Ruta · España · 6 días
Ruta por la provincia de Almería en 6 días
Almería es de esas provincias que lo tienen casi todo y presume de poco: pueblos blancos colgados sobre el mar, calas de agua transparente en el Cabo de Gata, el único desierto de Europa y una capital con la ciudadela árabe más grande de España. Esta ruta de seis días está pensada para recorrerla de norte a sur, empezando en el Levante y bajando por la costa hasta la zona de Roquetas, con una escapada tierra adentro al desierto de Tabernas.
Es un itinerario ideal para quien quiere combinar playa, naturaleza, historia y un punto de aventura sin agobios ni multitudes. Cada parada está encadenada con la siguiente por cercanía, así que el recorrido fluye de forma lógica y no vas dando bandazos por el mapa.
Un aviso desde ya: aquí el coche es prácticamente imprescindible. Muchas calas, poblados y miradores quedan repartidos y el transporte público es limitado. Con vehículo propio o de alquiler exprimes la provincia de verdad; sin él, tendrás que apoyarte en excursiones organizadas.
Día 1 · Mojácar
Arrancamos en Mojácar, uno de los pueblos blancos más bonitos de Almería, colgado sobre una colina en las estribaciones de la Sierra Cabrera. La gracia está en perderse a pie por su casco antiguo: sube desde la Fuente Mora, cruza la Puerta de la Almedina, descansa en la Plaza del Parterre junto a la Iglesia de Santa María y busca el ficus centenario y los mosaicos del Indalo en la Plaza del Ayuntamiento. Las calles empinadas no están hechas para el coche, así que déjalo en el aparcamiento de arriba y camina.
Para no quedarte solo con la postal y entender las leyendas que esconde cada esquina, una visita guiada por Mojácar va estupenda el primer día. Merece la pena quedarse a dormir aquí para disfrutar del pueblo sin las prisas del turismo de día y bajar luego a la zona de playa, que tiene ambiente para rato.

Día 2 · Carboneras
Bajando por la costa llegamos a Carboneras, un antiguo pueblo pesquero que es una de las puertas de entrada al Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. En el propio casco tienes el Castillo de San Andrés, con su museo de ánforas y entrada gratuita, el Molino de Viento restaurado y los murales de arte urbano de la Calle Maestro Antonio Aibar. Pero la joya es la Playa de los Muertos, de agua transparente y perfecta para el snorkel: ten en cuenta que hay que bajar andando por un camino con pendiente, así que lleva calzado cómodo y agua.
Como muchas de las calas más espectaculares quedan escondidas entre acantilados, una de las mejores formas de descubrir el litoral es desde el mar. Un paseo en barco por las calas del Cabo de Gata te deja ver formaciones volcánicas y rincones inaccesibles por tierra, con parada para el chapuzón.
Día 3 · Las Negras
Seguimos hacia el corazón del parque para llegar a Las Negras, un pueblo pesquero de casas blancas y chiringuitos a pie de agua que conserva el alma tranquila del Cabo de Gata. Su playa de guijarros oscuros invita a un baño, pero lo suyo es usarlo de base para descubrir calas como la aislada Cala San Pedro o El Playazo de Rodalquilar, presidido por el castillo de San Ramón. Guarda tiempo también para las minas abandonadas de Rodalquilar y los rincones de Los Escullos.
Para conocer la costa de forma activa, una ruta en kayak y snorkel por Cabo de Gata sale de la Cala del Cuervo, junto al pueblo, y recorre cuevas navegables y el castillo de San Ramón. Es guiada y familiar, ideal para orientarte y meterte de lleno en el paisaje volcánico.
Día 4 · Tabernas
Cambio radical de decorado: tierra adentro nos espera Tabernas, el único desierto de Europa y escenario de cientos de wésterns. Aquí la mañana se disfruta en uno de los poblados del Oeste, como Fort Bravo u Oasys Mini Hollywood, con sus saloons, sus calles polvorientas y espectáculos en directo. Si viajas con niños, este día es un acierto seguro. Para ahorrarte colas, ve con la entrada a Oasys Mini Hollywood comprada de antemano.
