Rutas con niños · España · 6 días
Ruta con niños por Almería en 6 días
Esta ruta con niños por Almería está pensada para que el viaje funcione al ritmo de los peques: pocas paradas al día, distancias cortas y margen para que nadie acabe fundido. Almería tiene un combo raro y muy agradecido con los niños: playas de agua transparente, un desierto de película con poblados del Oeste y calas a las que llegar en barco.
A diferencia de la ruta general de la provincia, aquí priorizo lo que engancha a un niño de cada parada —un castillo al que subir, un poblado vaquero, un chapuzón en aguas mansas, un paseo en barco— y te aviso cuándo una etapa es más exigente para ellos. Todo sale de las guías de cada destino: nada de inventar horarios ni servicios que no puedo verificar.
Sirve tanto para agosto como para una escapada de primavera u otoño, que con niños casi se agradece más por el calor. El orden de las paradas es el geográfico real, así que puedes conducirlo tal cual sin dar vueltas de más.
Día 1 · Roquetas de Mar
Empezamos con una base cómoda y muy manejable con niños: Roquetas de Mar tiene kilómetros de playa de arena cuidada y un paseo marítimo largo para caminar sin prisa al atardecer, cuando afloja el calor. El plan estrella del primer día es el llamado «triángulo cultural», que queda todo junto y a pocos metros: el Castillo de Santa Ana, con terrazas a las que subir para intentar ver el Cabo de Gata a lo lejos (a los niños les suele encantar lo de «divisar»), y el Faro, junto a la playa de la Bajadilla.
Si algún día pinta demasiado calor, el Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar es un buen paseo entre dunas y charcas donde a veces se ven flamencos; se recorre bien en bici. Deja la primera tarde libre para aclimatarse.

Día 2 · Tabernas
El desierto de Tabernas es, probablemente, el día que más ilusión hace a un niño de toda la ruta: es el único desierto de Europa y el escenario de cientos de wésterns. La clave con peques está en los poblados temáticos, Fort Bravo y Oasys Mini Hollywood, donde pasear por calles polvorientas, asomarse al saloon y ver espectáculos en directo. Para no perder tiempo en la cola, va bien llevar la entrada a Oasys Mini Hollywood comprada de antemano.
Ojo con el calor: aquí pega fuerte y la sombra escasea, así que gorra, agua y evitar las horas centrales. Si os quedan ganas, un paseo a caballo por el desierto es una forma tranquila y de película de recorrer el paisaje. La puesta de sol sobre las cárcavas cierra el día bien.
Día 3 · Las Negras
Cambiamos de escenario y entramos en el Cabo de Gata por Las Negras, un pueblo pesquero de casas blancas y mar transparente, sin la masificación de otros destinos. Su playa de guijarros oscuros no es enorme, pero el agua limpísima invita a chapotear. Para orientaros el primer día en el parque, una ruta en kayak y snorkel sale de la Cala del Cuervo, junto al pueblo, pasa por cuevas navegables y el castillo de San Ramón y para a bañarse en Cala Bergantín: es guiada y familiar.
Ten en cuenta que muchas calas del entorno, como Cala San Pedro, se alcanzan solo andando o en barca, así que con niños pequeños conviene elegir bien y no encadenar caminatas. El Playazo de Rodalquilar, más amplio y con su castillo, es de los accesos más cómodos.
Día 4 · Agua Amarga
Siguiendo la costa llegamos a Agua Amarga, otro pueblo blanco de calas turquesa. Aquí el gran acierto con niños es su playa urbana: unos 500 metros de arena fina justo delante del pueblo, con servicios (socorrismo, duchas, aseos, chiringuitos) y acceso adaptado, ideal para un baño cómodo sin tener que desplazarse. En su extremo oeste hay unas curiosas cuevas excavadas que dan juego para explorar.
Las calas más espectaculares de la zona, como Cala de Enmedio, se ganan caminando: valóralo según la edad y las piernas de tus peques, porque no es un paseo corto. La Playa de los Muertos es preciosa pero se baja por un camino de rocas con cuidado y se masifica, así que no es la más práctica con niños pequeños. Si buscáis vistas fáciles, la subida a la Mesa Roldán es un buen mirador.
