Rutas de museos y arte · España · 7 días

Ruta de museos por Cantabria en 7 días

Ruta de museos por Cantabria en 7 días
  1. 1Fuente Dé
  2. 2Potes
  3. 3La Hermida
  4. 4Comillas
  5. 5Santillana del Mar
  6. 6Santander
  7. 7Liérganes

Esta ruta de museos por Cantabria en 7 días está pensada para quien viaja siguiendo el hilo del arte, la arquitectura y las exposiciones, y no solo el de los miradores. Recorremos la provincia de sur a norte, del corazón de los Picos de Europa a la costa, encadenando torres medievales convertidas en salas de exposición, uno de los museos de arte contemporáneo más comentados del norte, el modernismo de Gaudí y la joya rupestre de Altamira.

A diferencia de la ruta general de Cantabria, aquí el paisaje pasa a segundo plano: cada parada la valoramos por lo que hay que ver dentro. Y por eso conviene ser honesto desde el principio: en algunos puntos de este itinerario —Fuente Dé o La Hermida, sobre todo— no hay museos como tal, sino naturaleza. Los dejamos como escala lógica del recorrido y te lo digo sin rodeos para que sepas cuándo cerrar la mochila del arte y disfrutar de otra cosa.

El orden es el geográfico real, de manera que puedas conducirlo de un tirón. Antes de reservar cualquier entrada, revisa horarios y disponibilidad en la web de cada museo: colecciones y turnos cambian, y aquí no me invento ninguno.

Día 1 · Fuente Dé

Empezamos en lo más alto del Valle de Liébana, y toca ser sincero: Fuente Dé no es una parada de museos. Aquí el protagonista es el teleférico que sube al mirador de El Cable y el paisaje del macizo central de los Picos de Europa. Considéralo el día de aclimatación de la ruta: llegar, respirar montaña y guardar fuerzas para el arte que viene después. Si el tiempo acompaña, reservar con antelación la entrada del teleférico de Fuente Dé te ahorra las colas de temporada alta. Revisa siempre la webcam: con niebla, arriba no se ve nada.

Día 2 · Potes

Aquí sí arranca el componente museístico. Potes concentra en su casco medieval varios espacios expositivos dentro de sus torres. La Torre del Infantado, del siglo XIV, alberga una exposición dedicada a la vida y obra del Beato de Liébana, y remata con un mirador panorámico en lo alto. La Torre de Orejón de la Lama guarda un peculiar Museo de la Brujería, el ocultismo y la tortura medieval —no apto para todos los públicos, pero muy entretenido—, y la Casa del Oso funciona como centro interpretativo ideal si viajas en familia. Para ordenar todo esto y no perderte los detalles del conjunto, una visita guiada por Potes es la mejor forma de estrenar el día.

La Torre del Infantado de Potes, hoy espacio expositivo sobre el Beato de Liébana.
La Torre del Infantado de Potes, hoy espacio expositivo sobre el Beato de Liébana. Foto: Esprit04

Día 3 · La Hermida

Segundo respiro del recorrido. La Hermida tampoco tiene museos: lo suyo es el desfiladero más largo de España, sus miradores y las aguas termales. Encaja perfecto entre las torres de Potes y el modernismo costero como día de descompresión. Después de tanta sala y tanta piedra labrada, regalarte una jornada de relax con una entrada al balneario de La Hermida es una forma inteligente de partir la ruta por la mitad. Trátalo como lo que es y sigue el hilo del arte al día siguiente.

Día 4 · Comillas

Bajamos a la costa occidental para uno de los platos fuertes de esta ruta de museos. Comillas es capital del modernismo fuera de Cataluña gracias al legado del Marqués de Comillas: aquí está el Capricho de Gaudí, una de las poquísimas obras del arquitecto lejos de su tierra, con su fachada de azulejos de girasoles y sus formas ondulantes. Merece muchísimo verlo por dentro. Reserva con hora fija la entrada al Capricho de Gaudí, porque en verano las esperas son largas; y si quieres entender todos los guiños del edificio, la visita guiada al Capricho le saca mucho más partido. Al lado tienes el Palacio de Sobrellano, neogótico, para redondear la mañana modernista.

