Ruta · España · 7 días
Ruta por la provincia de Las Palmas en 7 días
- 1Maspalomas
- 2Agaete
- 3Las Palmas de Gran Canaria
- 4Playa Blanca
- 5Puerto del Carmen
- 6Arrecife
- 7Costa Teguise
La provincia de Las Palmas reparte sus tesoros entre dos islas muy distintas: Gran Canaria, con sus dunas, sus valles verdes y una capital que lo tiene todo; y Lanzarote, puro paisaje volcánico, playas turquesas y la huella de César Manrique en cada rincón. Esta ruta de 7 días enlaza lo mejor de ambas en un orden lógico, de sur a norte en Gran Canaria y de sur a este en Lanzarote.
Es un itinerario pensado para quien quiere sol y mar sin renunciar a naturaleza, cultura y algún plan activo. No es una carrera: cada día tiene una parada protagonista para que puedas bañarte con calma, pasear un casco histórico o subir a un mirador sin mirar el reloj. Verás dunas doradas, pueblos marineros de casas blancas, piscinas naturales, acuarios de los grandes de Europa y calas de aguas cristalinas.
Ten en cuenta que la ruta salta de Gran Canaria a Lanzarote, así que necesitarás combinar las dos islas (por ferry o vuelo interno) entre el tercer y el cuarto día. Con eso resuelto, el resto es dejarse llevar de parada en parada.
Día 1 · Maspalomas
Empezamos por el sur de Gran Canaria, donde el gran icono son las dunas de Maspalomas, una reserva natural de arena que parece un pequeño desierto junto al mar. Recórrelas al amanecer o al atardecer, cuando la luz es más suave y el ambiente más tranquilo; después acércate al Faro de Maspalomas, precioso a la caída del sol, y a las playas kilométricas de Maspalomas y Playa del Inglés. Una forma clásica y muy familiar de vivir el entorno es con un paseo en camello por las dunas.
Si viajas con niños o quieres un día de puro ocio, la zona tiene parques como Aqualand o Holiday World. Consejo: deja la tarde libre para el atardecer desde el paseo de Meloneras, uno de los más bonitos del sur.

Día 2 · Agaete
Subimos al noroeste, donde la cordillera se descuelga hasta el mar. En Agaete conviven dos almas: el casco interior de calles blancas y ambiente tranquilo, y el Puerto de las Nieves, marinero y con vistas al enclave donde estuvo el Dedo de Dios. La Playa de Las Nieves, resguardada, es ideal para un baño tranquilo, y las piscinas naturales de Las Salinas son un regalo para pasar la tarde sin preocuparte del oleaje.
Es una parada perfecta para bajar el ritmo. Si te apetece algo más activo, un tour en kayak por el noroeste deja ver esta costa desde el agua, imposible de olvidar.
Día 3 · Las Palmas de Gran Canaria
La capital cierra la primera isla y sorprende por lo mucho que concentra. Pasea por Vegueta, el casco histórico donde nació la ciudad, con la Catedral de Santa Ana, la Casa de Colón y sus calles empedradas. Para ubicarte y captar la historia desde el primer momento, un free tour por Las Palmas es una manera estupenda de empezar.
Después, la Playa de Las Canteras, una de las mejores playas urbanas de Europa, con su barrera natural de roca que calma el oleaje. Un plan redondo para familias es el acuario Poema del Mar, uno de los más grandes del continente. Reserva el final del día para combinar islas: aquí toca dar el salto a Lanzarote.
Día 4 · Playa Blanca
Ya en el sur de Lanzarote, Playa Blanca presume de clima suave y poco viento. Su gran joya es la Playa de Papagayo, dentro del Monumento Natural de Los Ajaches: una cala en forma de concha protegida por acantilados, de aguas transparentes. Conviene llegar temprano para evitar aglomeraciones. También merecen un chapuzón Playa Flamingo y Playa Dorada, más cómodas y con servicios.
La mejor forma de disfrutar de Papagayo suele ser desde el mar. Una excursión en velero por las playas de Papagayo con baño a bordo es un planazo, y al atardecer no te pierdas el paseo por Marina Rubicón.
