Rutas de playas y costa · España · 7 días
Ruta de playas por Santa Cruz de Tenerife en 7 días
- 1La Restinga
- 2El Hierro
- 3Santa Cruz de La Palma
- 4La Gomera
- 5Playa de Santiago
- 6Los Cristianos
- 7Santa Cruz de Tenerife
Esta ruta de playas por la provincia de Santa Cruz de Tenerife salta de isla en isla buscando lo que de verdad importa cuando viajas por el litoral: dónde meterte en el agua, qué calas resguardadas tienes a mano y qué se puede hacer bajo la superficie. No es un recorrido de monumentos ni de sobremesas largas: es un itinerario pensado para quien quiere bañarse, bucear, remar y encadenar puertos pesqueros.
A diferencia de una ruta general por la provincia —que te llevaría a cascos históricos y miradores de interior—, aquí el hilo conductor es el mar. Verás que El Hierro, La Palma y La Gomera son islas de costa brava, de arena negra y piscinas de lava, mientras que el sur de Tenerife guarda los arenales más urbanos y tranquilos. Cada isla aporta un tipo de baño distinto.
Ten presente que buena parte del recorrido depende de ferris y de conducir por carreteras de curvas: las distancias engañan y conviene ir sin prisa. Siete días dan para tomarle el pulso a cuatro islas sin agobios, siempre que asumas que aquí se viaja despacio.
Día 1 · La Restinga (El Hierro)
Empezamos por el punto más al sur de El Hierro y de toda España. La Restinga es un pueblo de pescadores bañado por el Mar de las Calmas, y su nombre no engaña: es de las pocas zonas del archipiélago con aguas realmente tranquilas. La playa del pueblo, resguardada por el espigón, es perfecta para un primer chapuzón sin oleaje mientras te aclimatas al viaje. Aprovecha la tarde para ver llegar las barcas al puerto y quedarte al atardecer, que tiñe de naranja todo el frente marino.
Aquí lo grande está bajo el agua: la Reserva Marina Punta de La Restinga–Mar de las Calmas presume de una visibilidad excepcional y una biodiversidad enorme, aún más rica desde la erupción submarina del volcán Tagoro en 2011. Si nunca lo has probado, este es el sitio para estrenarte con un bautismo de buceo con instructores locales. Y si el neopreno no va contigo, un paseo en barco con snorkel te deja asomarte al fondo sin complicarte. Ojo, buceadores: conviene llegar un día antes y no volar hasta 24 horas después de la última inmersión.

Día 2 · El Hierro
Dedica el segundo día a entender por qué en El Hierro el baño se vive distinto. Aquí la costa es puro encuentro entre lava y mar, y en lugar de grandes arenales encontrarás piscinas naturales excavadas en la roca volcánica, como el Charco Azul. Son pozas de agua turquesa, abrigadas, ideales para quien busca un chapuzón entre paredes negras en vez de una playa clásica. Es una isla para bañarse despacio y sin multitudes.
Sube también al Sabinar, en La Dehesa, y acércate al solitario Faro de Orchilla, donde antes de descubrirse América se situaba el Meridiano Cero. No son planes de playa, pero enmarcan la costa herreña como pocos. Para todo esto necesitas coche: el transporte público existe pero es escaso, y las mejores pozas quedan lejos de las paradas.
Día 3 · Santa Cruz de La Palma
Cruzamos a la Isla Bonita. Santa Cruz de La Palma es una ciudad colonial de calles empedradas y balcones de madera asomados al mar en la Avenida Marítima, más de pasear que de tumbarte al sol. En términos de litoral, la capital es de costa urbana y frente marítimo, así que hoy toca cambiar el ritmo: casco histórico, la Plaza de España, la calle O'Daly y el Castillo de Santa Catalina junto al Barco de la Virgen. Para situarte y entender la historia de cada balcón, un free tour por Santa Cruz de La Palma es la mejor manera de empezar.
Si te sobra medio día y quieres desconectar de la costa, desde aquí sale la subida al Roque de los Muchachos y la Caldera de Taburiente. Para seguir la ruta, reserva con antelación el ferry hacia Tenerife, que te encadena con el siguiente salto de isla.
Día 4 · La Gomera
Toca La Gomera, una isla salvaje de barrancos que se precipitan al Atlántico. La capital, San Sebastián, fue la última escala de Colón antes de zarpar hacia América y merece un paseo entre casas de colores. Pero la Gomera de costa es la de las calas de arena negra escondidas entre acantilados y la de valles como Valle Gran Rey, en el suroeste, famoso por sus atardeceres atlánticos y su ambiente relajado.
Es una isla de carreteras interminables de curvas, así que calcula siempre de más. Si quieres vivir el litoral a otro ritmo, el alquiler de bicicletas en La Gomera funciona bien para tramos concretos de costa, aunque las cuestas del interior son solo para piernas entrenadas. Deja la parte más playera para el día siguiente, ya en el sur soleado de la isla.
