Ruta · España · 5 días
Ruta por la provincia de Pontevedra en 5 días
Esta ruta está pensada para quien quiere descubrir las Rías Baixas sin agobios: cinco días para pasar del bullicio atlántico de Vigo al granito peatonal de Pontevedra, y de ahí ir cayendo por la costa hasta los hórreos de Combarro, el albariño de Cambados y las playas de El Grove. Es un recorrido corto en distancias pero denso en experiencias, ideal para quien viaja en coche y no quiere pasarse el día conduciendo.
Las paradas están ordenadas de sur a norte siguiendo la costa, de modo que cada día enlaza con el siguiente sin desandar camino. Verás ciudad, pueblos marineros de postal, islas atlánticas, bodegas y muchísimo marisco. No es una ruta de kilómetros, sino de saborear despacio.
Sirve tanto para una primera vez en Galicia como para repetir con calma. Puedes hacerla tal cual o alargarla si te enganchan las islas o el vino. Vamos día a día.
Día 1 · Vigo
Empieza la ruta en Vigo, la ciudad más grande de Galicia y perfecta puerta de entrada. Dedica la mañana al Casco Vello, ese laberinto de callejuelas de piedra que baja hacia el puerto, con la Praza da Constitución, la Colexiata de Santa María y la zona de A Pedra, donde las ostreiras abren las ostras delante de ti. Sube luego al Monte do Castro, el gran mirador de la ciudad, con vistas de la ría y las Cíes al fondo, y pasea por As Avenidas junto al puerto para ver esculturas como el Nadador o el Sireno.
Para situarte el primer día y entender la historia marinera de la ciudad, un free tour por Vigo es la mejor forma de coger el pulso sin gastar de más. Si llegas en avión o tren cargado de maletas, reservar un traslado hasta tu alojamiento te ahorra el primer agobio.

Día 2 · Islas Cíes (desde Vigo)
Reserva un día entero para las islas Cíes, el auténtico Caribe gallego dentro del Parque Nacional das Illas Atlánticas, con su famosa playa de Rodas. Es una excursión que pide madrugar y organización previa: conviene reservar con antelación el barco a las islas Cíes, porque las plazas son limitadas y en verano se agotan. Lleva calzado cómodo, agua y comida, porque la isla es puro senderismo y playa.
Si te sobra tiempo o las Cíes no encajan con tu fecha, otra opción bonita es el barco a la isla de Ons. Al volver, cena de marisco en Vigo antes de continuar la ruta.
Día 3 · Pontevedra y Combarro
Pon rumbo a la capital. Pontevedra tiene uno de los cascos históricos mejor conservados de Galicia, totalmente peatonal, así que se disfruta caminando sin prisa. No te pierdas el Santuario de la Virgen Peregrina, con su curiosa planta en forma de vieira, la Basílica de Santa María la Mayor y las plazas más bonitas: la Herrería, la coqueta Plaza de la Leña y la de la Verdura. Un free tour por Pontevedra te ayuda a entender cada rincón el primer día.
Por la tarde, acércate a Combarro, uno de los pueblos más bonitos de Galicia. Sus casi 70 hórreos de granito alineados frente a la ría son una estampa única en el mundo. Sube por la Rúa do Mar y vuelve por la Rúa de San Roque para no perderte nada, y fíjate en los cruceiros y en la Iglesia de San Roque. Un truco: la marea condiciona la visita, con marea alta los hórreos parecen flotar. Para las mejores fotos, ve hasta la Playa do Padrón.
Día 4 · Cambados
Cambia de ría y sube a Cambados, la capital del vino albariño. El corazón es la Plaza de Fefiñáns, una de las plazas más bonitas de Galicia, presidida por el imponente Pazo de Fefiñáns y la Iglesia de San Benito. No te pierdas las ruinas de Santa Mariña Dozo, una iglesia gótica sin techo con los arcos abiertos al cielo, especialmente mágica a última hora de la tarde, ni la Torre de San Sadurniño junto al mar.
Estás en tierra de albariño, así que el plan redondo es visitar una bodega: puedes reservar la visita a las bodegas Martín Códax o la bodega Granbazán para catar los vinos donde se elaboran. Merece la pena dormir aquí para disfrutar el pueblo sin prisas.
Día 5 · El Grove y La Toja
Termina la ruta en El Grove, una península rodeada de playas y con tradición marinera en cada plato. Cruza el puente centenario hasta la isla de La Toja para ver la famosa capilla de las Conchas, forrada de conchas de vieira. Pasea por el puerto y el casco urbano, y si tienes tiempo, acércate a la playa de A Lanzada, uno de los arenales más largos de Galicia, y recorre el Sendero de Pedras Negras entre pasarelas de madera, ideal al atardecer.
Como broche, nada como salir al agua: un paseo en barco por la ría de Arousa con degustación te lleva por las bateas de mejillón, el alma marisquera de la zona. Si viajas en familia, el tren turístico de El Grove recorre los puntos emblemáticos sin cansar a los peques.
Consejos prácticos para esta ruta
El coche es el gran aliado de este itinerario: las paradas están cerca unas de otras y así ganas libertad para enlazarlas a tu ritmo. La primavera y el principio del otoño son épocas muy agradecidas, con menos gente que en pleno verano; si viajas en agosto, madruga para las islas y para aparcar en Combarro, que se llenan rápido.
No intentes meter más paradas de la cuenta: la gracia de las Rías Baixas es ir despacio, comer bien y perderte por los pueblos. Deja siempre una tarde libre para playa o para una terraza con marisco. Y ten en cuenta la marea si quieres la mejor foto de los hórreos de Combarro.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para esta ruta?
Con 5 días vas cómodo para ver Vigo, dedicar una jornada completa a las islas, y bajar sin prisas por Pontevedra, Combarro, Cambados y El Grove. Si dispones de menos tiempo, puedes juntar Combarro con Pontevedra en un solo día; si tienes más, alarga en las islas o en las bodegas.
¿Se puede hacer sin coche?
Vigo y Pontevedra están bien conectadas por transporte público, pero los pueblos costeros como Combarro, Cambados y El Grove son mucho más cómodos con vehículo, ya que allí el transporte público es limitado y las playas y calas quedan repartidas. Sin coche es posible, pero perderás flexibilidad y tiempo.
¿Cuál es la mejor época para recorrer las Rías Baixas?
La primavera y el inicio del otoño ofrecen buen tiempo y menos aglomeraciones. El verano es ideal para las playas y las islas, pero es la temporada más concurrida, así que conviene reservar barcos y visitas con antelación y madrugar para aparcar.
¿Hace falta reservar el barco a las Cíes con antelación?
Sí. Las plazas para las islas Cíes son limitadas y en temporada alta se agotan, así que conviene comprar el pasaje con antelación. Ten en cuenta que la excursión ocupa prácticamente todo el día y que en la isla no hay grandes servicios, así que lleva agua y comida.