Rutas gastronómicas · España · 7 días

Ruta gastronómica por la provincia de Santa Cruz de Tenerife en 7 días

Ruta gastronómica por la provincia de Santa Cruz de Tenerife en 7 días
  1. 1El Hierro
  2. 2Santa Cruz de La Palma
  3. 3La Gomera
  4. 4Playa de Santiago
  5. 5Los Cristianos
  6. 6Puerto de la Cruz
  7. 7Santa Cruz de Tenerife

Esta ruta gastronómica por la provincia de Santa Cruz de Tenerife recorre cuatro islas —El Hierro, La Palma, La Gomera y Tenerife— con el paladar como brújula, siguiendo el hilo del queso de cabra, el almogrote, los mojos y el gofio de puesto en puesto y de puerto en puerto.

No es la ruta paisajística al uso: aquí el orden de las paradas te lleva de la isla más pequeña y recóndita a la capital, sumando en cada escala un producto o una forma de comer distinta. Sirve a quien viaja para comer bien, quiere entender qué se cocina en cada isla y prefiere un mercado o un puerto pesquero a un monumento más.

Ten en cuenta una cosa importante: en algunas paradas la despensa local está mejor documentada que en otras. Cuando no hay un plato concreto que contar, lo decimos sin rodeos y seguimos, porque preferimos ser honestos a inventarte una especialidad que no existe.

Día 1 · El Hierro

Arrancamos en la isla más pequeña y occidental, la primera Reserva de la Biosfera del archipiélago. El Hierro es sobre todo desconexión: sabinas retorcidas, piscinas naturales y el pueblo pesquero de La Restinga, en el sur, donde el mar manda. Para un viaje gastronómico, aquí el interés está en la cultura marinera del sur y en el producto de una isla que vive despacio; lo que no vas a encontrar es una escena de restaurantes de moda, y eso también forma parte de su encanto. En su guía de El Hierro verás que la despensa concreta no está muy detallada, así que aquí el consejo es simple: déjate llevar por lo que haya fresco del día en la zona del puerto y no llegues con la agenda llena.

Es una parada para bajar el ritmo antes de que el viaje se acelere. Reserva el ferry o el vuelo con tiempo, porque las conexiones entre islas son el verdadero cuello de botella de esta ruta.

Día 2 · Santa Cruz de La Palma

Saltamos a la capital de la Isla Bonita, una ciudad colonial de calles empedradas y balcones de madera asomados al mar. Fue durante siglos puerta entre Europa y América, y ese pasado marinero se respira en su puerto y en la calle O'Daly. Para situar la ciudad y su historia antes de sentarte a la mesa, un free tour por Santa Cruz de La Palma es una buena forma de empezar el día y de que un local te oriente sobre por dónde tirar.

Como en El Hierro, la guía de Santa Cruz de La Palma no detalla platos concretos, así que aquí lo honesto es recomendarte pasear el casco histórico con calma y comer donde veas ambiente local en las plazas. Cierra el círculo palmero antes de embarcar hacia Tenerife para seguir la ruta.

Día 3 · La Gomera

Aquí la ruta gastronómica encuentra su primer gran capítulo. San Sebastián de La Gomera, la capital colombina, es el sitio para probar el trío que define la isla: papas arrugás, almogrote y queso de cabra a la brasa. El almogrote —esa pasta untable de queso curado, pimienta y aceite— es el emblema gomero y motivo suficiente para venir. Pasea entre las casas de colores y las balconadas y déjate el estómago para la comida.

La isla es de curvas infinitas y bosques de laurisilva en Garajonay, así que calcula siempre de más al moverte. Si te apetece bajar el ritmo entre comidas, el alquiler de bicicletas en La Gomera es una forma de ganarte el queso pedaleando por el litoral. Todo lo que necesitas está en la guía de La Gomera.

El almogrote gomero, la pasta de queso curado que es el emblema comestible de La Gomera.
El almogrote gomero, la pasta de queso curado que es el emblema comestible de La Gomera. Foto: FOTO:Fortepan — ID 56652: Adományozó/Donor: Balassa Péter. archive copy at the Wayback Machine · CC BY-SA 3.0

Día 4 · Playa de Santiago

Seguimos en La Gomera bajando al sur más seco y soleado, a este pueblo marinero de arena negra donde el pescado es el protagonista natural. Su puerto pesquero y el paseo marítimo, con las barcas de colores y el ir y venir de los pescadores, marcan el tono: aquí se come mirando de dónde sale la captura. Es la parada para completar la despensa gomera con lo que da el Atlántico, sentado en una terraza junto al mar.

Si quieres vivir esa relación con el mar desde dentro, en la guía de Playa de Santiago verás opciones como el alquiler de barco con patrón para salir a la costa antes de comer. Reserva media jornada para los miradores del interior y deja la tarde libre para el pueblo.