Día 5 · Puerto del Carmen
Seguimos por la costa hasta Puerto del Carmen, antiguo pueblo pesquero convertido en el gran núcleo turístico del sur, con kilómetros de costa y playas de bandera azul. Playa Chica es el punto de snorkel y buceo más famoso de la zona: a pocos metros de la orilla ya verás fauna. Si nunca te has sumergido, es el sitio ideal para un bautismo de buceo con instructor.
Para tumbarte con calma tienes los arenales de Playa Grande, Los Pocillos y Matagorda. Un consejo del propio destino: si aprieta el viento, colócate en los extremos de la playa, donde se nota menos.
Día 6 · Arrecife
La capital de Lanzarote es mucho más que la puerta de entrada de la isla. El corazón de Arrecife es el Charco de San Ginés, una laguna marina rodeada de casitas blancas y barcas de colores, preciosa al atardecer. Añade el Castillo de San Gabriel con su Puente de las Bolas y el Castillo de San José, que hoy alberga el museo de arte contemporáneo rehabilitado por César Manrique.
Desde aquí es fácil profundizar en los grandes paisajes de la isla. Una excursión a Timanfaya y los Jameos del Agua te lleva a lo más espectacular sin tener que preocuparte de la carretera.
Día 7 · Costa Teguise
Cerramos la ruta en Costa Teguise, un núcleo tranquilo del este con playas de bandera azul. La Playa de las Cucharas es la joya del pueblo, de aguas calmadas y paraíso del windsurf; la del Jablillo, protegida por espigones, es perfecta para snorkel y para ir con niños. No te pierdas el Pueblo Marinero, un conjunto de casitas blancas diseñado por César Manrique imitando la arquitectura canaria tradicional.
Si te queda energía, la ruta circular a la Montaña de Tinaguache regala una panorámica de la costa; mejor a primera hora, con calzado cerrado y agua. Un buen broche antes de volver, con el aeropuerto a un paso.
Consejos prácticos para esta ruta
La provincia de Las Palmas se disfruta prácticamente todo el año por su clima suave, aunque el viento aprieta más en primavera y verano, sobre todo en las playas expuestas de Lanzarote. Si tu prioridad es el baño tranquilo, ten en cuenta que muchas calas lucen mejor con marea alta.
El punto clave de este itinerario es el salto entre Gran Canaria y Lanzarote: organízalo con antelación (por ferry o vuelo interno) para no perder un día entero de trayecto. No intentes meter las cumbres del interior de Gran Canaria y todos los volcanes de Lanzarote en la misma semana: elige. Para moverte con libertad dentro de cada isla, el coche de alquiler es lo más cómodo; si no conduces, apóyate en excursiones organizadas que suelen recoger cerca del alojamiento.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para esta ruta?
Con 7 días vas cómodo dedicando una jornada a cada parada. Si dispones de menos tiempo, puedes centrarte en una sola isla; y si tienes más, agradecerás días extra para las cumbres de Gran Canaria o el norte de Lanzarote, que quedan fuera de las paradas principales.
¿Se puede hacer sin coche?
En parte. Los cascos de cada destino se recorren bien a pie y hay guaguas (autobuses) que conectan puntos, pero para calas como Papagayo o para exprimir el interior el coche marca la diferencia. Si no conduces, las excursiones organizadas que salen desde cada base son una alternativa muy razonable.
¿Cómo se combinan Gran Canaria y Lanzarote?
La ruta salta de una isla a otra tras el tercer día. Se hace por ferry o vuelo interno entre islas; conviene reservarlo con antelación para no perder una jornada completa en el traslado. No puedo darte horarios ni frecuencias concretas, así que consúltalos al planificar.
¿Cuál es la mejor época para hacerla?
El clima suave permite viajar casi todo el año. En Lanzarote, los meses de otoño hacia el invierno suelen ser más apacibles de viento en las playas del este, mientras que primavera y verano pueden ser más ventosos. Para baño tranquilo, revisa además las mareas de cada cala.