Día 5 · Santillana del Mar

Día grande. Santillana del Mar guarda a las afueras el Museo de Altamira, con la célebre neocueva que reproduce el arte rupestre paleolítico, imprescindible en cualquier ruta artística por el norte. Reserva la visita guiada a Altamira para entender de verdad lo que estás mirando. En el pueblo, la Colegiata de Santa Juliana —el mejor románico de Cantabria— y el Palacio de Velarde completan la jornada; para este último renacentista hay una visita guiada por el Palacio de Velarde que merece la pena.

Día 6 · Santander

La capital es el otro gran día museístico. En Santander manda el Centro Botín, el edificio de Renzo Piano volcado sobre la bahía, referencia del arte contemporáneo en la ciudad; aunque no entres a las exposiciones, sus pasarelas exteriores regalan vistas espectaculares. Suma la visita al Palacio de la Magdalena, la antigua residencia veraniega de Alfonso XIII, que se puede recorrer por dentro. Para situarte y entender el contexto histórico de todo lo que ves, un free tour por Santander es un arranque estupendo.

Día 7 · Liérganes

Cerramos tierra adentro, en Liérganes, uno de los pueblos medievales más bonitos de la región. Su gran reclamo cultural es el Centro de Interpretación del Hombre-Pez, instalado en un antiguo molino harinero de 1667, que recoge la leyenda cántabra más famosa. Es un espacio pequeño y muy distinto a lo visto hasta ahora, buen punto y final para bajar el ritmo. Un free tour por Liérganes te cuenta la historia del Hombre-Pez y los secretos de las casonas mientras paseas por el casco antiguo.

Consejos prácticos para esta ruta de museos

Un par de ideas para que salga redonda. Primero, agrupa mentalmente los días de museo (Potes, Comillas, Santillana y Santander) y los de naturaleza (Fuente Dé y La Hermida): así no llegas saturado a Altamira o al Botín. Segundo, los espacios más demandados —Altamira y el Capricho de Gaudí— piden reservar con antelación; consulta siempre en la web oficial de cada uno horarios, días de cierre y si hace falta turno, porque cambian y no quiero que te plantes ante una puerta cerrada. Y tercero, no intentes meter Fuente Dé y un museo grande el mismo día: la montaña come mucho tiempo y luz. Da a cada cosa su jornada.

Preguntas frecuentes

¿Qué museos son imprescindibles si solo me interesa el arte?

De esta ruta, los tres pilares artísticos son el Museo de Altamira en Santillana del Mar, el Capricho de Gaudí en Comillas y el Centro Botín en Santander. Si vas muy justo de tiempo, esos tres son los que definen un viaje de museos por Cantabria; el resto de paradas suma torres expositivas, palacios y centros de interpretación de menor entidad.

¿Conviene reservar las entradas de los museos con antelación?

En Altamira y el Capricho de Gaudí, sí: son los espacios más visitados de la ruta y en temporada alta las esperas pueden ser largas o directamente agotarse los turnos del día. Reservar online con hora fija te asegura plaza. Para el resto de espacios suele bastar con presentarse, pero consulta siempre la web oficial de cada museo antes de ir, porque horarios y disponibilidad cambian.

¿Hay museos en todas las paradas de la ruta?

No, y prefiero decírtelo claro. Fuente Dé y La Hermida son paradas de naturaleza —teleférico, desfiladero, aguas termales— sin museos propiamente dichos. Las mantengo en el itinerario porque encajan geográficamente y funcionan muy bien como días de descanso entre las jornadas cargadas de arte.

¿Puedo ver el arte rupestre original de Altamira?

La cueva original tiene el acceso muy restringido para su conservación, por lo que lo que se visita habitualmente es la neocueva del museo, una reproducción fiel que permite entender el arte paleolítico sin dañar el yacimiento. Consulta las condiciones actuales en la web del museo, ya que la política de acceso puede variar.