Día 5 · Los Cristianos

Volvemos a Tenerife por el ferry que atraca en Los Cristianos, antiguo pueblo pesquero del sur reconvertido en gran destino turístico. Su puerto sigue siendo puerta de entrada y salida entre islas, y esa herencia marinera es lo que conecta con nuestra ruta. La guía de Los Cristianos no destaca platos concretos —es más zona de playa que de despensa singular—, así que aquí el consejo gastronómico es aprovechar la cercanía al mar y buscar el pescado del día en la zona del puerto, que es donde late lo auténtico.

Como es un buen nudo de excursiones, si te queda gusanillo del capítulo gomero puedes plantearte una excursión a La Gomera desde aquí. Úsalo también como base para poner rumbo al norte al día siguiente.

Día 6 · Puerto de la Cruz

Cruzamos al norte verde, al Valle de la Orotava con el Teide de fondo. Puerto de la Cruz es otra antigua villa de pescadores, hoy cuna del turismo canario, con su casco histórico de casas de colores y su ambiente costero. La guía de Puerto de la Cruz no detalla una especialidad concreta, así que en clave gastronómica lo interesante es el contraste: pasar del sur seco al norte húmedo cambia por completo el paisaje agrícola y lo que llega a la mesa.

Aprovecha la base para subir a las cumbres. Una excursión al Teide con Icod y Garachico te lleva por el corazón agrícola del norte tinerfeño antes de rematar la ruta en la capital.

Día 7 · Santa Cruz de Tenerife

La ruta termina donde manda su nombre: la capital. Y lo hace en el mejor sitio posible para un viaje gastronómico, el Mercado de Nuestra Señora de África, conocido como La Recova. Este mercado de aire colonial reúne casi 200 puestos con frutas tropicales, mojos, papas, gofio y demás productos canarios a precios populares: es la despensa de toda la ruta concentrada bajo un mismo techo, ideal para desayunar, picar y llevarte de vuelta lo mejor de las islas.

Para poner en contexto la ciudad y el propio mercado, un free tour por Santa Cruz de Tenerife sale de la Plaza de España y te ayuda a cerrar el viaje con perspectiva. Todo lo demás, en la guía de Santa Cruz de Tenerife.

Consejos prácticos para esta ruta gastronómica

Lo primero: esta ruta salta entre islas, así que lo que de verdad condiciona el plan son las conexiones marítimas y aéreas. Reserva con antelación y no encajes la comida clave del día justo después de un desembarco, porque cualquier retraso te la fastidia. Ve a los mercados por la mañana, cuando el género está fresco y el ambiente es de verdad, y deja las sobremesas largas para los pueblos pesqueros, que es donde la ruta se disfruta sin prisa.

No intentes meter demasiadas islas en pocos días: cada salto come tiempo y energía. Y sé flexible con las especialidades —en El Hierro, La Palma, Los Cristianos y Puerto de la Cruz preferimos no prometerte platos concretos que no podemos verificar; deja que te guíe lo que veas fresco y con ambiente local. El gran menú documentado de esta ruta es gomero (almogrote, queso, papas arrugás) y capitalino (el mercado de La Recova), así que reserva apetito para esas dos escalas.

Preguntas frecuentes

¿Qué platos o productos no me puedo perder en esta ruta?

El eje comestible mejor documentado está en La Gomera y en la capital. En San Sebastián de La Gomera prueba sí o sí el almogrote (pasta de queso curado), el queso de cabra a la brasa y las papas arrugás. Y en Santa Cruz de Tenerife, el Mercado de Nuestra Señora de África (La Recova) reúne mojos, gofio, papas y frutas tropicales. En el resto de paradas apuesta por el pescado fresco de sus puertos.

¿Dónde compro producto local para llevarme de recuerdo?

El mejor sitio de toda la ruta es el Mercado de Nuestra Señora de África, La Recova, en Santa Cruz de Tenerife: con casi 200 puestos de productos canarios es perfecto para llevarte mojos, gofio o queso al final del viaje. Por eso conviene dejar la capital para el último día, así lo comprado no viaja contigo entre islas.

¿Las paradas de pueblo pesquero son buenas para comer pescado?

Sí, y de hecho son el mejor argumento gastronómico de varias escalas. Playa de Santiago, Los Cristianos y Puerto de la Cruz nacieron como villas de pescadores y conservan puerto y ambiente marinero. La recomendación es buscar el pescado del día en la zona del puerto, donde late lo auténtico, más que fiarte de nombres concretos.

¿Cómo encajo las comidas con los saltos entre islas?

Con margen. Esta ruta cruza cuatro islas y depende de ferris y vuelos, así que no programes la comida importante del día justo tras un desembarco por si hay retrasos. Lo ideal es reservar transporte con antelación, visitar mercados por la mañana y dejar las sobremesas tranquilas para los días que no toca navegar.