Rutas de naturaleza y turismo rural · España · 6 días

Ruta de naturaleza por Almería en 6 días

Ruta de naturaleza por Almería en 6 días
  1. 1Mojácar
  2. 2Carboneras
  3. 3Negras
  4. 4Tabernas
  5. 5Almería
  6. 6Roquetas de Mar

Esta ruta de naturaleza por Almería está pensada para quien viaja buscando paisaje antes que otra cosa: costa volcánica, calas a las que solo llegas andando o en barca, el único desierto de Europa y humedales donde crían los flamencos. Almería es, seguramente, la provincia andaluza donde el terreno manda más, y en seis días encadenas ecosistemas radicalmente distintos sin apenas rodeos.

A diferencia de la ruta general de la provincia —más centrada en cascos históricos y monumentos—, aquí el hilo es el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, el desierto de Tabernas y los espacios protegidos del litoral. Cada parada entra en el recorrido por lo que aporta al paisaje, no por su oferta urbana.

El orden va de norte a sur siguiendo la costa y luego hacia el interior: Mojácar, Carboneras, Las Negras, el giro tierra adentro a Tabernas, la capital como base natural y el cierre en los humedales de Roquetas. Ideal para amantes del senderismo suave, el snorkel, la fotografía de paisaje y el turismo rural sin prisas.

Día 1 · Mojácar

Empezamos la ruta en Mojácar, pueblo blanco encaramado en una colina de las estribaciones de la Sierra Cabrera, a la vista del mar. Aquí lo que interesa para un viaje de naturaleza es la posición: es el balcón desde el que se domina todo el Levante almeriense antes de bajar al litoral protegido. Callejea por el casco histórico hasta la Fuente Mora y déjate caer hacia los miradores; la luz de última hora sobre la sierra y la costa es el mejor arranque posible.

Como es el primer día y conviene ubicarse en el territorio, una visita guiada por Mojácar ayuda a entender cómo el relieve y la defensa de la costa moldearon el pueblo. Reserva la tarde para pasear sin agobios: el casco antiguo se recorre a pie y no está pensado para el coche.

El litoral volcánico del Cabo de Gata, columna vertebral de esta ruta de naturaleza.
El litoral volcánico del Cabo de Gata, columna vertebral de esta ruta de naturaleza. Foto: Jason Priem · CC BY-SA 2.0

Día 2 · Carboneras

Bajamos a Carboneras, una de las puertas de entrada al Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y primera toma de contacto con la costa volcánica de verdad. La estrella es la Playa de los Muertos, de agua transparente y fondo perfecto para el snorkel; ten en cuenta que se llega bajando a pie por un camino con pendiente, así que calzado cómodo y agua encima. Cerca se alza la Mesa Roldán, meseta volcánica con vistas amplias del litoral.

Para ver los acantilados y calas que quedan escondidos por tierra, lo mejor es mirarlos desde el agua: un paseo en barco por las calas del Cabo de Gata te acerca a formaciones que de otro modo no verías, y suele incluir parada para el chapuzón. Ojo con los días de viento: si hay corriente, valora bien las condiciones antes de bañarte.

Día 3 · Las Negras

Seguimos costa abajo hasta Las Negras, pueblo pesquero de casas blancas metido de lleno en el corazón del parque. Aquí el paisaje árido y volcánico se vive en estado puro: la playa de guijarros oscuros, la Cala San Pedro (aislada, sin acceso rodado, se llega andando o en barca) y El Playazo de Rodalquilar con su castillo de San Ramón. Reserva tiempo también para las minas de Rodalquilar, un complejo minero abandonado con un aire fantasmal que encanta a los aficionados a la fotografía, y su jardín botánico.

Para conocer la costa de forma activa, una ruta en kayak y snorkel por Cabo de Gata sale de la Cala del Cuervo, pasa por cuevas navegables y para a bañarse en Cala Bergantín. Si prefieres el interior del parque, un tour en 4x4 llega a los rincones más inaccesibles. La brisa constante hace el calor llevadero incluso en pleno verano.

Día 4 · Tabernas

Giramos tierra adentro para el gran contraste de la ruta: Tabernas, el único desierto de Europa. Cárcavas ocres, ramblas y un cielo limpísimo que por la noche se convierte en uno de los mejores lugares de la provincia para mirar las estrellas. Es un ecosistema único, protegido, y verlo después de la costa volcánica te da la medida de lo variada que es Almería.

