazas son muy limitadas, así que reserva con antelación la entrada al Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo para no quedarte fuera. Si te sobra energía, el kayak por la ría es un buen plan.

Día 3 · Cangas de Onís

Toca meterse tierra adentro, hacia la puerta de los Picos de Europa. Cangas de Onís, primera capital del reino asturiano, se recorre en un paseo: el Puente Romano de silueta jorobada con la Cruz de la Victoria colgando, la Capilla de Santa Cruz levantada sobre un dolmen y un centro lleno de sidrerías y tiendas de quesos. Dedica la tarde al Santuario de Covadonga, con su basílica y la Santa Cueva.

Si quieres el paisaje entero sin preocuparte de la logística, una excursión a los Lagos de Covadonga te lleva a los lagos Enol y Ercina, uno de los paisajes más impresionantes de España. Ojo: en temporada alta el acceso en coche a los Lagos está restringido y hay que subir en lanzadera desde un aparcamiento habilitado, así que consúltalo antes de ir.

Día 4 · Cangas de Onís y traslado a Gijón

Reserva la mañana para lo que te haya quedado en la zona: los miradores del oriente son espectaculares, con el del Fitu a la cabeza por sus vistas de 360º entre los Picos y el Cantábrico. Amanecer o atardecer son los mejores momentos para la luz sobre las montañas verdes. Si te va la aventura, el descenso del Sella en canoa es el clásico de la comarca.

Por la tarde bajamos a la costa central para plantarnos en Gijón y dormir allí, dejando la ciudad lista para el día siguiente.

Día 5 · Gijón

Gijón se recorre estupendamente a pie. Empieza en Cimavilla, el barrio marinero donde nació la ciudad, con la Plaza del Marqués, el Palacio de Revillagigedo y la estatua de Don Pelayo. Sube al cerro de Santa Catalina para ver el Elogio del Horizonte de Chillida —métete dentro y escucha el rumor del mar amplificado— y baja luego a la playa de San Lorenzo y su paseo, el Muro, con las Letronas para la foto.

Completa la jornada con las Termas Romanas de Campo Valdés y la Casa Natal de Jovellanos. Para captar las historias y leyendas del barrio viejo, un free tour por Gijón te deja bien situado al empezar.

Día 6 · Oviedo

La capital, elegante y peatonal, es puro pasear. En Oviedo no te pierdas la Catedral de San Salvador con su Cámara Santa, donde se custodian la Cruz de los Ángeles y la Cruz de la Victoria, ni la Plaza del Fontán, con sus balcones floridos y su ambientazo. Sube al monte Naranco para ver Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, joyas del prerrománico Patrimonio de la Humanidad.

La ciudad es un museo al aire libre: busca las estatuas de Woody Allen, Mafalda o El Culis Monumentalibus, y termina en la calle Gascona a base de culines de sidra. Un free tour por Oviedo es la mejor forma de hilar el casco histórico el primer rato.

Día 7 · Avilés y Cudillero

Cierra la ruta con dos joyas del occidente. Avilés sorprende con uno de los cascos históricos más bonitos del Principado: la Plaza de España o «el Parche», la calle Galiana con sus 252 metros de soportales continuos, la calle Rivero por donde pasa el Camino de Santiago y el vanguardista Centro Niemeyer frente a la ría. Dale la mañana, que es peatonal y se pasea sin prisa.

Y termina en Cudillero, la villa de casitas de colores que descienden en anfiteatro hasta el puerto. Callejea por la Cuesta y Riofrío, sube a los miradores para las mejores postales y baja a la Plaza de la Marina a comer pescado con vistas. Ven con calzado cómodo: aquí «a pie» significa escaleras y pendientes. No metas el coche en el casco antiguo, déjalo en el parking del puerto.

Consejos prácticos para esta ruta

La mejor época es de finales de primavera a principios de otoño, cuando el tiempo acompaña más para playas y miradores; en verano hay más ambiente pero también más gente en los sitios estrella. Ten en cuenta que Asturias es verde precisamente porque llueve, así que lleva chubasquero incluso en agosto.

El coche es el gran aliado de esta ruta: enlaza villas costeras, montaña y ciudades con libertad. No intentes meter en un mismo día los Lagos de Covadonga y una ciudad grande; el tramo de Cangas pide calma. Y si vuelas o llegas en tren, plantéate un traslado desde el aeropuerto para empezar sin agobios. Reserva con antelación lo que tenga plazas limitadas, como Tito Bustillo.

Ver todos los destinos de Asturias o el resto de rutas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días necesito para esta ruta por Asturias?

Con 7 días la haces cómoda, dedicando un día a cada gran parada y dejando margen para los Picos de Europa. Si vas más justo de tiempo, puedes agrupar Avilés y Cudillero en una jornada, como plantea este itinerario, o recortar alguna de las villas costeras. Con menos de cinco días tendrías que elegir entre la costa oriental y las ciudades.

¿Se puede hacer sin coche?

Es posible, pero pierdes mucha libertad. Las ciudades (Gijón, Oviedo, Avilés) están bien conectadas entre sí por tren y autobús, y las villas costeras tienen estación, aunque en algunos casos queda alejada del casco, como en Cudillero. El punto más complicado sin coche es la zona de Cangas de Onís y los Lagos de Covadonga: ahí lo más práctico son las excursiones organizadas, que resuelven el transporte por ti.

¿Cuál es la mejor época para hacerla?

De finales de primavera a comienzos de otoño es lo más agradecido, con más horas de luz y mejor tiempo para playas y miradores. El verano ofrece más ambiente pero también más afluencia en los lugares más famosos y restricciones de acceso en coche a los Lagos de Covadonga. Sea cuando sea, cuenta con que puede llover: es parte del encanto verde de Asturias.

¿En qué sentido conviene recorrer la ruta?

El orden propuesto —de Llanes en el oriente hasta Cudillero en el occidente— es el más natural, porque encadena las paradas de este a oeste sin dar rodeos. Puedes hacerla al revés si te viene mejor por dónde entras a Asturias, pero mantén la secuencia de paradas: están ordenadas para que cada tramo sea corto y lógico.