Día 5 · Carboneras
En Carboneras lo interesante para este viaje es doble. Por un lado, sus playas urbanas familiares y bien equipadas —Las Marinicas, Los Barquicos, el Ancón, el Corral—, varias con Bandera Azul y con el pueblo al lado. Por otro, el Castillo de San Andrés, una fortaleza del siglo XVI frente al mar que hoy alberga un museo de ánforas y que se visita sin pagar entrada.
La mejor forma de que los niños vean el Cabo de Gata sin caminatas es desde el agua: un paseo en barco por las calas deja ver acantilados, la Isla de San Andrés y rincones a los que no se llega por tierra, normalmente con parada para el chapuzón. Para completar el paseo por el pueblo, buscad los murales de arte urbano y el Molino de Viento restaurado.
Día 6 · Vera
Cerramos en Vera con el día más «de premio» para los niños. El pueblo tiene un centro tranquilo con su iglesia fortaleza y calles blancas para un paseo corto, pero el plan que suele ganar por goleada es el parque acuático: con la entrada a Aquavera tenéis toboganes, piscinas y zonas para los más pequeños, un cierre refrescante tras varios días de coche y calas.
Vera Playa es amplia y de ambiente familiar (con una conocida zona naturista, por si os la queréis saltar). Entre el casco y la playa hay distancia, así que aquí el coche sigue viniendo bien para los últimos traslados.
Consejos prácticos para esta ruta con niños
El error más común es querer meter demasiadas calas en un día: con niños, una playa por la mañana y algo tranquilo por la tarde es más que suficiente. En el Cabo de Gata la sombra escasea y muchas calas se alcanzan andando o por pistas de tierra, así que elegid siempre los accesos más cómodos (playas urbanas de Agua Amarga y Carboneras, el Playazo de Rodalquilar) y dejad las caminatas largas para cuando las edades acompañen.
El calor manda: gorra, agua, crema y evitar las horas centrales, sobre todo en Tabernas. Las mañanas cunden más y, en verano, madrugar ayuda a encontrar sitio. Alterna días de playa con los dos días distintos —desierto y parque acuático— para que no se haga monótono, y no intentes visitar todo el parque natural: mejor pocas paradas bien disfrutadas que una carrera de coche en coche.
Preguntas frecuentes
¿Qué paradas de esta ruta enganchan más a los niños?
El desierto de Tabernas suele ser el favorito por los poblados del Oeste (Fort Bravo y Oasys Mini Hollywood), con calles vaqueras y espectáculos en directo. También funcionan muy bien los paseos en barco por las calas desde Las Negras o Carboneras, subir al Castillo de Santa Ana en Roquetas y el parque acuático de Vera como broche final.
¿Son cómodas las playas del Cabo de Gata para ir con niños?
Depende mucho de cuál elijas. Las playas urbanas de Agua Amarga y Carboneras (Las Marinicas, Los Barquicos…) están junto al pueblo y bien equipadas, así que son las más prácticas con peques. En cambio, calas como Cala San Pedro, Cala de Enmedio o la Playa de los Muertos se alcanzan andando o por caminos de rocas y no son las más aconsejables con niños pequeños.
¿Cómo llevo el calor de Tabernas con niños?
El desierto pega fuerte y la sombra escasea, así que conviene ir con gorra, agua abundante y crema, y visitar los poblados a primera hora, evitando las horas centrales del día. Reserva la tarde para descansar y guarda la puesta de sol sobre las cárcavas para el final, cuando afloja el calor.
¿Merece la pena hacer el paseo en barco por el Cabo de Gata con niños?
Es una de las mejores formas de que vean las calas y acantilados sin caminatas, algo muy de agradecer con peques. Los paseos en barco desde Carboneras o Las Negras recorren cuevas, islotes y rincones inaccesibles por tierra y suelen incluir parada para bañarse. No puedo confirmarte edades mínimas ni condiciones concretas, así que consúltalo al reservar.