Día 5 · Playa de Santiago
Bajamos al sur gomero, la cara más seca y luminosa de la isla. Playa de Santiago gira en torno a su playa de arena negra, protegida por el puerto y una de las más resguardadas del oleaje de La Gomera: perfecta para un baño tranquilo con los barrancos de fondo. Desde aquí arranca además una sucesión de calas hacia la capital —Playa del Medio, Chinguarime, Suárez, del Guincho, de la Roja y la remota Playa del Cabrito—, varias solo accesibles caminando un tramo, pero con la recompensa de la costa más agreste.
Es el día para meterse en el agua de verdad. Puedes salir a navegar con el alquiler de barco con patrón, remar en kayak o probar el paddle surf frente al pueblo. El clima seco de esta esquina de la isla juega a tu favor casi todo el año.
Día 6 · Los Cristianos
Volvemos a Tenerife por el sur, y aquí cambia por completo el concepto de playa. Los Cristianos es un antiguo pueblo pesquero convertido en gran destino turístico, con arenales dorados, urbanos y muy tranquilos. La Playa de Los Cristianos, junto al puerto, es amplia y de aguas calmadas gracias a los espigones; a un paso está la Playa de Las Vistas, con forma de bahía protegida por una escollera, y la acogedora Playa del Camisón, en forma de concha y algo menos comercial. Un día perfecto para baño relajado y paseo marítimo.
Como la costa aquí es abierta al Atlántico, el sur tinerfeño es zona de fauna marina: puedes salir a un avistamiento de cetáceos o estrenarte con un bautismo de buceo desde el puerto. Si te queda energía, la Montaña de Guaza ofrece un sendero sencillo con vistas de todo el litoral y, en días claros, de la silueta de La Gomera.
Día 7 · Santa Cruz de Tenerife
Cerramos en la capital. Santa Cruz de Tenerife es más ciudad que playa —plazas, mercado de La Recova, el Auditorio de Calatrava como una ola blanca junto al mar—, pero guarda su gran arenal a las afueras: la playa de Las Teresitas, a la que llegas en guagua o tranvía. Es el broche de arena para una ruta que ha ido de la roca volcánica a la arena dorada.
Aprovecha la mañana para el casco histórico con un free tour por Santa Cruz de Tenerife, que sale de la Plaza de España, y reserva la tarde para el baño. Si aún te sobra un día antes de volar, desde aquí salen las excursiones al Teide y a Masca, pero eso ya sería estirar la ruta.
Consejos prácticos para esta ruta de playas
Lo primero: asume que esto es un viaje entre islas y que los ferris marcan el ritmo. Reserva las travesías con antelación, sobre todo en temporada alta, y encaja tus días de baño alrededor de los horarios de barco, no al revés. En cada isla el coche es prácticamente imprescindible para llegar a las calas y piscinas naturales, que suelen quedar lejos de las paradas de guagua.
En verano las playas urbanas del sur de Tenerife se llenan: madruga si quieres sitio y disfrutarás además de la mejor luz. Las islas occidentales (El Hierro, La Palma, La Gomera) son de costa brava y piscinas de lava más que de arenales interminables, así que ve con esa expectativa: calzado que agarre en roca mojada te vendrá bien. No intentes meter las cuatro islas con prisa; siete días dan para catar cada una, no para exprimirlas. Y si buceas en El Hierro, respeta la regla de no volar hasta 24 horas después de la última inmersión al planificar el salto de isla.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de playas voy a encontrar en cada isla de la ruta?
Cambia mucho. En El Hierro predominan las piscinas naturales de lava y aguas abrigadas como el Mar de las Calmas, más que la arena. La Gomera combina calas de arena negra escondidas entre barrancos con puntos resguardados como la playa de Playa de Santiago. La Palma capital es de frente marítimo urbano. Y el sur de Tenerife (Los Cristianos) es donde están los arenales dorados, amplios y tranquilos, protegidos por espigones. La ruta va precisamente de la roca volcánica a la arena fina.
¿Dónde conviene bucear o hacer snorkel en este recorrido?
La Restinga, en El Hierro, es la meca del submarinismo del Atlántico: su Reserva Marina tiene una visibilidad excepcional y es ideal para un bautismo de buceo o un paseo en barco con snorkel. El sur de Tenerife, desde Los Cristianos, también ofrece bautismos de buceo y salidas de avistamiento de cetáceos en aguas abiertas. Recuerda no volar hasta 24 horas después de bucear al planificar los saltos entre islas.
¿Puedo hacer deportes de agua como kayak o paddle surf?
Sí, sobre todo en el sur de La Gomera. Desde Playa de Santiago puedes alquilar kayak, paddle surf o barco con patrón para recorrer las calas de la costa, que es de las más resguardadas de la isla. En el resto de paradas el foco está más en el baño, el buceo y las salidas en barco que en el remo.
¿Cuándo es mejor ir para disfrutar del baño con menos gente?
Las playas urbanas del sur de Tenerife se masifican en verano; si vas en temporada alta, madruga para tener sitio y aprovechar la luz de primera hora. Las islas occidentales son mucho más tranquilas todo el año por su costa brava. La primavera y el otoño suelen ser buenos momentos para encontrar un equilibrio entre buen tiempo y menos afluencia, aunque las condiciones concretas del mar dependen de cada día.