Rutas de playas y costa · España · 7 días

Ruta de playas por Las Palmas en 7 días

Ruta de playas por Las Palmas en 7 días
  1. 1Maspalomas
  2. 2Agaete
  3. 3Las Palmas de Gran Canaria
  4. 4Playa Blanca
  5. 5Puerto del Carmen
  6. 6Arrecife
  7. 7Costa Teguise

Esta ruta de playas por la provincia de Las Palmas une lo mejor del litoral de dos islas muy distintas: Gran Canaria y Lanzarote. No es la ruta general de monumentos y pueblos: aquí el hilo conductor es el agua, la arena y la roca. De las dunas doradas de Maspalomas a las calas volcánicas del sur de Lanzarote, cada parada aporta un tipo de costa diferente y una forma distinta de meterse en el mar.

Está pensada para quien viaja a buscar playa de verdad, pero sin quedarse pegado a la toalla: hay kayak, snorkel, buceo, catamarán y piscinas naturales según lo que ofrezca cada sitio. Como la ruta salta de Gran Canaria a Lanzarote, conviene dejar la logística del hop entre islas cerrada con antelación, porque marcará el ritmo de estos siete días.

Respetamos el orden geográfico: primero el sur y el noroeste de Gran Canaria, luego la capital, y después el arco costero de Lanzarote de sur a este. Así el recorrido se puede hacer sin dar rodeos absurdos.

Día 1 · Maspalomas

Empezamos por el sur de Gran Canaria, donde manda la arena. Las Dunas de Maspalomas son una reserva natural que parece un pequeño desierto pegado al Atlántico, con la Playa de Maspalomas (casi 2,8 km de arena fina) y la vecina Playa del Inglés (unos 3 km) enlazando en un mismo entorno. Es playa abierta y kilométrica, ideal para caminar. Un consejo de oro: pisa las dunas al amanecer o al atardecer, cuando la luz es suave y no aprieta el sol.

Para vivir la costa desde otro ángulo, una excursión por las costas de Gran Canaria en barco te muestra el litoral del sur desde el mar. Y si viajas en familia, el clásico paseo en camello por las dunas siempre funciona con los peques.

Las dunas de Maspalomas al atardecer, el mejor arranque de la ruta.
Las dunas de Maspalomas al atardecer, el mejor arranque de la ruta. Foto: dronepicr · CC BY 2.0

Día 2 · Agaete

Subimos al noroeste de la isla, donde la cordillera de Tamadaba cae al mar. En Agaete la costa cambia por completo: la Playa de Las Nieves, en el Puerto de las Nieves, tiene una zona de arena y cantos y otra de callaos con pasarelas de madera, y al estar resguardada el agua es muy tranquila (mejor con escarpines para pisar las piedras). A un paseo están las piscinas naturales de Las Salinas, con solárium de hormigón y las paredes que frenan las olas, un baño sin sustos.

Si buscas naturaleza salvaje, la Playa de Guayedra es una de las calas más paradisíacas de la isla, dentro del Parque Natural de Tamadaba, con acceso algo más complicado. Para ver esta costa recortada desde el agua, nada como un tour en kayak por el noroeste de Gran Canaria, o subir la adrenalina con el coasteering entre rocas.

Día 3 · Las Palmas de Gran Canaria

Cerramos Gran Canaria en la capital y su gran tesoro playero: la Playa de Las Canteras, más de tres kilómetros de arena dorada protegidos por La Barra, una barrera natural de roca que calma el oleaje y crea una piscina natural estupenda para el baño y el snorkel. Es playa urbana de las buenas, con paseo lleno de terrazas y atardeceres que se llenan de gente. Aquí la costa se disfruta a ras de agua.

Una forma diferente de vivirla es con el acuario Poema del Mar, uno de los más grandes de Europa, ideal para un día de viento. Y si te queda cuerpo, deja Las Canteras para el atardecer, cuando el sol cae sobre el Atlántico frente al paseo.

Día 4 · Playa Blanca

Damos el salto a Lanzarote y aterrizamos en el sur, en Playa Blanca, un núcleo tranquilo con playas para todos los gustos. La estrella es la Playa de Papagayo, dentro del Monumento Natural de Los Ajaches: una cala en forma de concha protegida por acantilados, con aguas transparentes y poco oleaje. El tramo final es pista de tierra y conviene llegar temprano para esquivar aglomeraciones. Más cómodas y urbanas son Playa Flamingo, resguardada por espigones, y Playa Dorada.

Papagayo se disfruta mejor desde el mar: puedes reservar una salida de kayak y snorkel en Papagayo o navegar en un velero por las playas de Papagayo con baño a bordo.