Para moverte sin sustos por un terreno lleno de pistas sin asfaltar y zonas restringidas, un tour por el desierto de Tabernas en 4x4 te lleva a las localizaciones más espectaculares con contexto. Si te va caminar, hay opciones de senderismo por el desierto. Deja la puesta de sol libre: la luz sobre las cárcavas es el momento del día.

Día 5 · Almería

La capital, Almería, funciona en esta ruta como base natural desde la que rematar el parque por el sur. Más allá de la Alcazaba y el casco histórico, lo interesante para este viaje son las salinas de Cabo de Gata, uno de los grandes puntos de observación de aves del Mediterráneo. Un tour por las salinas y humedales de Cabo de Gata te acerca a los flamencos y a la fauna del litoral protegido.

Si aún quieres exprimir el parque por libre, desde la capital salen excursiones a Cabo de Gata que enlazan las calas del sur del parque. La primavera y el otoño son las mejores épocas para las salinas, con luz suave y aves en paso.

Día 6 · Roquetas de Mar

Cerramos en Roquetas de Mar, y aquí el motivo es claro: el Paraje Natural Punta Entinas-Sabinar, uno de los humedales mejor conservados del Mediterráneo andaluz. Dunas, salinas naturales y lagunas donde no es raro ver flamencos, un buen contrapunto tranquilo tras la intensidad de los días anteriores. Recorrerlo en bicicleta, entre dunas y charcas, es la forma más agradecida de adentrarse sin agobios.

Es un final relajado que redondea el mosaico de paisajes de la provincia: de la costa volcánica al desierto y de vuelta a los humedales. Si te queda gasolina, desde aquí también salen escapadas de un día al resto de la provincia.

Consejos prácticos para esta ruta de naturaleza

La primavera y el otoño son, en general, las mejores estaciones: temperaturas amables para caminar, luz limpia para la fotografía y menos gente en las calas y humedales. En verano el interior de Tabernas aprieta de calor y las playas del Cabo se masifican en agosto; madruga y aprovecha las primeras y últimas horas.

Lleva siempre agua y calzado cómodo: muchas de las mejores calas y miradores exigen tramos a pie por caminos con pendiente y apenas hay sombra. No intentes meter todo el parque en un día ni forzar pistas de tierra con un coche que no toca; para lo más inaccesible, mejor barco, kayak o 4x4 guiado. Y respeta los espacios protegidos: en los humedales, silencio y distancia con las aves.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor época para hacer esta ruta de naturaleza?

La primavera y el otoño son ideales: se camina cómodo por el Cabo de Gata y por Tabernas sin el calor extremo del verano, la luz es más suave para la fotografía y las salinas y humedales tienen mucha actividad de aves. El verano funciona para bañarse, pero el desierto aprieta y las calas más famosas se masifican en agosto.

¿Cómo llego a las calas más aisladas del Cabo de Gata?

Varias de las mejores calas no tienen acceso rodado o exigen caminar por pistas y senderos sin sombra. Para las más escondidas, lo práctico es verlas desde el mar en un paseo en barco o en kayak, o apuntarse a un tour en 4x4 para el interior del parque. Lleva siempre agua y calzado cómodo, porque la sombra escasea.

¿Dónde puedo ver flamencos en esta ruta?

En dos puntos: las salinas de Cabo de Gata, accesibles desde la capital, y el Paraje Natural Punta Entinas-Sabinar en Roquetas de Mar, uno de los humedales mejor conservados del Mediterráneo andaluz. En ambos conviene ir con prismáticos, mantener distancia con las aves y aprovechar las horas de luz suave del amanecer o el atardecer.

¿Merece la pena incluir el desierto de Tabernas en una ruta de naturaleza costera?

Sí, y es lo que hace especial esta ruta. Tabernas es el único desierto de Europa y ofrece un ecosistema radicalmente distinto al litoral volcánico del Cabo de Gata: cárcavas, ramblas y, por sus cielos limpios, uno de los mejores lugares de la provincia para observar estrellas. El contraste entre desierto, costa y humedales es precisamente el atractivo del recorrido.