Por la tarde, sal a recorrer las cárcavas ocres y las localizaciones de rodaje. Buena parte del desierto discurre por pistas sin asfaltar o en zonas restringidas, así que para llegar a los rincones más espectaculares sin sustos lo mejor es un tour por el desierto de Tabernas en 4x4. Intenta cuadrar la última hora del día en el paisaje: la luz del atardecer sobre las cárcavas es de película.
Día 5 · Almería
Toca capital. Almería se recorre a pie sin problema y su joya absoluta es la Alcazaba, la ciudadela musulmana más grande de España, con murallas, jardines y vistas al mar. Desde allí arranca la Muralla de Jayrán y, bajando, encontrarás la peculiar Catedral de la Encarnación con aspecto de fortaleza. Pasea por la Puerta de Purchena, la Casa de las Mariposas y la Plaza de la Constitución, y reserva un rato para la experiencia más singular: los Refugios de la Guerra Civil, kilómetros de galerías subterráneas muy bien contadas.
Para coger contexto rápido nada más llegar, un free tour por Almería te ubica en un momento y te descubre historias que de otro modo pasarías por alto.
Día 6 · Roquetas de Mar
Cerramos la ruta en Roquetas de Mar, un clásico de sol y playa que combina kilómetros de arena con su llamado «triángulo cultural»: el Castillo de Santa Ana, con terrazas de excelentes vistas y entrada gratuita, el faro decimonónico convertido en sala de exposiciones y el puerto con las barcas de los pescadores. Si te queda energía, acércate al Paraje Natural Punta Entinas-Sabinar, un humedal de dunas, salinas y lagunas donde no es raro ver flamencos.
Roquetas funciona también como base cómoda si quieres alargar la escapada: desde aquí salen excursiones a la provincia e incluso a la Alhambra de Granada, un buen broche si aún tienes días.
Consejos prácticos para esta ruta
El coche es la columna vertebral de este viaje: sin él, calas, poblados y miradores quedan muy difíciles de encadenar. Ve con calzado cómodo y agua siempre, sobre todo en el Cabo de Gata y en Tabernas, donde la sombra escasea.
La primavera y el otoño son épocas muy agradables para recorrerla; en pleno agosto las playas más famosas, como la de los Muertos, se masifican, así que madruga o busca calas más aisladas. No intentes meter demasiadas paradas en un mismo día: la gracia de Almería es el ritmo pausado, dejar tardes libres para un baño y disfrutar de los atardeceres, ya sea sobre las cárcavas del desierto o desde las terrazas del castillo de Roquetas.
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Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para recorrer Almería?
Con seis días haces un recorrido muy completo, que es lo que plantea esta ruta: costa del Levante, Cabo de Gata, desierto de Tabernas, la capital y la zona de Roquetas. Si dispones de menos tiempo, puedes agrupar alguna parada, pero el ritmo pausado es parte del encanto de la provincia.
¿Se puede hacer esta ruta sin coche?
Es complicado. El transporte público por la provincia es limitado y muchas calas, poblados y miradores quedan repartidos y alejados del casco urbano. Lo más práctico es alquilar coche; si no quieres conducir, puedes apoyarte en excursiones organizadas desde la capital o desde Roquetas para llegar a Cabo de Gata y al desierto de Tabernas.
¿Cuál es la mejor época para hacerla?
La primavera y el otoño ofrecen temperaturas muy agradables y menos gente. El verano funciona por la brisa constante de la costa, pero las playas más famosas se masifican en agosto, así que conviene madrugar o buscar calas más tranquilas. En el desierto de Tabernas el calor de mediodía puede ser intenso, mejor visitarlo a primera hora o al atardecer.
¿Merece la pena desviarse al desierto de Tabernas estando la costa tan cerca?
Sí. Tabernas rompe por completo con el resto de la ruta y es el único desierto de Europa, con poblados del Oeste donde se rodaron cientos de wésterns. Es un contraste espectacular con las calas del Cabo de Gata y funciona especialmente bien si viajas en familia.