Papagayo, una concha de arena entre acantilados en el sur de Lanzarote.
Papagayo, una concha de arena entre acantilados en el sur de Lanzarote. Foto: Lviatour · CC BY-SA 3.0

Día 5 · Puerto del Carmen

Seguimos por la costa hacia Puerto del Carmen, antiguo pueblo pesquero con casi 7 kilómetros de litoral. Aquí la joya para el submarinismo es Playa Chica (Pila de la Barrilla), una cala de arena dorada protegida por riscos volcánicos, con un fondo marino excepcional a pocos metros de la orilla: es el punto de snorkel más famoso de la zona y la meca del buceo de la isla. Para arenales amplios están Playa Grande, Los Pocillos y Matagorda, con esos charcos de bajamar que encantan a los niños.

Si nunca te has puesto una botella, este es el sitio: un bautismo de buceo te sumerge por primera vez con instructor. Y para acabar el día con calma, un paseo en catamarán al atardecer es un buen broche. Ojo con los alisios en primavera y verano: colócate en los extremos de las playas, donde se sienten menos.

Día 6 · Arrecife

La capital de Lanzarote es más de ciudad que de playa, y así hay que tomársela en una ruta de costa. Dicho esto, Arrecife tiene su rincón junto al mar en la playa de El Reducto y, sobre todo, en el Charco de San Ginés, una laguna de agua marina rodeada de casitas blancas que sube y baja con la marea. Es un buen día para pasear el frente marítimo, ver el Castillo de San Gabriel y bajar el ritmo.

Arrecife funciona muy bien como campamento base para el resto de la isla. Para tomar el pulso a la ciudad, un free tour por Arrecife te sitúa enseguida entre sus calles y su historia marinera antes de volver a la costa.

Día 7 · Costa Teguise

Cerramos en Costa Teguise, al este de la isla, un núcleo pensado para el baño. La Playa de las Cucharas es la grande, de arena dorada y aguas calmadas gracias a sus diques de roca; por ese mismo viento es además un paraíso para el windsurf y el kitesurf, y septiembre a diciembre suele ser lo más apacible. La Playa del Jablillo, protegida por dos espigones, es de las mejores para snorkel (lleva máscara y escarpines), y Playa Bastián, más pequeña y de arena oscura, suele estar menos concurrida.

Para descubrir la vida marina desde dentro, el sea trek caminando por el fondo es una experiencia distinta, y si viaja gente que no se anima al mar abierto, la entrada al aquarium de Costa Teguise completa el día. En las playas de espigones consulta la tabla de mareas: con pleamar lucen mucho mejor.

Consejos prácticos para esta ruta de playas

La gran decisión es el orden de las islas y el salto entre ellas: esta ruta empieza en Gran Canaria y termina en Lanzarote, así que deja cerrado con antelación cómo cruzas para no perder un día. Dentro de cada isla, un coche de alquiler te dará mucha más libertad para llegar a las calas salvajes (Guayedra, Papagayo), que quedan a trasmano y a veces por pista de tierra.

Sobre las playas: las más expuestas al viento —típico en Lanzarote— se disfrutan mejor a primera hora, cuando el mar está más plano y hay menos gente. Los arenales urbanos como Las Canteras o Las Cucharas se masifican en verano al mediodía, así que madruga o reserva el atardecer para ellos. Y no intentes meter las dos islas enteras en una semana: esta ruta prioriza la costa, no todos los rincones de interior.

Lleva siempre escarpines: varias de estas playas (Las Nieves, El Jablillo) tienen callaos o rocas. Y en las calas protegidas por espigones, mira la tabla de mareas, porque con marea baja pierden gracia para el baño.

Preguntas frecuentes

¿Qué paradas son mejores para hacer snorkel o buceo?

Las mejores para meter la cabeza son Playa Chica en Puerto del Carmen (el punto de snorkel y buceo más famoso de Lanzarote, con fauna a pocos metros de la orilla) y la Playa del Jablillo en Costa Teguise. En Gran Canaria, Las Canteras tiene La Barra, una barrera de roca que crea una piscina natural muy buena para el snorkel. Papagayo también se presta con salidas de kayak y snorkel.

¿Cómo son las playas de esta ruta, de arena o de roca?

Hay de todo. Maspalomas y Playa del Inglés son arenales dorados kilométricos; Papagayo, Flamingo y Las Cucharas son arena resguardada por acantilados o espigones. En cambio Agaete mezcla arena, cantos y callaos, y tiene piscinas naturales de roca en Las Salinas. Por eso conviene llevar escarpines para las paradas más pedregosas.

¿Cuál es la mejor época para esta ruta de playas?

El clima es suave casi todo el año, con lo que se puede hacer en cualquier temporada. En verano las playas urbanas se masifican al mediodía. El viento (los alisios) puede apretar en primavera y verano, sobre todo en Lanzarote; en Costa Teguise, por ejemplo, de septiembre a diciembre suele ser lo más apacible para bañarse.

¿Qué actividades de agua puedo hacer en cada isla?

En Gran Canaria destacan el kayak transparente en Las Canteras y el kayak y coasteering en el noroeste de Agaete. En Lanzarote tienes kayak, snorkel y velero en Papagayo, bautismo de buceo y catamarán al atardecer en Puerto del Carmen, y experiencias como el sea trek en Costa Teguise. Reserva con antelación las que dependen del tiempo.